Vida de perros

Era un mastín, sin nombre. Condenado de por vida por un crimen que nunca cometió. Vivió dos años atado a una cadena de apenas un metro de largo, rodeado de sus propios excrementos, como se ve en la foto, y comiendo solo cuando los dueños de la casa se dignaban a llevarle comida.

 

mastin

 

Los vecinos denunciaron a los dueños de la casa.

Y los dueños de la casa sacrificaron al perro.

Demasiado tarde, el mastín ya ha fallecido.

Lo fuerte es que sus dueños no irán a la cárcel ni tendrán que pagar multa alguna. Esta es la España cañí en la que vivimos.

Hoy cuelgo a Calcetines.

 

calcetines

La historia de Calcetines no tiene nada de especial. Desgraciadamente, se trata de la misma historia de de cientos y miles de podencos.

Deshechos de cazadores que una vez acabada la temporada empiezan a vivir una auténtica vida de perros.

O bien vuelven a un zulo donde no tienen casi comida ni agua y no ven nunca la luz del sol, o bien son abandonados… o asesinados.

Condenados a una muerte larga y dolorosa por las mismas personas que los han explotado durante años. Todos sabemos de quien estamos hablando.

Calcetines tuvo algo más de suerte, sólo un poco…

Acabó en una perrera.

Gracias a dos personas estupendas, Mari bravo y Meri Rosas, Calcetines tuvo una segunda oportunidad. Calcetines viajó a Madrid hace ya muchos meses a una guardería canina, a la espera de que alguien se fijara en el.

Pero tres años de durisima vida en un zulo de cazadores pasan factura.

Nuestro Calcetines no era un perro normal. Sus habilidades sociales con las personas eran nulas. . En su mente sólo cabía una cosa: el pánico. La huida. El miedo.o un perro con tanto terror en la mirada. Se quedaba literalmente petrificado si habías amago de acercarte, por muy suave que fueras.

Esta es la triste realidad de los perros de caza en España.

Lo único que Calcetines ha conocido en sus casi cuatro años de vida han sido palos, cadenas, hambre, frío, maldad… La soledad y la miseria.

La lucha por sobrevivir, por comer, por ver un día más, una batida más, por ser de los pocos afortunados que le puede servir al cazador la siguiente temporada, para que el cazador no decida deshacerse de él.

Calcetines ha vuelto a ser lo que tiene que ser: un perro.

Pero ha costado mucho esfuerzo. Muchos meses de avances y también algunos retrocesos. Meses de guardarse la pena para dentro y pelear.

Para que Calcetines vuelva a ser un perro.

Un perro, con todo lo que eso conlleva. No una herramienta, no un trapo viejo ni un juguete roto, sino UN AMIGO.

Quiero dejar claro que Calcetines ni en sus peores momentos ha mostrado ningún tipo de agresividad, ni con personas ni con los demás perros. Es leal, delicado, sensible, inteligente y extremadamente guapo. Muy noble. Muy auténtico. MUY PODENCO.

A día de hoy, el momento de Calcetines ha llegado.

Esta listo para dar el siguiente paso: encontrar humanos propios.

Eso si, Calcetines es especial…. y siempre lo va a ser.

Necesita alguien constante, tranquilo, comprometido, que sepa afrontar retos y no se rinda nunca. Que tenga miedo de enfrentarse al pasado de Calcetines de la única manera que sirve en estos casos: olvidandolo. El ya lo ha hecho.

No queremos adopciones por pena, porque eso no lo ayuda.

Queremos amor y lealtad verdaderos, porque este perro es lo que va a dar a cambio, hasta el día que se muera.

Queremos que esta raza tan cruelmente tratada, tan duramente juzgada, tan desconocida, deje de ser invisible.

Queremos que Calcetines sea el principio de algo, un cambio para los siempre olvidados podencos, una de las razas más nobles que existen.

Queremos que vuestro corazón lata podenco.

Sólo se dará en adopción en Madrid. Se entregará vacunado, chipado, esterilizado y con contrato de adopción.

Por cierto, esta sanisimo.

Adopta a Calcetines.
Acógelo.
Amadrínalo.
Ayúdanos a ayudarle.
Muchas gracias de antemano.
Contactos en Facebook: Meri Rosas y Fani Megia
Teléfono de Meri: 626207779
El de Fani:                 664775103

Hay gente tóxica que te jode la vida y de esa gente ya he hablado demasiado. O sea que ahora toca hablar de Gente Que Mola, gente que es no tóxica sino todo lo contrario, gente talismán. Ese tipo de gente que atrae cosas buenas a tu vida.
Una de ellas es Fani.  Fani es la camarera de la Victoria Cultural, un bar maravilloso, donde, entre otras cosas, programan jazz los jueves. y ya sabéis que a mí me gusta la copla y el jazz y el trance y cualquier cosa que me echen siempre que esté hecha con el corazón y no diseñada en el estudio de un ejecutivo.
Iba diciendo que Fani es un ángel. Un ángel rescatador de perros. Con su dinero, Fani rescata a perros de la perrera, les acoge en su casa y les busca sueños y dueños. Mmmmm… La palabra dueños no me gusta tanto… En realidad les busca amigos, compañeros de vida, hogares.

Calcetines ha vivido una vida de perros en el peor sentido, ha sufrido mucho. Pero, gracias a Fani, ahora es un perro cariñoso, dulce y sociable. Antes no lo era. Era huidizo y miedoso. No confiaba, con razón .

Os pido por favor que difundáis la historia de Calcetines.
Cuantas más difusiones tenga el post, más posibilidades de que Calcetines encuentre el hogar que merece.

1 comment for “Vida de perros

  1. Yolanda Riera Jorge
    31 enero, 2014 at 15:38

    Lucía si te tuviera delante te aplaudiría igual que aplaudo a las personas cuando les veo hacer algo digno de reconocimiento…me encantan tus libros pero me gusta mucho más tu forma de ser, tan de corazón, posiblemente ello te ha llevado a cometer errores pero seguro te ha llevado a cometer grandes cosas, grandes actos de amor !!
    felicidades por ser como eres y que nada ni nadie te cambie..aunque si ya no te han cambiado nada lo hará…un beso de una admiradora de corazón

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