Una rectificación a Mónica Pont + Y tú más

 

En otro post, en un blog antiguamente desaparecido ( el Allegrama.,es) dije que tenía constancia de que Mónica Pont había sido puta, después de que ella declarara ni se sabe la de veces que yo olía mal y que no me duchaba, y no sé cuántas gulipolleces más

El pasado de Mónica Pont es suyo y no es de mi incumbencia. Puede que yo sepa o no sepa lo que hacía con su vida, pero no me corresponde a mí contarlo. Y me he dado cuenta de que es rídiculo ponerse al nivel de otra persona en plan : ” Y tú mas” Si Mónica dice que uo no me lavo, me la debería soplar. Mis amigos, mi familia y mis amantes ya saben de mi higiene personal. Es ridículo haber contestado con otra ofensa, fueran los hechos veraces o no, cosa que no viene a cuento.  Quizá los hechos fueran veraces,  quizá yo no mintiera como hacía Mónica ( Mónica mentía, y a sabiendas y con conciencia, y cobrando por ello) , pero lo cierto es que si yo no quiero que se metan en mi vida, no debo empezar por meterme en la de otros. Así que dejémoslo en que la vida de Mónica es suya, no es de mi incumbencia lo que hiciera con ella y yo no debería haber dicho nada sobre el tema. Ella tampoco. Ella no rectifica. Pero yo tengo otras ideas y otro tipo de moral, así que yo sí que rectifico: No debería haber dicho nada sobre el pasado de Mónica Pont que a ella le incumbe, porque si no deseo que mientan sobre mí no debo contar verdades que son privadas.  Uno no puede atacar al odio desde el odio, ya lo decía San Pablo. Y yo soy creyente.

La relación con mi  ex marido fue  de las más difíciles que he tenido en la vida, y eso que he tenido relaciones harto complicadas ( usted nombre cualquier problema – a distancia, con alguien enfermo, con alguien que bebía …-, yo he estado ahí). En cuanto aparecía un conflicto, en lugar de cooperar para resolverlo, dialogando, recurría a dos tácticas:  “La evitación”, o dejar de dirigirte la palabra y marcharse, o “la escalada simétrica”, es decir, responder a una queja con otra, estilo: “ Oye, por favor, no te dejes la luz encendida por la noche, que no hay quien duerma”, “ Pues tú te la dejaste hace dos noches” ,“ Ya pero fue una cuestión puntual, y tú lo haces por sistema”… Y así se embarca uno en una discusión de besugos y al final los dos acabamos hartos el uno del otro. Y el problema de la luz no se soluciona. Al final opté por regalarle un libro muy útil  “ La asertividad” de Olga Castañer, amén de que con paciencia de Santo Job le he ido dando unas charlas sobre las normas básicas de comunicación,  que impusieron el citado libro, el sentido comúny un curso de negociación empresarial que hice hace años.

 

Cuando creía que tenía el caso ganado el otro día me encuentro con que mi hija me hace lo mismo: “Nena, el pijama no se deja tirado en el suelo”, “ Pues tú ayer dejaste tus zapatos en el suelo” ¿ Dónde ha aprendido la niña una respuesta así? En el patio del colegio, por supuesto.  Cuando los niños se pelean en el colegio y se les acaban los insultos, empiezan con el “… ¡Y tú más!”.

 

Y lo mismo me pasa en reuniones de amigos: Pruebe usted a decir en público que le parece que la princesa Letizia o Angelina Jolie está excesivamente delgada.  Le garantizo que si usted pesa más de sesenta kilos, alguien le dirá que usted está gorda ( de nuevo la táctica “ y tú más”) cuando lo que importa no es el peso de usted, sino el hecho de que a las chicas jóvenes se les vendan como modelos de belleza celebridades que tienen un problema más que evidente de infrapeso, y se les venda como glamouroso lo que en realidad es enfermizo.

 

La táctica de “ y tú más” funciona  como cortina de humo que destruye cualquier posibilidad de comunicación e impide solucionar el conflicto de base ( la luz encendida, el pijama por el suelo, losrole models erróneos) . Lo triste es que se haya extendido a todas las capas de la sociedad, empezando por la política. Si habla usted de la memoria histórica, le saldrán hablando de Paracuellos o de Stalin, como dando por hecho que condenar los crímenes del fascismo significa legitimar los comunistas. Si se escandaliza con la trama Gúrtel, le hablarán del caso Faisán,  como si usted misma hubiera enviado cartas de extorsión. Nadie quiere llegar a un acuerdo o a una solución negociada, todo el mundo se empeña en radicalizar el conflicto.  Cada partido culpa al otro de ser el responsable de la crisis, ( “Tú eres un mentiroso y un corrupto”, “Y tú más” ) y nadie propone medidas comunes y consensuadas para arreglar el desbarajuste. Y todo funciona así: En los programas sensacionalistas de televisión, en los debates políticos, en las redes sociales… Vivimos en un gran patio de colegio

 

la tv me hizo

2 comments for “Una rectificación a Mónica Pont + Y tú más

  1. Tony Flops
    21 enero, 2014 at 14:57

    Reconocer un error es un acto de grandeza y de valentía. Well done. Pocas personas son capaces de decir “me equivoqué”. Lo habitual es buscar excusas o culpar a otro.
    El resto brillante, como siempre. No se si es cosa sólo de este país pero creo que sí. No sabemos discutir sin acabar vociferando como posesos, no sabemos escuchar, asimilar y responder sin irnos por las ramas. Si haces una metáfora o pones un ejemplo en cualquier discusión se acabará discutiendo de eso y no de la cuestión que pretendías plantear.
    Los debates políticos son igual. Te sientas a verlos con la esperanza de ver un intercambio de ideas que dure más de cuatro segundos y acabas oyendo un griterío incomprensible.
    Así nos va.

  2. 21 enero, 2014 at 20:40

    Vivan ir los buenos blogs y los bloggeros del mundo. Un saludo

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