TED HUGHES, EL POETA POETICIDA

En Mayo 1962, el poeta canadiense David Wevill y su mujer Assia ( él era el tercer marido de ella, famosa por su belleza y con reputación de comehombres), fueron a pasar un fin de semana con otra pareja de poetas, Sylvia Plath y Ted Hughes, que vivían en un idílico ( supuestamente) pueblecito: North Tawton, en Devon. Ted y Hughes tenían dos niños, Frieda de tres años y Nicholas de cuatro meses.

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Hughes escribiría más tarde sobre Assia. «Se enamoró de ella el soñador que había en mí» Seis semanas después, Hughes va a leer sus poemas en la BBC, en Londres. Se presenta en la oficina en la que trabaja Assia (ella era redactora en una agencia de publicidad y estaba muy bien pagada y considerada) y deja una nota «I have come to see you, despite all marriages.» Assia le llama, acuerdan una cita e inician una relación.

Plath lo descubre enseguida y echaa a Ted de casa. El, encantado de la vida, se presenta en casa de Assia con cuatro botellas de champán. Durante los siguientes dos meses él va de una mujer a otra y aún incluye a una tercera, Susan (a la que menciona en su poema » Birthday Letters») .

En Septiembre, se va con Sylvia de vacaciones a Irlanda. El cuarto día de vacaciones, él desaparece, sin decirle a Sylvia dónde va. Se va a Londres, recoge a Assia y se van a España, diez días.

Cuando Ted vuelve a casa, tiene la pelea del siglo con Sylvia y decide marcharse a Londres. Dos meses después Sylvia se va también a Londres, pero no a vivir con él. Ted y Assia van juntos a todas partes aunque ella sigue viviendo con David.

En Fenbrero de 1963, Plath se suicida. Mete la cabeza en el horno, en la cocina del primer piso. Los dos niños están en el segundo piso. Deja el desayuno hecho para los niños, y pone toallas mojadas en las rendija de las puerta de la habitación para que no les llegue el gas. Para entonces, Assia está embarazada. Ted y Assia deciden que ésta aborte. O más bien, lo decide Ted.

David intenta suicidarse. La propia Assia le lleva al hospital para que le hagan un lavado de estómago.

Assia y David acuerdan una separación temporal. David se va a España, Assia se va a vivir con Hughes y sus dos hijos. Pasan las vacaciones en Yorkshire con los padres de Hughes.

Septiembre de 1963 Hughes vuelve con los niños a Devon, y deja a Assia en el apartamento… que había pertenecido a Sylvia. Cuando David regresa de España se va a vivir con Assia ¡en el mismo apartamento en el que Sylvia se había suicidado!

Assia sigue viviendo con David pero se queda embarazada de Ted. Alexandra Tatiana Elise (Shura) nace en marzo del 65. El njombre de Ted aparece como padre en el certificado de nacimiento. Assia y David no mantenían relaciones sexuales hacía tiempo. Diez meses después, Assia abandona a David definitivamente y se va a vivir con Ted a Irlanda. Ted le hace unas exigencias salvajes: Debe levantarse a los ocho, cuidar de la casa y enseñar alemán a sus hijos ( los de él) . Y cocinar una nueva receta cada semana e introducir a Frieda en el arte culinario. Él estaba exento de cocinar. Assia debía levantarse a las ocho de la mañana y no podía andar en bata por la casa. Tenía prohibido echarse siesta por la tarde. También debía mejorar su comportamiento, mostrarse agradable con los amigos del patrón y proyectar su herencia alemana e israelí, olvidándose de cualquier sofisticación británica. Una exigencia extraordinaria para una mujer que llevaba 20 años viviendo en Inglaterra. Para restaurar la armonía, el poeta propuso un código de conducta, englobado en un «borrador de constitución», que parece un manual de tiranía doméstica. .», señalan los coautores. Una afrenta para la que había sido una muy exitosa profesional y Licenciada en Literatura por la Universidad de Vancouver.

Ted destruye los últimos diarios de Sylvia y su segunda novela. » Para proteger a los niños» asegura. Probablemente para protegerse a sí mismo, y a su reputación. La versión oficial ( que Ted se encarga de hacer correr) es que fue la propia Sylvia la que quemó la novela y los diarios, en una pira. En realidad, Sylvia quemó las cartas de él a ella. Pero Assia cuenta a sus amigos la verdad. Para más colmo de males, Ted hereda los derechos de los libros de Sylvia: una auténtica fortuna, dado que tras su muerte Sylvia conoce una increíble fama y éxito póstumos.

En irlanda todo va bien, pero deben volver a Devon porque la madre de Ted ha enfermado. Los padres de Ted culpan a Assia de la muerte de Sylvia y consideran que una mujer casada tres veces no es buena para su hijo. El padre de Ted se niega a estar en la misma habitación en la que esté Assia. Ted siempre se pone del lado de sus padres en las discusiones familiares.

Finalmente, Ted le pide a Assia y a Shura que se vayan a Londres. Ted le deja claro a Assia que jamás se casará con ella. Assia está convencida de que el fantasma de Sylvia se interpone entre los dos. Ted, según ella, vive obsesionado con Sylvia.

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En Londres, Assia se suicida copiando el método de Sylvia: con gas. Pero se lleva a a la niña con ella. Le da a la niña leche con un barbitúrico, ella toma la misma cantidad, y luego enciende el gas. Deja una nota de suicidio para su padre: «He vivido del sueño de estar al lado de Ted. El sueño se ha destrozado. Y nunca habrá otro hombre. Nunca» También deja escrito que se lleva a Shura con ella porque los Hughes no se van a ocupar nunca de ella y no Assia no quiere que Shira acabae en un orfanato. Hughes intentó por todos los medios que su madre no supiera del suicidio de Assia.

Ted Hughes elimina todo rastro de Assia. En su biografía, Assia no figura jamás. No da entrevistas y no permite que ningún biógrafo examine su vida. Intenta borrar toda referencia a Assia y poco después se casa con Carol. La relación con Carol había empezado cuando aún estaba con Assia. Una de las amantes de Hughes, la asistenta social Brendan Hedden, confirma su fama de mujeriego y sus infidelidades: «Nos mantenía a una agradable distancia: Assia, en Londres, Carol Orchard [su futura tercera mujer] en North Tawton, y yo en Welcome…. Éramos las gallinas en el corral compitiendo por los favores del gallo».

Años después Nicholas Hughes, el hijo de Ted y Sylvia Plath, se suicidará también.

Juzgad vosotros mismos la historia.

5 comments for “TED HUGHES, EL POETA POETICIDA

  1. 15 abril, 2013 at 19:45

    uffff- Interesante historia. Ted Hughes no era el marido propio de una poetisa tan sensible. Si hubiera sido el marido de emily dickinson, hubiera acabad colgada de un árbol en pleno siglo XIX. Hay poeticidas. Me ha recordado un poco al poeta filmicida de «De todo lo visible y lo invisible».

  2. Razam
    16 abril, 2013 at 09:27

    Ted es un caso prototípico de psicópata arraigado. Por donde pasa, no crece la hierba.

  3. Silvie en London
    16 abril, 2013 at 09:52

    Moraleja: Ted Hugues era un sociopata.

    Muy reveladora la frase » Los padres de Ted culpan a Assia de la muerte de Sylvia y consideran que una mujer casada tres veces no es buena para su hijo»

    Esto explica de donde viene el comportamiento ese tan extremadamente egoista de su hijo: habia sido educado en la nocion de que era el centro del universo, la octava maravilla y su condicion de genio le impedia hacerse responsable de sus actos. Su hijo no habia traicionado, humillado y abandonado a Sylvia Plath causando su posterior suicidio,no hombre no, era el puton verbenero de Assia la «causa» de este (una mujer 3 veces casada, imaginense!). De «background» una Irlanda rancia, catolica y mega machista.

    Que individuo Dios mio. Yo lo que alucino es que ellas se fueran con semejante psicopata.

    Y eso que dijo aquel de que «Ted Hugues tuvo mala suerte» es mentira. Los que tuvieron mala suerte fueron aquellos que tuvieron la mala fortuna de formar parte de su familia y entorno. Ellos fueron las autenticas victimas.

    Hugues era un hijo de p—a.

  4. Silvie en London
    16 abril, 2013 at 09:54

    «Karma is a bitch» como dice el refran.

  5. Ana Belert
    17 abril, 2013 at 07:02

    Ted no tuvo mala suerte, el llevó mala suerte a las personas de su alrededor.
    Nunca pensó nada más que en sí mismo y en sus satisfacciones sin procurar más felicidad que la suya….
    Es mi modesta opinión…..
    A veces las personas nos buscamos nuestra propia suerte con nuestra manera de proceder….

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