RAFAEL AMARGO, DUENDE CLÁSICO

Rafael Amargo

Por Lucía Etxebarria

Ayer vi a Rafael Amargo en la Gran Gala Flamenco en el Círculo de Bellas Artes, en la Sala Fernando de Rojas. En realidad Rafael  Amargo es solo una parte del espectáculo. Es el coreógrafo, director, y el bailarín que abre y cierra el mismo, pero no es que el espectador vaya a “ver bailar a Rafael Amargo.” En el espectáculo – bastante clásico- hay tanguillos, bulerías, tangos, soleas, alegrías, fandangos,  las guitarras de Mario Montoya y David Durán, el cajón de Antonio Maya, las voces de los cantaores Maite Maya, Gabriel de la Tomasa y Saray Muñoz y el arte de los bailaores Concha Jareño, Olga Llorente y Fran Vilchez. Estas dos mujeres, Concha Jareño y Olga Llorente, son dignas de ver y fueron, creo, las que más aplausos arrancaron.

img_escenicas_342“Sin querer empecé desmarcándome del resto porque estaba unido a gente de las artes plásticas; así, llegó la utilización del audiovisual en la coreografía de ‘Poeta en Nueva York’ o la importancia del vestuario en el espectáculo ‘Amargo’… He tenido mucha suerte de poder contar como amigos a destacados nombres de distintas disciplinas artísticas que me han ayudado a crear mi propio sello en el flamenco y, lo que es más importante, poder reconocer hoy que no estaba equivocado con esa idea,” decía Amargo en su día. Pues bien, eso ha cambiado. O se ha hecho mayor o no le da el dinero para tanto, recordemos que son malos tiempos para los espectáculos en vivo y no conviene arriesgar.

Muy lejos de las apuestas arriesgadas, eclécticas y modernas de Amargo en el pasado con visuales de Juan Estelrich o de la Fura dels Baus, vestuario de David Delfín o Concha Jareño, Olga Llorente, textos de Lorca o el Quijote, etc, etc, etc, este espectáculo es clásico, simple y sencillo, sin mezclas de minipimer artísitica. A mí, de hecho, me ha gustado más que otros. Un espectáculo ortodoxo, un espectáculo sencillo y limpio que aplaudieron calurosamente los ( no muy numerosos, todo hay que decirlo: crisis obliga)  espectadores, un espectáculo sin “guiños Amargo” y muy pocos toques, contemporáneos, aunque los hay: versiones flamencas de ‘Ne Me Quitte Pas’ y ‘Volver’, bailaoras masculinizadas y un bailaor montando en bicicleta por el escenario.

Twitter: @LaEtxebarria