Por qué Gallardón nos toca los ovarios: La disciplina de partido

 

 

 

El PP ha contestado hoy con un cierre de filas al intento del PSOE de profundizar en la herida interna que ha ocasionado la reforma de la Ley del Aborto planteada por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón.

Partidarios y detractores del cambio legislativo han rechazado, prácticamente sin fugas, la petición del PSOE de retirada del anteproyecto. Con urna y papeleta, esta solicitud ha cosechado el rechazo de 183 diputados, el apoyo de 151 y la abstención de seis.

Los parlamentarios peperos han votado COMO UN SOLO HOMBRE ( nunca mejor dicho) ateniéndose a lo que se ha dado en llamar DISCIPLINA DE PARTIDO.  es decir, votando lo que el partido les impone.

 

 

La disciplina de partido

En el artículo 67 de la Constitución española se prohíbe expresamente la llamada ≪interdicción del mandato imperativo≫. Es decir, se prohíbe cualquier presión sobre el voto de un senador o diputado.

Pues bien, los partidos, cuando les interesa —a la hora de legalizar a otros partidos, por ejemplo—, defienden la Constitución con unas y dientes, pero este articulo en particular se lo pasan por el forro de los mismísimos: los diputados y senadores votan no según su voluntad, sino sistemáticamente la consigna que dicta en cada momento la cúpula del partido.

Es lo que se conoce como disciplina de partido. Por eso precisamente, y sabiendo cuantos escaños tiene cada partido, pueden predecirse los resultados de una votación en el Parlamento antes de que esta sea efectiva.

 

Porque si los parlamentarios contradicen la disciplina de partido, el asunto se salda con sanciones al parlamentario.

 

Y así las cosas, ¿ que más nos daría tener 351 diputados o 35?

 

Nos ahorraríamos mucho dinero y el resultado en votaciones seria el mismo.

 

Pues eso, habiendo quedado claro como se llega a ser diputado o senador, de una manera nada democrática, y sabiendo que una vez se ha llegado allí cada uno debe hacer lo que le indica la voz de su amo y no su conciencia, se preguntaran ustedes por qué, si queda expresamente prohibida en la Constitución, existe —y además abiertamente—n la disciplina de partido. .Se trata acaso de un extraño fenómeno parecido al de las meigas, que no creemos en ellas pero haberlas,¿ haylas?

 

En Estados Unidos, por ejemplo, demócratas y republicanos cuentan con libertad de voto. Tanto así que, en 2008, el controvertido plan de rescate financiero propuesto por el presidente Bush —republicano— prospero pese al voto en contra de muchos republicanos y a favor de tantos otros demócratas.