¿TÚ TAMBIÉN LE TIENES MIEDO A LOS PAYASOS?

Mucha gente les tiene pánico. Yo misma. No a los payasos del día a día, pero sí a los muñecos o figuritas en forma de payaso. Cuando yo era pequeña, en mi casa había dos que me daban mucho miedo. Uno era un muñeco que tenía mi hermana. Yo no entraba en su habitación sola, ni mucho menos dormía en ella. El muñeco tenia el tamaño de un bebé y parecía dispuesto a saltarte a la yugular a la mínima que te descuidaras.

El otro payaso que vivía en mi casa era… mi hermano.

No, perdonad, se me ha ido la pinza. Era un horrible muñeco de escayola que mi hermana – de nuevo mi hermana – tuvo que pintar para la clase de trabajos manuales. El pelo era naranja, la nariz roja, el chaleco verde. El efecto cromático ya era para dar terror. Pero lo peor era la expresión del payaso. La cara la había pintado muy torpemente una niña. Con el resultado de que el payaso tenía una mirada torva y una sonrisa torcida verdaderamente espeluznantes. En cualquier otra circunstancia creo que mi madre habría tirado la figurita adefésica a la basura, pero no quería herir los sentimientos de mi hermana, y no nos quedaba más remedio que apoquinar con la pavorosa visión.

(Stephen King tuvo la culpa)

Por lo visto lo de tenerle miedo a los payasos es bastante normal. Un estudio experimental que se llevó a cabo en la Universidad de Sheffield reveló que a los niños les asusta que las habitaciones de los hospitales estén decoradas con payasos. Según un profesor de psicología de la California State University, Northridge, a los niños “les impresiona mucho ver un cuerpo común con una cara poco familiar.”

El miedo a los payasos tiene nombre técnico y todo: coulrofobia .

Afecta especialmente a los niños, aunque puede aparecer en adolescentes y adultos. Los que sufren de miedo a los payasos coinciden en que lo que más les aterroriza de los payasos es el maquillaje excesivo y el color extraño del cabello. El maquillaje permite ocultar la verdadera identidad y las emociones.

La doctora americana Kathryn Cillick cree que la mayoría de las personas temen a los payasos porque es imposible saber sus emociones reales. Gracias a sus sonrisas pintadas, no se puede distinguir si el payaso es tan feliz como se ve, o si está apunto de clavarle a uno un punzón de hielo en el corazón.

“Es el miedo a la máscara, el hecho de que no cambia y siempre aparece con una sonrisa”, señala Ramsey Campbell, escritor británico de novelas de terror.

El rapero Puff Daddy tiene una cláusula de “no payasos” en sus contratos. Cuando fue a actuar en el programa ” The Fear Factor” en la televisión yanki, un programa en el que te exponen a cosas que dan miedo ( estilo hacerte meter la mano en un terrario lleno de arañas, por ejemplo) especificó muy claramente que no le podían exponer a payasos.
Johnny Depp tenía pesadillas con payasos cuando era niño.
Y por supuesto Bart Simpson también: “No dormir, payaso me come”. Supongo que recordáis la frase.

Pues bien, pese a todo, me fui a ver a un payaso. A ver a un payaso que se toma muy en serio su trabajo. David es un payaso completo, porque un buen payaso, en su opinión, tiene que haber trabajado en todos los aspectos del circo antes de llegar a ser payaso. David es mago, bailarín, animador, cantante y payaso. Y él también entiende el miedo a los payasos

“Creo que la culpa la tienen esos payasos americanos con esas horribles pelucas enormes, y verdes. Seamos sinceros: claro que dan miedo. Un payaso debe ser siempre humano. Si parece que viene de otro planeta, mal. El público debe conectar con el payaso, sentir con él. Reírse de él y con él, porque la misión del payaso es enselar el público a no tomarse muy en serio ni al vida ni a sí mismos. Porque cuando alguien se toma muy en serio a sí mismo, tenemos un problema. Los problemas del mundo empiezan cuando alguien se toma en serio a sí mismo. Hitler, Stalin, Osama bin Laden. ¿Te los imaginas riéndose de sí mismos?”

Tengo que reconocer que hacía años que no me reía tanto como me reí con David Larible. Me reí yo y se rieron mi hija y mis sobrinas. Nos reímos mucha gente distinta, y de generaciones diferentes. Y sin necesidad de hablar porque aunque Larible habla divinamente el español, el espectáculo es mudo. La risa es un lenguaje universal. Nada prende tan pronto de unas almas en otras como esta simpatía de la risa, dijo Benavente. La risa es contagiosa, todos lo sabemos. Es como un fósforo encendido que prende a otro.

Y es sana. La risa cura. La risoterapia no es cosa de risa.

Al reír a carcajadas pones en movimiento nada menos que 400 músculos. 5 minutos de una buena carcajada equivalen a 45 minutos de ejercicio. Además, es el mejor método para fortalecer desde el sistema muscular al nervioso, pasando por el cardiovascular y el digestivo. La risa no sólo te levanta el ánimo, sino que además, activa funciones del organismo, al mismo tiempo que relaja innumerables músculos.

Como además Larible hace un humor tan puro, tan inteligente, tan tierno, un humor que no ataca a nadie, que no grueso, patán, sexista, racista, que no es chabacano ni facilón, ha sido una delicia ir a verle.

Si vives en Madrid, puedes ir con tus hijos o tus amigos a ver David Larible (considerado el mejor payaso del mundo y Ganador del Clown de Oro de Montecarlo en 1999) al Circo Price .

Si no vives en Madrid, procura reírte todo lo posible.

Recomendamos contactar con el Teatro Circo Price para adquirir la entrada.

Teléfono: 915391954

A David Larible se le considera el mejor payaso del mundo. Ha trabajado en los circos más importantes del planeta y fue el ganador del Clown de Oro de Montecarlo en 1999. En esta ocasión, nos presenta su nuevo espectáculo para todos los públicos con una recopilación de los mejores momentos de su carrera.

DURACIÓN DEL ESPECTÁCULO: 90 minutos.
PROMOCIÓN DE VENTA ANTICIPADA:
Descuentos por función:
Hasta el 50%*: 22 febrero 18:30, 24 febrero 17:00, 1 marzo 18:30, 3 marzo 12:00
Descuento 30 %: 23 febrero 17:00, 19:15, 24 febrero 17:00
Descuento 25 %: 2 marzo 17:00, 19:15, 3 marzo 17:00
*Las funciones del 50% tendrán una excepción en las localidades de butaca preferente C y D, filas 9 a 11 que tendrán un 40%.
HORARIOS
– 22 de febrero: 18:30
– 23 de febrero: 17:00 y 19:15
– 24 de febrero: 12:00 y 17:00
– 1 de marzo: 18:30
– 2 de marzo: 17:00 y 19:15
– 3 de marzo: 12:00 y 17:00