La venganza de Don Mendo y los adolescentes

¿ Puede unas obra servir de puente entre una madre y su hija adolescente? ( por cierto, rima)

 

Cuando yo era pequeña adoraba, adoraba, esta obra: LA VENGANZA DE DON MENDO. La pusieron por televisión un par de veces y entones alguien, quizá mi hermana, me compró el libreto y me aprendí el texto de memoria, lo uro. Aún puedo recitar partes. Ayer llevé a mi hija a ver la obra porque pensé que quizá le gustase tanto como a mí y no me equivoqué. “Me ha encantado”, me dijo al final. Y respiré tranquila.

Porque últimamente no hablamos tanto como antes y parece que nos hemos distanciado un poco. Se encierra en su cuarto durante horas. Lee, busca cosas con la tablet. Lee The Guardian. Repito, lee The Guardian.

La figura del joven solitario, aislado, con frecuencia se vincula a persona marginada, rara, asocial desequilibrada. Si escuchamos la la coletilla “era un joven solitario” ya pensamos en los autores de la matanza de Columbine o el asesino de la katana.Y eso hace que muchas personas consideren que es un problema ser solitario durante la adolescencia. Yo lo era. Y creo que hay una parte de la soledad del adolescente que es absolutamente necesaria para el desarrollo, para convertirse en un adulto sano. Quizá lo preocupante es que no muestren cierto distanciamiento, que no necesiten salir de las relaciones más dependientes de la infancia y crear espacios personales. En realidad, que tu hijo te lo cuente todo indica que tiene necesidad de que todo el mundo se entere de todo para tener seguridad. Pero cuando te lo deja de contar te dejas de sentir necesitado, y eso duele. Aún así hay que aceptarlo por mucho que uno se angustie y no convertirse en una de esas madres que entran en el baño de su hija sin llamar, que revisan sus cosas, que curiosean en su Tablet y su móvil, que quieren saber qué hace, qué piensa, qué pasa en su vida , y que crean una dinámica policial que provoca más rechazo y distancua aún, y le lleva a encerrarse más. En el fondo, es como cualquier otra relación amorosa: Cuanto más agobias, más se aleja el otro,

Hay jóvenes que no quieren pasar mucho tiempo con la familia, buscan aislarse, quedarse solos. Es una conducta que los psicólogos consideran normal porque a esa edad necesitan autorreflexión. Además, estar solos les permite relajarse. La adolescencia es la salida al mundo, y es fuente de tensiones importantes.

Pero es que a las madres nos cuesta mucho aceptar que nuestros hijos se van haciendo mayores y se van independizando, cuando deberíamos tener claro que el mayor éxito de un padre o madre es hacerse prescindible para los hijos

 

 

Volviendo a LA VENGANZA DE DON MENDO, ¿ sabíais que es la cuarta obra más representada de todos los tiempos en España? Las otras son Don Juan Tenorio, Fuenteovejuna y La vida es sueño. No me equivoqué, es la obra ideal para ir con un adolescente porque te ríes, te riés mucho, y más en la versión que han hecho en el Fernán Gómez en la que sin ningún sentido del ridículo han llevado la astracanada a su máxima expresión con un Don Mendo ( Angel Ruiz) haciendo el cabra y poniendo unas caritas y unos ojos que para sí los hubiera querido Lina Morgan. Si, no es teatro altamente intelectual, pero no siempre estamos a la altura de nuestras altamente intelectuales autoexigencias

 

 

La venganza de Don Mendo

TEATRO

Temporada 2016
LA VENGANZA DE DON MENDO

de Pedro Muñoz Seca
COMPAÑÍA: Euroscena

Del 08/09/2016 al 02/10/2016
PRECIO: 19€
Venta anticipada – 15€ (todos los días hasta una semana antes del estreno).
Martes y Miércoles – 16€
Grupos (+ de 15) – 15€
Amigos TFG – 14€ (50 localidades por función)
Tarifa reducida – 16€ – Todos los días: Carné joven, mayores de 65, familia numerosa, desempleados, discapacitados y Carné de bibliotecas municipales de Madrid.

HORARIO:
Martes a sábado – 20:00h
Domingos – 19:00h
LUGAR: Sala Guirau
DURACIÓN: 120 minutos aprox. (intermedio incluido

La venganza de Don Mendo es una obra que abunda en juegos de palabras y golpes de humor; una reducción al absurdo de los elementos propios del drama histórico con fines paródicos. Se unen elementos detonante del ayer y del presente en obvios anacronismos, haciendo además que personajes medievales se muevan en un mundo dominado por la moral utilitaria del tiempo de Muñoz Seca.  Se estrenó en el Teatro de la Comedia, de Madrid, la noche del 20 de diciembre de 1918.