MEMORIA EN BLANCO Y NEGRO

Por David Hernández

El silencio y la ignorancia no borran las marcas del dolor. Aunque las heridas están cicatrizadas, queda la bregadura. La única forma de hacer desaparecer el costurón es la memoria, la divulgación de la historia para que las nuevas generaciones no repitan los errores pretéritos. El recuerdo es necesario como forma de conocimiento y acendramiento del pasado. Sin embargo, la densa estupidez política que abunda en España nos lleva a una ineptitud cuya pretensión no es otra que embarullar estos tiempos con aquellos usando la celada igualadora del embuste y el olvido.

fusilamiento-franquista

La derecha tiene miedo al pasado. Lamentablemente, no por cargo de conciencia, sino por cómo pueda afectar a su privilegiada situación cualquier acusación relacionada con la dictadura y los crímenes cometidos por el régimen de su Excremencia. De ahí que la única promesa electoral que ha decidido cumplir Rajoy sea la supresión de la Ley de la Memoria Histórica al dejarla fuera de los Presupuestos Generales del Estado.

En lugar de educar en el recuerdo evitando que vuelvan a repetirse las tropelías, el Gobierno decide borrar la historia de un plumazo, a la vez que sus cachorros de NNGG difunden en las redes sociales fotografías en las que posan ufanos junto a símbolos de la dictadura, haciendo apología del régimen fascista sin recibir ningún tipo de reprobación desde su partido.

España no ha superado la dictadura. Quienes cometieron el golpe de Estado en julio de 1936 contra el Gobierno legítimo de la República, elegido democráticamente en las urnas, y sumieron a España en una cruenta guerra incivil instauraron la dictadura que duró hasta 1975. Décadas de miedo, silencio, terror. Una sociedad sumisa, maltratada, silenciada, amedrentada, asustada. Miedo a ser víctima del fusil o el garrote vil, por el simple hecho de defender la libertad y la democracia. Crímenes que ahora el Gobierno intenta silenciar de nuevo, bloqueando, al rechazar en solitario, la proposición no de ley formulada por UPyD, que instaba a crear el delito del negacionismo para evitar que se reinterpreten los crímenes del franquismo.

Águeda del CaudilloLos vencedores escribieron la historia y continúan tratando de manipularla. Estos días hemos sido partícipes de la ignominia de la alcaldesa del PP de la localidad madrileña de Quijorna, Mercedes García, que autorizó una feria en la que se vendían banderas franquistas, y hemos escuchado al alcalde, del mismo partido, de un municipio orensano declararse orgullosamente “franquista.” Esta infamia sucede en una España de estatuas franquistas, antiguos pisos de protección oficial con el yugo y las flechas en sus fachadas y edificios con aguiluchos. Una España que aún mantiene el horrendo monumento del Valle de los Caídos y se niega a suprimir al dictador del nombre de municipios como el salmantino Águeda del Caudillo.

“Recuérdalo tú y recuérdalo a otros,” escribió Luis Cernuda. Hay que recordar al dictador, pero hay que recordar sus crímenes. Debemos recordar la España en blanco y negro que olía a pólvora, a chamusquina, a sangre y a carne quemada. Carne de seres humanos, hijos de una misma tierra, cuerpos quemados, cuerpos podridos. Litros y litros de sangre derramados por la sublevación de un dictador que continuó ordenando asesinatos, firmando condenas de muerte, fríamente, mientras escuchaba misa. Pero, sobre todo, hay que recordar a quienes nos fueron arrebatados, a todas aquellas personas que fueron asesinadas por defender la libertad.

Twitter: @_davidhernandez

6 comments for “MEMORIA EN BLANCO Y NEGRO

  1. alicia fuente
    8 octubre, 2013 at 17:41

    Es una suerte tener los jovenes que tenemos, gracias querido David

  2. alicia fuente
    8 octubre, 2013 at 18:11

    Muchas gracias david, me a gustado ver que hay jovenes que tienen interes en defender la memoria historica, en nombre de mi madre y mio un millon de gracias

  3. Eva
    9 octubre, 2013 at 16:00

    Tristemente cierto. La memoria de nuestros mayores no debe borrarse de esta manera. Ni la horrible guerra entre hermanos, la terrible post-guerra de los siguientes años, agravada por las decisiones autocráticas de los usurpadores del poder, la manipulación de la educación, el adoctrinamiento de una generación, todo ello no puede quedarse en el olvido. Pero mucho menos debe borrarse la memoria de los que mataron y sus familias no pueden ni tan siquiera llorar sus tumbas.

  4. nekane
    9 octubre, 2013 at 16:27

    David, has olvidado añadir que el gobierno ha destinado 300.000 euros al arreglo de la fachada de la basílica del valle de los caídos, seguidamente de borrar de un plumazo el más mínimo presupuesto para la ley de la memoria histórica… Luego nos examinan de fuera y suspendemos en todo: comprensión de lectura -no entendemos ni el recibo de la luz- mates -no sabemos ni distinguir la diferencia de un hotel a otro- y si hubiesen preguntado por nuestra historia, según que comunidad hubiese contado lo que quiera, mientras tantos tenemos la gente mal enterrada en las cunetas, en cierto pueblo de Granada incluso cuando hay crecidas en los canales de riego salen los miembros al exterior, pero no se pueden tocar sin orden de jueces, gobiernos y demás… se nos debería de caer la cara de vergüenza!, pues punto y a parte, que han aprendido nuestros hermanos e hijos sobre la guerra civil y la pos guerra franquista ¿?¿…mientras tanto, con éste gobierno, cada vez más alumbran ayuntamientos fascistas y, poquito apoco todo se irá falseando un poco más, con el descaro de unos PP y permisividad de otros PSOE- IU y, en medio los mal llamados sindicatos obreros.

  5. Amparo
    9 octubre, 2013 at 23:22

    Yo estoy de acuerdo en todo menos en el desmantelamiento del Valle de los Caídos. Debería mantenerse, pero como símbolo del sufrimiento de todos aquellos que lo levantaron.

  6. Nerea
    9 octubre, 2013 at 23:49

    estoy completamente de acuerdo con Amparo. debería mantenerse como homenaje a todos aquellos que sufrieron su construcción.

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