Maestro Joao

El mundo no se acabará el 21 de Diciembre
Por David Hernández
02.00 a.m. No puedes dormir. Enciendes la TV y zapeas. No atiendes a lo que ves. Sólo quieres entretenerte. Conciliar el sueño. Desde la cama o desde el sofá, vas cambiando de canal automáticamente entre películas para mayores de 18 años, concursos telefónicos, teletiendas, porno de televisión local y programas de videncia. Como tú, cientos de personas no logran empatizar con Morfeo. Sus problemas se lo impiden. Buscan una solución. Piden ayuda a gritos. Decenas de ciudadanos anónimos, esa noche, bajo el nombre de un signo del zodiaco, acuden al auxilio de videntes y tarotistas. Todos parecen iguales. Sin embargo, hay uno que destaca. Su técnica es diferente a las demás. Él no lee el futuro a través del tarot, sino mediante los santos, y su especialidad es la limpieza del mal de ojo.
Joao no hace sino continuar con una tradición familiar. Esta labor la ha realizado su familia durante generaciones. “Desde la tía abuela de mi padre hasta mi propia tía hacían la limpieza del mal de ojo”, explica. “Por entonces vivíamos en el barrio de la Concepción, al lado del colegio al que luego fue Belén Esteban, La Casita de la virgen.” Contra las tapias del centro escolar, sus tías tiraban el agua, algo necesario para realizar el ritual del corte del mal de ojo.
-¿Cómo supiste que eras tú quien debía continuar con esta tradición?
-Siempre supe que veía cosas que los demás no veían. Esto tiene un trámite y hay un momento en el que hay que asimilarlo, pero siempre lo supe. De hecho, en mi familia, cuando nace una persona, sabemos a quién le tenemos que pasar la gracia para que pueda tener la oración y cortar el mal de ojo. Por eso nos llamamos ‘el Elegido’, porque es el siguiente elegido para cortarlo y a quien se le pasa la oración.
-Era algo que vivías con total normalidad…
-Con total normalidad… Aunque… – se queda pensativo, tal vez decidiendo sincerarse. – No lo asumía como algo que debía hacer de utilidad – confiesa finalmente.- Lo vivía con normalidad, nunca ha sido un trauma, carezco de traumas, pero no era algo que en ese momento dijese: ya estoy ejerciendo, pronosticando o algo así.
-¿En el colegio no te afectaba de ninguna manera?
-Hay un momento en el que la infancia te lleva a querer vivir las ilusiones de la infancia. Y, cuando uno tiene esto, lo primero que ve es la energía más pesada, el bajo astral, donde ve las cosas negativas. Un niño se niega a ver lo malo. Entonces, durante todo ese tiempo lo que hice fue no interesarme en ello, apartar eso y no dejar que me preocupase.
-A tus compañeros les resultaría extraño que tus tías fueran cargadas de calderos a echar agua contra las tapias.
-Crea un poco de curiosidad, pero los niños también asumen todo con mucha más normalidad. Nunca fue un problema. Al contrario, durante toda mi vida he creado mucha empatía y tenía muchos amigos y muchas amigas.
-¿Tus tías lo ejercían como profesión?
-Nunca. Tampoco era algo para ejercer como profesión. Mi familia era muy humilde y, de vez en cuando, les llevaban alguna gallina, huevos… comida. Pero metálico jamás. De hecho, yo no tengo consulta donde reciba a la gente y me paguen. Mi trabajo es el programa.

-¿Cómo surgió?
-Por casualidad. Estuve montando y llevando el gabinete de dos videntes prestigiosos de este país. Esto siempre derivaba a que me querían a mí. Después de muchísimo tiempo insistiendo, creí que había llegado el momento de aceptarlo y así es como decidí comenzar en ello.
-¿Qué es lo más raro que te ha podido pasar en un directo?
-Me han pasado muchísimas cosas. Más que raro, reseñaría gracioso. Yo hago limpiezas de todo tipo: limpiezas espirituales, limpiezas de karma, limpiezas de mal de ojo, limpiezas de brujería… Entonces, me llamó una señora para limpiarle los piojos de su niña en la cabeza. Profundamente seria, me decía: “tiene la cabeza infestaíta, infestaíta, maestro, por favor, límpiesela.” Aunque le trataba hacer ver que eso no podía ser y que había unos champús, ella estaba empeñada en que tenía que ser yo. ¡No daba crédito! -comenta divertido.
-Eres uno de los videntes más parodiados del momento, incluso por humoristas de la talla de los Morancos.
-Es fantástico. Es un honor lo hagan unos maravillosos humoristas que parodian a personajes tan relevantes como María Teresa Campos, Rocío Jurado… Además, me invitaron al teatro a ver su espectáculo y me hicieron una mención muy especial. A través de ellos, me consta que gente interesante de este país ve el programa, como algunos de los Rivera. Ven el programa y se pasan mensajes entre ellos, les encanta. Dijeron públicamente que se acuestan muy descansados cuando me ven y les da muy buen rollo.
El método que utiliza el maestro Joao lo diferencia del resto de videntes. Asegura que no se puede comparar en nada, porque él hace ceremonias en lugar de rituales. “Un ritual es algo mínimo, algo que cualquiera puede hacer en su casa. Yo canalizo las energías de una manera muy fácil y la esencia de todo es la energía. A partir de ahí, puedes prever lo que pueda suceder o no y salvarla de alguna manera o no”, explica. No busca que las cartas, unas runas o alguna magia le descubran el destino de nadie. “Yo utilizo las cartas solamente como vehículo al mensaje que me van a dar, nunca como una lectura de tarot”, comenta. “Creo que es por lo que se me busca, porque ofrezco algo diferente, algo heredado, no algo que se estudia en un método.”
-No creo que a la Iglesia le guste demasiado que utilices a los santos y a la virgen en tus ceremonias.
-No, pero a mí tampoco me gustan ellos.- confiesa tajante.- No me gustan absolutamente nada. La destrucción de la Iglesia está dentro de la propia Iglesia. Creo que hay gente que me sigue a mí con muchísima más fe, porque yo les doy solamente la imagen del santo y no les hago comulgar con ruedas de molino ni les hago llevar una doctrina que me parece absolutamente ridícula, pasada de moda, antiquísima. Sobre todo, porque la Iglesia ya ha dado bastantes muestras de corrupción y yo todavía ninguna.
-¿La gente tiene más fe en tiempos de crisis?
-Dicen que, cuando se pasó el hambre, se acabaron los milagros, la gente dejó de ver a la virgen y demás. No es así. Lo que pasa es que la sociedad ha avanzado culturalmente y a la gente le da mucho miedo decir lo que ha visto, lo que ocurre… porque les toman por tarados. En momentos de crisis, en las situaciones difíciles, uno es cuando ve y busca la forma en que puede salir. No creo que haya sido tanto un crecimiento en la fe de la gente, creo que va intrínseco a la persona, pero sí intentan buscar valores que a lo mejor creían perdidos o encuentran una salida aferrándose a lo espiritual.
-Uno de los problemas que más preocupan a la sociedad española en estos momentos es el desempleo. ¿Existe algún ritual que pueda ayudar a personas desesperadas que están en esa situación?
-Tiene muy buen resultado y es muy sencillo. Hay que realizarlo en viernes. Se tiene que coger un vaso sin estrenar, se le añade agua y se le echan 21 cominos. Se tiene que poner en el armario más alto que se tenga en la casa. Una vez puesto, se le rezará una oración y se le pedirá trabajo. Cada viernes, se cambian el agua y los cominos y se vuelve a hacer la oración hasta que se consiga ese trabajo. Una vez se haya logrado, se guardará y no lo estrenará jamás nunca nadie. El vaso quedará guardado hasta que vuelva a necesitar trabajo para realizar de nuevo el ritual. Es algo que se hace desde hace siglos, no cuesta absolutamente nada y funciona.
-¿Así de sencillo?
-Me deja perplejo que para hacer un ritual de trabajo haya gente que te pida 1.300 euros para encontrar un loro con la coronilla verde, una tinta especial que viene de Brasil, una hoja que viene de Cuba… ¡Estamos hablando de alguien que busca trabajo! Es algo tan sencillo y barato como lo que te acabo de decir.
-Quizá por eso hay tanta gente que cree que los videntes os aprovecháis de la necesidad de la gente en momentos de desesperación para sacarles todo el dinero que se pueda.
-Claro… y es que eso existe, pero, como en todas las profesiones, las voces para criticar se alzan públicamente en cualquier cosa. Yo tengo algo que me distingue, tengo abiertos los perfiles en las redes sociales y el canal en el que diariamente recibo agradecimientos, felicitaciones, palabras bonitas… Y eso es difícil que la gente lo vea porque, cuando tú solucionas un problema a alguien, la gente no lo cuenta, lo calla. Sigue existiendo pudor a esto. En cambio, al que le han hecho algo, lo habla y, encima, lo generaliza. No es justo. De todas formas, como respeto la opinión de todo el mundo, lo llevo bien.
-¿Cuál es el caso más especial con el que te has encontrado?
-Destacar uno sería ofender a los demás. Pero tengo muy presente el caso de un chico, un modelo, que tiene publicado su testimonio en mi perfil, que tenía a su hermano en coma. Cuando uno está en coma, en cualquier momento puede haber un desenlace fatal. En la UCI solo te dejan ver a ese enfermo unos minutos al día. Él y sus padres cedieron esos minutos para que yo entrase y le pusiera energía. Así lo hice. Ese mismo día, por la tarde, la persona reaccionó. Esto no lo cuento como mérito mío, solo cuento que, por lo que fuera, reaccionó. El agradecimiento de esa familia es tan grande y tan continuado que eso es maravilloso.
-Estás al día con las nuevas tecnologías. Tienes perfil en Twitter y en Facebook, un blog, página web, canal de Youtube… hasta ahí todo normal. Pero, lo que no es tan común, es tener una aplicación.
-Salió porque mucha gente me decía que hacía fotografías a la televisión para llevarme en la pantalla del móvil, que eso les daba seguridad y que les tranquilizaba verlo. Entonces, decidí ir un poco más allá y sacar un canalizador de energías. Con una serie de colores, unos mantras, canalicé y vi cuál podía ser más positivo para la persona y es lo que hacemos, armonizar por medio de la aplicación.

Antes de finalizar mi encuentro con el maestro, no puedo evitar preguntarle qué ocurrirá a finales de mes. Son muchas las teorías entorno a las profecías de los mayas, sobre lo que nos deparará el 21 de diciembre. ¿Se acabará el mundo? El maestro Joao nos asegura que podemos estar tranquilos: “Vale muy bien para hacer programas, películas, libros y muchísimas especulaciones sociales. Si uno va a calcular, el calendario maya no se ajustaría con la fecha de hoy por cambios de horario, cambios de día y su propio calendario. La fecha se destruye. Sí es cierto que se avanza hacia un código espiritual importante. Se está efectuando. Se está preparando para una evolución absolutamente positiva. También es cierto que el trámite no va a ser en un día.”
Twitter: @_davidhernandez

1 comment for “Maestro Joao

  1. ASUN DE PAIPORTA
    12 febrero, 2013 at 20:14

    MAESTRO ERES UN FENÓMENO EN TODO ME ENCANTA TUS PALABRAS SON MARAVILLOSAS!SÓLO UN SABIO COMO TU!BENDICIONES!BESOS !ASUN!OK!

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