LA SIEMPRE ESQUIVA FELICIDAD

Empecemos por dejar clara una cosa. Yo no soy feliz. Pero me he determinado a empezar a serlo. Es curioso que mis poetas favoritas sean todas suicidas ( Alejandra, Sulvia, Anne), pero me parece de verdad que si el precio que tienes que pagar por tu talento es acabar metiendo la cabeza en el horno, encerrada en el coche con el motor puesto ( y la radio también, qué vacío interior tan grande debes tener para no queres estar sola nunca, ni en el último momento) y unos cuantos vodkas y pastilas en el cuerpo, o con cincuenta gramos de seconal en el estómago después de escribir en tu pizarra “ quiero llegar hasta el fondo”, estás pagando un precio muy caro por dejar a la posteridad unas poesías maravillosa ( a veces pienso además que las de Sylvia no son tan maravillosas, pero jamás discutiré una línea de las Alejandra). Por lo tanto, este blog va a documentar mis avances diarios por ser feliz.

Cuando te despiertas por la mañana y estás deprimida, lo primero que sientes es miedo. Una taquicardia tremenda, ansiedad, miedo por el día que empieza. No, error. Debes repetirte a ti misma. El día que empieza es maravilloso. Me va a traer cosas maravillosas. En realidad esto no es felicidad, sino esperanza. E incluso tu superstición. Estás cifrando tu felicidad en algo que va a pasar fuera, fuera de ti. Y además lo estás intentando conjurar. Error. Debes buscar la felicidad dentro de ti. Yo soy maravillosa. Estoy contenta conmigo misma. Vale sí, vas mejor. Pero atención, esta idea de la psicología positiva de que la felicidad está dentro de ti viene de los estoicos. No es ninguna novedad. Vamos a ver, tengo una objeción que hacerle a los estoicos: El hombre o mujer que tiene tanta y felicidad y contento dentro de sí como para que, digamos, se le muera su hijo y no se deprima no es un estoico, es un psicópata. Vale, igual es un monje zen. Pero será un monje zen psicópata. ( Los monjes zen no tienen hijos o no deberían tenerlos, lo que les libra del potencial dolor de perderlos) Lo siento Marco Aurelio, pero es así. Además, ¿no era Diógenes de Babilonia aquel que caminaba por las calles de Atenas candil encendido en mano buscando un hombre no recuerdo bien si bueno o feliz y nunca lo encontró? Creo que de todas formas, que según los propios estoicos el hombre bueno es feliz y viceversa: los hombres buenos son imágenes de los dioses. Por cierto, que para Diógenes el amor era una cosa de desocupados, lo cual me aleja bastante de los estoicos así, nada más despertarme- Ayer por la noche habñando con Alfred, psicólogo, él intentaba convencerme de que los hijos de puta ( técnicamente hablando, los psicópatas , sociópatas y narcisistas) no son felices. No llegó a convencerme, la verdad.

En cualquier caso, como lo de levantarse y repetirse lo maravillosa que es una puede que funcione como un mantra, lo hago. Acto seguido decido escribir esto. La primera regla para la consecución de la felicidad debe ser pues: por la mañana, no te quedes en la cama rumiando tu infelicidad. Levántate y haz algo.

5 comments for “LA SIEMPRE ESQUIVA FELICIDAD

  1. esther llorens
    21 abril, 2013 at 10:02

    CONTRA LA DEPRESIÓN ACCIÓN

  2. Sergio
    21 abril, 2013 at 10:07

    Sencillamente maravilloso! Nunca dejes de repetirte lo maravillosa que eres cuando así lo sientas, y lo desgraciada que eres cuando así te encuentres, porque sólo así serás verdaderamente fiel a ti , a tus emociones,sentimientos …y sólo así podrás ser completamente FELIZ Y LIBRE. Llora y ríe cuando lo sientas, baila y grita, no te calles verdades por miedo a ofender… Te hablo desde mi experiencia personal.

  3. Blanca
    21 abril, 2013 at 21:17

    Y no te olvides de decirte a ti misma por las mañanas que vales un montón, es lo que pienso yo y seguro que muchísima gente más.

  4. sue
    22 abril, 2013 at 05:38

    Yo tampoco y yo también.

  5. 22 abril, 2013 at 14:08

    “No podemos evitar que los pájaros de la tristeza sobrevuelen nuestras cabezas; pero sí que hagan nido en ellas”. A. Beck… pues es una forma (entre otras tantas que hay) de no fomentar que hagan nido… di que sí, Lucía: mujer sabia y luchadora!!

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