La magia del séptimo arte

Tanta peli americana que estoy pensando en darme a la bebida.

En una peli de las nuestras, la chica aparece en una cocina entre cacharros oliendo a fritanga. En una peli americana la vemos, copa de vino tinto en mano, en una cocina kilométrica con una isla central, una encimera de madera y puertas blancas y riéndose a carcajadas mientras habla por un teléfono de cable infinito con su mejor amiga, hornea unas galletas y prepara un delicioso asado con verduras. Macetas de flores perfectas en una ventana con vistas al jardín incluidas. ¿Os habéis fijado cómo cambia el cuento?

A veces me pregunto si después de tanta copa de vino la susodicha mujerdepeliamericana sabe qué hace en la cocina. Quiero decir, ¿no se te va un poco la mano con el horno después de un par de copas? Porque, a menos que el que se vaya a comer las galletas haya tomado la misma cantidad que ella, las notará quemadas y el asado con un regusto rarito y mirará raro a esa señora aprisionada por un cable telefónico que ríe sin parar.

Otro caso igual, el hombredepeliamericano, ejecutivo o patriarca de una gran familia, que al primero que entra en su altísimo despacho gigantesco con vistas sobre la ciudad o a la majestuosa biblioteca de boiseries de ebanista reputado le endosa un vaso de whisky solo. ¡Hala! Sin hielo ni nada, ahí en plan hombretón de garganta curada de espanto.

Pero, ¿se pueden hacer negocios después de tanto vaso de whisky?

Me cuesta hacerme una idea. Yo, que soy de las que le da la risa floja con un vaso de vino blanco, estaría perdida en una peli americana. La verdad es que con un vaso perdida pero con dos ya me daría igual que fuera La matanza de Texas que Peggy Sue se casó.

La magia del séptimo arte ¿tendrá algo que ver con beber sin hartarte?

Para los que gustéis del aperitivo o de un momento de relaxing zumito en compañía os dejo un vídeo facilito.

Los que gustéis de algo más duro vedlo igualmente, seguro que después de dos copas os reís como la americana de cocina kilométrica.

6 comments for “La magia del séptimo arte

  1. María Villar
    18 marzo, 2014 at 20:38

    Todo es cuestión de entrenamiento en la realidad y de idílica ilusión en las pelis….

  2. Sus
    18 marzo, 2014 at 21:02

    Muy chulos esos posavasos. Para cocinar yo prefiero zumito, porque con vino a mi se me queman las galletas seguro, ja , ja!

  3. Mar
    18 marzo, 2014 at 21:21

    Desde luego que para ver alguna peli americana…hace falta un par de copas …y si es de vino tinto..mejor…
    Y demos al séptimo arte todas las concesiones beodas.

  4. Ana
    18 marzo, 2014 at 23:28

    Yo con una copa de vino,seguro que se queman y me entra la risa y los colores,en la primera escena…despedida 🙂

  5. Merche
    20 marzo, 2014 at 23:24

    Soy más de cervecita….. Pero donde se ponga una copa de un buen Rioja, acompañado de unos tacos de queso manchego y un buen jamón, luciendo un jugoso delantal, ni teléfono, ni pavo, ni asado…. Unas buenas risas y saltamos al postre directamente….Jejejeje. Bonitos posavasos

  6. yolanda santander
    21 marzo, 2014 at 11:23

    jajajajaja, me ha encantado! Yo soy mas de cervecita! Por cierto, muy practica la idea de aprovechar los retales pequeñitos

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