La historia del gordo que quiso bailar

LA BURLA A UN GORDO QUE ACABÓ EN FIESTA (PARA EL GORDO)


Burlarse de la gordura de otros no suele salir caro. En el mundo del narcisismo hay gente que confunde ser delgado con ser bueno.

¿Hay algo más bonito que ver cómo a veces esto se vuelve en contra de quienes se burlan?



Por David Marzal


Aquel hombre bailaba ajeno a lo que iba a ocurrir.

Su peso era inasumible para la sociedad Zara en la que nos ha tocado vivir.
Demasiado gordo para bailar. Pero aún así, valiente para hacerlo.

El hombre gordo bailaba ajeno a lo que se le venía encima. Disfrutaba y movía el esqueleto sin complejos.
Pero, cerca, muy cerca, otros se reían de él.

¡¿Cómo iba a bailar un gordo!? ¡Qué afrenta!

Tras hacer chascarrillos de lo más variado, decidieron publicar fotos y humillaciones en una red social.

En este caso fue la red social Imgur, donde hace poco unos hermanos emocionaban a una madre con fotos repes de su infancia.

«Este es el espécimen que vi bailando la semana pasada, Dejó de bailar cuando nos vio reírnos de él»

Un mensaje humillante y devastador que provocó una reacción inesperada.

Los usuarios de la mentada red social se pusieron a buscar al hombre gordo que bailaba feliz y ajeno a todo el mal que aquellos habían depositado sobre él.

Empezaba así una búsqueda por todo Internet:
#FindDancingMan pretendía encontrar a aquel misterioso y poco estilizado bailarín.

gordo


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Pasados unos días…¡Voilà! Aparece el señor gordo y se presenta en Twitter con foto incluida.
Le había buscado la usuaria de Twitter @CassandraRules, porque quería invitarle a algo muy especial.

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Se llama Sean, es londinense y gracias a las redes sociales va a poder disfrutar de una sorpresa maravillosa.
Cassandra, la joven que organizó la campaña del gordo bailarín quiere montar un fiestón por todo lo alto.
Sean podrá bailar en su fiesta particular, organizada por gente que quiere darle su amor.

Lo más gracioso del caso es que Sean va a tener la suerte de compartir pista con Pharell Williams y Moby.
Traducido: Dos mitos del mundo de la música.

Imagino la cara de los que se burlaron al leer la noticia en el Huffington Post y me río mucho por dentro.

Burlarse de la gordura de otro no suele salir caro. En el mundo del narcisismo hay gente confunde ser delgado con ser bueno.
¿Hay algo más bonito que ver como a veces esto se vuelve en contra de quienes se burlan?

Probablemente no. Sean ha demostrado que la falta de complejos y el estar seguro de uno mismo siempre reporta beneficios.

Probablemente, Sean tenga problemas de salud por su elevado peso, debe tardar más en elegir ropa y se habrá sentido despreciado en múltiples ocasiones.

Pero Sean disfruta bailando.
Y ese baile lleno de emoción y personalidad deberíamos bailarlo, valga la redundancia, todos y todas.

¡Enhorabuena Sean! Has conseguido la mejor fiesta simplemente siendo tu mismo. ¡Qué placer!

¡Qué gran y gorda justicia poética!

Sean ya es noticia

(http://cadenaser.com/ser/2015/03/07/gente/1425745176_525512.html?ssm=14092012-Ser-rs-1-
Tw).

Su fiesta un evento. Probablemente le lleven al programa de Ellen.
La red social más potente de microblogging le rinde pleitesía.

Y, por suerte, los capullos que le insultaron deben estar escondidos bajo una roca.

No me digáis que no os ha dado un subidón nivel Catedral de Burgos.



Soy licenciado en Filología Catalana, profesor de secundaria y escritor.