La Gran Recesión

Por qué las las políticas de austeridad agudizan la crisis.

 

Cuando la burbuja especulativa inmobiliaria explotó, a la banca alemana le entró el pánico. Pues tenía gran parte de su capital prestado a la banca española y, en mucho menor grado, al Estado español (un 10 por ciento de su inversión bancaria).

La banca alemana se puso histérica:

«¡¡¡El euro está en peligro!!!» 

Lo que estaba en peligro en realidad eran los fondos alemanes prestados a España y a otros países periféricos de la eurozona.
Para ser sinceros, el euro nunca estuvo en peligro.

Su valor osciló, pero no bajó sustancialmente comparado con el dólar.

Total, que las tan traídas y llevadas políticas de austeridad tienen
como fin que se pague a los bancos alemanes (y en menor parte a los
franceses) la deuda que hemos contraído con ellos.
O sea la mal llamada “ayuda” de la Unión Europea y del FondoMonetario Internacional (FMI) a los países periféricos es ayuda para que paguen a los bancos alemanes y franceses primordialmente.

 

El problema es que las políticas de austeridad agudizan la crisis.


Es de cajón: si usted sube el IVA, sube la tarifa de la luz (en España
es un 30 por ciento más cara que la media europea, y aquí los
sueldos son más bajos), reduce las ayudas a la dependencia, elimina
prestaciones, recorta en sanidad, en educación y, en general, empobrece a sus ciudadanos, sus ciudadanos no podrán consumir.Y si no consumen, la economía no se reactiva, porque el dinero no fluye.

 

Si los ciudadanos no pueden comprar prácticamente nada, se crea un efecto dominó y nos empobrecemos todos.
Es lo que se llama (atención al término de argot económico) la
Gran Recesión.

La Gran Recesión está causada por el enorme descenso de la demanda doméstica y por la escasez de crédito.

Si los ciudadanos están arruinados, disminuye la demanda doméstica y por lo tanto la actividad económica.

También descienden los ingresos del Estado y por consiguiente aumenta el déficit y la deuda pública.

Pero nuestro Gobierno actual representa a unos intereses determinados: los intereses de la banca.

Porque cuando tu ministro de Economía era en el pasado el director de Lehman Brothers, ¿qué intereses podemos esperar que represente?