La galga del metro de Madrid

No sabemos cómo se llamaba, tampoco su edad. Nunca tuvimos la oportunidad de acariciarla y, sin embargo, desde el pasado miércoles 16 empezó a ser un poco de todos, cuando saltó a las noticias que una galga vagaba por las vías del metro de Madrid.

No fueron pocos los voluntarios animalistas que trataron de cogerla. Nadie se lo permitió y además se ganaron una denuncia de regalo.

Que no se pueden parar los trenes, decían, a la vez que afirmaban que por un móvil ó unas llaves sí lo hubieran hecho. No iban a detener el ritmo normal del metro por un «puto perro», al que también llamaban «cabrón» entre risas. A nadie le importó el pánico de un animal asustado, que durante cuatro días no comió nada y que huía aterrado sin saber salir de allí.

Ahora dicen que hicieron todo lo posible, que dejaron entrar a los animalistas e incluso a sus dueños, ¡mentira! No se sabe quienes eran los propietarios de la perrita, si es que aún los tenía y no se trataba de un nuevo juguete roto de cazadores desalmados.

Aún está reciente el día de Reyes, cuando a los trabajadores del metro de Madrid no les vaciló el pulso por hacer huelga. Ahí no eran mandados, ni temían a sus superiores. En ese momento podían detener el tráfico si les daba la gana. ¡Y es que no es lo mismo luchar por su pan que por un «puto perro cabrón», pensarán ellos!

Ya no hay puto perro cabrón, porque a esta hermosa perrita finalmente la atropellaron, tratando de impedir de muy mal grado que se la sacara de las vías con su patita colgando el domingo 20 de enero.

Tampoco merecía una concentración pacífica en su recuerdo, porque los animalistas que se reunieron en la boca de metro Sainz de Baranda, enseguida recibieron de la policía la advertencia de ser multados con 300 euros si no se disolvían. Policía que aparecía ahora, que era inútil salvar vida alguna y en número exagerado.

En 2001, una hembra de pastor alemán con husky interrumpió durante tres horas el tránsito de las líneas 2 y 3. Tras un operativo de rescate en condiciones, el animal fue rescatado sano y salvo. Por lo tanto, no nos tenemos que ir tan lejos para observar casos de buena práctica.

La página de Facebook del metro de Madrid ha sido inundada de mensajes de repulsa sobre lo sucedido. Desde allí se ha tratado de calmar los ánimos, asegurando que se hizo todo lo posible, pero quienes hemos seguido el asunto minuto a minuto y aquellos que hicieron lo que estuvo en sus manos para tratar de salvar a la perra saben que no es cierto.

¡Qué frustrante es la deshumanización!

Vídeo de los sensibilizadísimos trabajadores del metro refiriéndose a la galguita:
http://www.youtube.com/watch?v=v-cEbp8_zjw

Recogida de firmas pidiendo justicia por el infortunado animal:
http://www.change.org/es/peticiones/metro-de-madrid-justicia-para-la-galga-muerta-en-el-metro-de-madrid-2?utm_source=share_petition&utm_medium=url_share&utm_campaign=url_share_before_sign

Una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales (Mahatma Gandhi)

3 comments for “La galga del metro de Madrid

  1. Dario
    21 enero, 2013 at 06:07

    Espero que esto no se haga «tradición» o «arte»… o «cultura» y lo comiencen a practicar durante las noches a 100€ la entrada. Público, no va a faltar… eso, seguro!

  2. Albert
    21 enero, 2013 at 09:58

    Qué bestias que llegamos a ser los humanos!!! Si hubiera sido la perrita de Isabel II de Inglaterra, otro gallo cantaría!!!! Indignante! Y el que me venga a decir que era un simple perro y que en época de crisis no vale la pena perder dinero por un perro, le diré que es precisamente por eso que estamos ahora en crisis: estamos en crisis porque hemos perdido principios éticos y morales tan básicos como el respeto a la vida animal. ¿Qué le pasaba a esa perra? ¿Porqué entro en el metro? ¿Sabemos si quizás esta siguiendo a sus propietarios que la habían abandonado y que habían entrado en el metro después de abandonarla? ¿Escapaba quizás de un grupo de sinvergüenzas que intentaban pegarla? Nunca lo sabremos… Lo que sí estoy seguro es que ella como cualquier otro perro no hubiera dejado morir un humano sin antes haber intentado salvarlo.

  3. carmenchu
    21 enero, 2013 at 15:32

    Todos fueron culpables de permitir el atropello nadie pudo hacer nada? aquellos que permitieron el asesinato, porque eso es lo que fue, que se haga justicia con ellos, Dios no es vengativo es muy jusitificero, y todo aquel que hace daño a un animal, no es buena persona y pena da algún lo pagará muy muy caro, el mal que haces se te devolverá con creces en esta vida, ojalá perrita estes en el cielo corriendo con otros animales, mucho has sufrido cuándo te fuiste a las vias del tren, eras inteligente estabas cansada de sufrir malos tratos. Estés dónde estes sé feliz, y pena de muerte o cadena perpetua para el maltratador de animales, endurecimiento de las penas ya!!!!!!!!!!!!!!!!

Comments are closed.