LA DOCTRINA PAROT PARA DUMMIES

El marqués de Beccaria inventó en 1764 el principio de legalidad penal. Este principio tenía por objeto impedir la arbitrariedad de la Monarquía absoluta. Es decir, impedir que el Rey impusiera porque sí los castigos que la placieran. Reivindicaba de aquella manera Beccaria que solo las leyes pudieran decretar los delitos y sus penas. Dichas leyes no deberían ser elaboradas por el Rey sino por el legislador “que representa a toda la sociedad”. Y dichas leyes deberían de redactarse con claridad meridiana. Así, cada cual sabría a qué castigo se exponía si inclumplía una y se impediría que el Rey ejerciese venganzas privadas en nombre del pueblo.

Este principio de legalidad, es la columna vertebral del Derecho Penal moderno. Y su razón de ser consiste en evitar la arbitrariedad del poder político.

Pues bien, según el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, los beneficios penitenciarios deben calcularse sobre el total de la condena y no sobre el tiempo máximo que un recluso puede pasar en la cárcel.

Parece dificil de entender, pero lo explico:

Segun las leyes dictadas por los dos tribunales anteriores Henri Parot, condenado en 26 juicios a 4.797 años por 82 asesinatos, debería ser puesto en libertad cuando transcurrieran 20 años ( el total de la condena por asesinato) y no por el tiempo máximo (4.797 años) . Pero reducir a 20 años la pena por 82 asesinatos sonaba casi a broma. Así que el Tribunal Supremo razonó que los beneficios penitenciarios deberían de calcularse sobre el total de la condena (4.797 años) y no sobre el tiempo máximo que un recluso puede pasar en la cárcel (30). Entre otras cosas, porque si se interpretaba sobre el tiempo máximo que un recluso puede pasar en la cárcel era prácticamente imposible que nadie estuviera más de 20 años en la cárcel.. Por lo tanto, el Supremo hizo una excepción a su propia doctrina.

Y así lo decretó en sentencia del Tribunal Supremo de 20 de febrero de 2006.

Y esto es lo que se llama ” La doctrina Parot”

Esa sentencia promovió una polémica doctrinal sobre el principio de legalidad. Es decir, entre los que opinaban que el Supremo se había saltado a la torera el principio de legalidad y que la doctrina Parot era una chapuza (porque se había contradicho a sí mismo, haciendo una excepción a su propia regla) y los que opinaban que hacía bien. Estrasburgo ha dado la razón a los primeros. Porque no vale decir ” donde dije Digo digo Diego”, ya que eso es saltarse a la torera el principio de legalidad. No vale establecer una norma para luego hacer excepciones a dicha norma que yo mismo he dictado. Aquí hay dos posturas: pensar que el cómputo es parte de la pena y por tanto el cambio de jurisprudencia del supremo sería irretroactivo (irretroactividad de la ley penal que perjudique al reo) o pensar que la forma de cumplimiento es parte de la política penitenciaria y no de la pena, como el lugar de cumplimiento o las condiciones de las prisiones. El TDHU mantiene la primera postura y el Supremo la segunda, ambas igual de respetables, pero ojo: No han juzgado la legalidad de la doctrina Parot (que es legal) sino la aplicación retroactiva a presos penados antes de la publicación de esa doctrina. No vale decir te condeno a 20 años y luego cambio la ley y ahora te tocan treinta.

Entonces ¿qué se puede hacer para que un asesino múltiple no quede libre a los veinte años?

La respuesta: Cadena Perpetua revisable.

El Gobierno ya ha anunciado la introducción de la cadena perpetua revisable en el Código Penal no sólo para delitos de terrorismo, sino también de magnicidio, genocidio, y de determinados asesinatos agravados, en concreto cuando la víctima sea menor de 16 años, cuando se le dé muerte después de una agresión sexual, cuando se trate de un crimen múltiple o cuando el autor forme parte de una organización criminal.

La nueva pena de prisión permanente tendrá una “duración indefinida”. Pero podrá ser revisada después de que el delincuente haya pasado un mínimo de entre 25 y 35 años en la cárcel, dependiendo del delito.

Las nuevas penas no serán aplicables a los delitos cometidos con anterioridad a su entrada en vigor.

El ministro sostuvo que la prisión permanente revisable cumple el requisito que establece la Constitución Española de que las penas deben estar dirigidas a la reinserción del condenado. Es decir, que no se envía a la gente a la cárcel para que se pudra allí el resto de su vida, sino para que se convertan en otras personas ( esa es la teoría, en la práctica está probado que la cárcel no reinserta, pero ese sería tema de otro post)

En casi todos los países europeos, entre ellos Alemania, Italia, Reino Unido y Francia, está vigente una pena similar.

22 comments for “LA DOCTRINA PAROT PARA DUMMIES

  1. 21 octubre, 2013 at 13:13

    Meridianamente claro…, es muy fina la frontera que separa la justicia de la venganza…

    • LUNA
      21 octubre, 2013 at 14:20

      ¿Qué quieres decir?

    • Yago Quiroga
      21 octubre, 2013 at 23:44

      Amén

  2. Gaby
    21 octubre, 2013 at 13:48

    Creo que la mayoría de las autoridades están tan aburridas de no hacer nada productivo, que el tiempo libre lo utilizan en crear polémica, no importa de que ,ni para qué, la cuestión es distraer a la gran masa para que no se fijen mucho en todo lo que están haciendo en beneficio propio.

    • LUNA
      21 octubre, 2013 at 14:24

      Yo también creo, que es para distraer la opinión pública.

      • Manel
        22 octubre, 2013 at 00:32

        Hay otro objetivo importante. Mantener los votos cautivos de los que se declaran defensores de las victimas de terrorismo.
        El terrorismo le ha dado muchos votos al PP.

    • Yago Quiroga
      21 octubre, 2013 at 23:47

      Doctrina del shock?

  3. Isabel
    21 octubre, 2013 at 14:01

    Es muy barato matar, agredir sexualmente, y otras muchas maldades. Violas, matas y a los 5 años, ¿estás de nuevo en la calle? eso es lo que nos espera… Viva

  4. 21 octubre, 2013 at 16:25

    Es que lo de la irretroactividad de la ley es un derecho básico en todos los ámbitos judiciales. Era evidente que la iban a anular.

    Algo escribí hace días sobre esto en mi blog, puse un ejemplo real de una pensionista que cobraba dos pensiones, ya que si le quitas el factor emocional es bastante evidente que Estrasburgo tiene razón.

  5. PilarGG
    21 octubre, 2013 at 16:40

    Has empezado muy claro pero al llegar a ” Pues bien, según el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional, los beneficios penitenciarios deben calcularse sobre el total de la condena y no sobre el tiempo máximo que un recluso puede pasar en la cárcel.” qué son beneficios penitenciarios? No entiendo tampoco la diferencia entre el total de la condena y el tiempo máximo que pueda pasar en la cárcel.
    en el ejemplo de Parot 20 años es el total de la condena por cada asesinato? De dónde sale la cifra 4797.
    La doctrina Parot viene a ser en la práctica como la cadena perpetua ¿no? para los que tienen más de una condena

    • Manel
      22 octubre, 2013 at 00:39

      El tiempo máximo en prisión es de 30 años, los beneficios penitenciarios son reduciones de la pena por diversos motivos, entre ellos, buena conducta que se pueden solicitar a partir de haber cumplido 2/3 partes del tiempo máximo en prisión, 20 años.
      Lo que la doctrina Parot dice, es que se han de cumplir 2/3 partes de la condena, de 4797 años, unos 3200, es decir pudrirte en la prisión, que va contra la idea de que la prisión ha de servir para redimir al preso.

  6. nekane
    21 octubre, 2013 at 16:57

    Los presos de ETA son molestos… si no fuese por las víctimas hasta les habrían amnistiado y, como no hay fe pues no se ponen a ello en serio, improvisan cualquier doctrina que saben un tribunal mayor se las derroca, punto y a parte de lo bien que les vienen a los políticos el terrorismo como arma electoral… yo creo que los crímenes terroristas son crímenes de lesa humanidad y como tales una vez juzgados hay que sentenciarlos

  7. Tony Flops
    21 octubre, 2013 at 17:49

    Un tema farragoso. Os doy algunos datos más para tratar de ayudar a entenderlo:

    – Cuando se condenó a toda esta gente, la legislación penal (que, recordemos, era de 1973 y por tanto aprobada por el gobierno franquista), establecía que las condenas se cumplían de manera sucesiva. Pero cuando un reo tenía todas sus condenas firmes se aplicaba un procedimiento que se llamaba “refundición de condenas”. El criterio de la refundición de condenas es que, sumadas todas ellas, la pena final no podía exceder del triplo de la mayor, con un máximo de 30 años. Hacer los cálculos es fácil. Puedes tener 2 condenas de 20 años y una de 2 años. 20 años por 3 = 60 años, se supera el límite de 30 por lo que el máximo a cumplir son 30. Otra situación curiosa es que podrías tener 18 condenas de un año pero cumplirías sólo 3. Aquí tenemos la primera cifra de referencia. El máximo de condena que podía cumplir un preso con esa legislación era 30 años.

    – Siguiente cifra. Sobre la cifra máxima de pena a cumplir (30 años) se aplica la redención de penas por trabajo y/o buen comportamiento que era de 1 día redimido por cada 2 de condena. Haciendo los cálculos nos salen los 10 años de redención de condena que cualquier preso podía obtener, lo que reduciría la condena a los 20 años que comenta Lucía en el artículo.

    – Y ahora la madre del cordero. El meollo de la doctrina Parot es que se salta un principio básico de la legislación penal que es: “el reo tiene derecho a que se le aplique siempre la legislación más favorable”. Si con posterioridad a la condena hubiera salido una ley que castigara con menor pena los delitos cometidos por esta gente se hubieran beneficiado de ello. Pero ocurrió al revés, las legislación penal se ha endurecido considerablemente desde entonces pero por aplicación del principio de legislación más favorable a estas personas no les afectaba. Cuando el gobierno se da cuenta de lo rápido que han pasado los 20 años y que toda esta banda va a salir a la calle, se genera la lógica “alarma social”. No se entiende que gente con condenas milenarias estén en la calle 20 años después y además todavía jóvenes y con capacidad de hacer daño. Para paliar esa alarma social el supremo cambia los criterios de refundición de penas y de redención de penas de manera que en vez de los 20 años tengan que cumplir más (Doctrina Parot). Aquí es plenamente acertado el comentario de Lucía; no se declara ilegal la doctrina parot en sí misma, que es perfectamente aplicable desde el momento en que se cambia la legislación, sino la vulneración del principio de aplicación de legislación más favorable. Es decir cambian las reglas del juego de manera retroactiva sobre sentencias que eran firmes.

    • Beatriz
      21 octubre, 2013 at 19:11

      Realmente muy farragoso…

  8. Ana
    21 octubre, 2013 at 18:47

    “(esa es la teoría, en la práctica está probado que la cárcel no reinserta, pero ese sería tema de otro post)”
    Me parece un comentario muy grave, como para no aportar una mínima prueba.

  9. MCarmen
    21 octubre, 2013 at 19:48

    Muchas gracias, Tony Flops. ¡Qué bien te explicas!

  10. Eloy
    21 octubre, 2013 at 19:53

    Pues que la tasas de reincidencia en España se sitúa entre el 40 porciento y el 70 por ciento (dependiendo de los delitos) creo que sí es una prueba de peso de que la capacidad de la cárcel de reinsertar al reo, está lejos.

  11. Poppy
    21 octubre, 2013 at 22:08

    Impecable artículo, genial explicado. Pero tengo un comentario, una opinión derivada del tiempo que pasé enseñando en centros penitenciarios: La cárcel sí puede reinsertar. No a cualquiera ni con cualquier delito. Pero en concreto, he conocido “mulas” (mujeres que transportan drogas en su cuerpo) totalmente reinsertadas, que han salido con unos estudios y han encontrado un trabajo. Y saben que cometieron un error y ahora, con pareja, hijos, etc, ni de coña volverían a caer.

  12. Yago Quiroga
    21 octubre, 2013 at 23:53

    Ejercer el ostracismo a personas que, bajo un determinado contexto, han cometido delitos de cualquier índole; no van a solucionar el problema. Creo que primero se tendría que mejorar la educación y el bienestar para hacer que la tasa de delincuencia disminuyese y después aplicar castigos y recompensas insuficientes (psicología cognitiva) para hacer que los individuos cambiasen de actitud tras cometer un delito. Si cabe también habría que usar la reeducación o los tratamientos psiquiátricos si procediese. Todo esto focalizado caso por caso. Repito, con meter a gente en una jaula no consigues nada.

  13. Marta
    22 octubre, 2013 at 00:55

    Estoy muy de acuerdo con Yago, y sinceramente considero una decisión poco acertada el mantener una posición tan estricta en este ámbito. Los que trabajamos en el ámbito penitenciario y sobretodo la propia comunidad reclusa sufren desde hace demasiado tiempo no solo el castigo social que supone esta institución y todo lo vinculado con la misma sino además ese espíritu derrotista predominante entre diversos profesionales. Como pretendemos que en una época como la que vivimos actualmente se destine cualquier tipo de esfuerzo y recurso a esta institución y a esta comunidad (que les guste más o menos a los políticos forma parte de nuestra sociedad) si las únicas críticas que se realizan tienen un tinte destructivo. Debemos ser muy cautelosos con lo que exponemos y procurar no ceñirnos a los datos estadísticos para intentar ser lo más fidedignos a la realidad posible.

    • nekane
      22 octubre, 2013 at 10:42

      el problema principal de la reinserción-rehabilitación del asesino,una vez juzgado y condenado como tal, -puesto que eso es lo que es desde el momento en que asesina, no valen medias tintas- creo que está en los profesionales, el fracaso es de ellos principalmente, por lo que deberían corregirse, las instalaciones han mejorado al mil por mil, muchos ni soñar pueden con un hogar así, el ambiente es lo que es porque es lo que contiene y capear con eso es el castigo de haberlo hecho como ellos…

  14. 29 octubre, 2013 at 18:10

    Muy bien explicado, aunque parece que mucha gente ni así se entera 🙂

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