La conveniente muerte de Sor María

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Sor María Gómez Valbuena, mejor conocida como “La Monja Robaniños”, ha pasado a mejor vida. No ayer, porque fue llamada de este mundo a Su presencia el martes, e incluso ya está enterrada; pero nos estamos enterando ahora.

Me parece muy conveniente y coincidente que, justo cuando la religiosa iba a prestar declaración sobre el caso de los bebés robados, se haya sentido indispuesta y a continuación fallecido.

Todo parecía indicar que Sor María iba a tirar de la manta, saliendo a la luz los nombres de los médicos y enfermeras implicados. ¿Acaso alguien pensaba de verdad que una sola monja podía ser la única responsable de una red de compra-venta de niños? ¿Los médicos eran tontos y al firmar las altas no les extrañaba que los bebés nacidos en perfecto estado estuvieran siempre muertos? ¿El personal de enfermería no veía nada? Esta pandilla de ladrones de recién nacidos está ahora más callada que las putas en Cuaresma y, seguramente, con los bolsillos repletos de vil metal.

La muerte nos llega a todos, por lo que Sor María no se iba a quedar sin experimentarla y este no era su momento. No, porque tenía que hablar, implicar a sus colaboradores y luego, si le parecía bien, irse con su jefe al más allá.

Este caso me recuerda con avidez a los de algunos papas de Roma, cuyos pontificados eran un tanto breves y de un día para otro dejaban la vacante a suceder. Sopitas ligeras, lo llamaban. ¿Qué cenaría Sor María en sus últimos días? Me lo pregunto.

Es escalofriante pensar que los robos de bebés se vinieron sucediendo hasta 1993, por lo cual, cualquiera de nosotros pudimos haber sido víctimas de un negocio en el que, para no variar, el que pierde es siempre el que menos voz posee.

¿Cuántos entes implicados estarán ahora en silencio, aliviados porque ya la sierva de Dios no podrá meterlos en el ajo?

¿Se frenará en seco aquí la investigación y no podrá dar más frutos? Porque a mí no me duermen, viene de pelas la muerte de la monja para cerrar el caso al “no tener a quién más recurrir” y mala suerte.

Sobre todo, es angustioso que no haya habido hasta los últimos tiempos plataforma alguna en la que los padres de los 3.000 niños robados pudieran reclamar el paradero de sus hijos. A nadie parecía interesarle, porque en algo tan grande tenía que haber algún tentáculo del poder y convenía silenciar el caso. Recordemos que hasta no hace mucho las primeras denuncias no obtuvieron sus frutos. Cuando todo comenzó a ser demasiado evidente implicaron a la monja anciana para calmar los ánimos, pero hasta ahí.

¿Se anima alguien a dar nombres? Durante tantos años, un gran número de personas han estado al tanto y no me creo que nadie pueda señalar a alguna.

Esperemos que no se archive la causa. Confiemos en que el que la hizo, la pague.

8 comments for “La conveniente muerte de Sor María

  1. lolita
    25 enero, 2013 at 12:37

    Estara en el infierno ahora mismo con varios bebes robados clavandola un tridente en el culo.

  2. lolita
    25 enero, 2013 at 12:42

    Yo conozco a alguien que ha trabajado toda su vida como medica en esa maternidad y jura que ella, que trabajo con Sor Maria nunca vio nada raro. No se si creerla.Tambien me conto que durante siglos la iglesia ejercia el poder en los hospitales y por eso las monjas hacian y desacian lo que las venia en gana. Y si algun medico se quejaba algo le ponian de patitas en la calle.

  3. David
    25 enero, 2013 at 13:20

    Me parece increíble que no han hecho una autópsia sino ha sido enterreda ya.

  4. Ruth Isabel
    25 enero, 2013 at 15:30

    nada extraño la muerte de esta pecadora por deseo de los santos y muy dignos patricios.

    miedo y asco en españistán

  5. OSCAR MOLERO
    25 enero, 2013 at 16:03

    SUCESOS DE ACTUALIDAD

    Hace apenas unos días al llegar a un paso de cebra, me encontré con una pobre anciana y me dispuse a echarle una mano para que cruzara la calle. Al cogerle por el brazo no se le ocurrió más a la muy “Sor hija de puta” que pegarme un “bolsazo”.
    Hoy me he enterado que la ha atropellado la vida. Seguro que la recordarán, tenia una tienda de recién nacidos.

  6. Nieves
    25 enero, 2013 at 20:30

    Pues mi madre si que trabajo en uno de estos centros, en Barcelona, como auxiliar clinica, durante un año y medio, y ella siempre a dicho que le parecia raro que tuviera que atender a recien nacidos, sin etiquetas, que de vez en cuando aparecian durante un par de dias en la morgue del centro, aunque estuvieran en la morgue, esta claro que estaban vivos, cuando el resto de los recien nacidos estaban en la planta correspondiente…. ahí lo dejo… en este caso hay muchas personas implicadas, tanto como responsables de los daños, como victimas… y teniendo en cuenta la capacidad que tenemos en este pais de hacernos los locos y mirar hacia otro lado, y tal como dice el dicho “cubrir un tupido velo” a lo escabroso, digase robo de niños, digase corrupción, digase memoria historica, digase fosas comunes…. que quereis un esquema con colorines, a esta mujer le han dado una pastillita para dormir

    • Andrés
      25 enero, 2013 at 21:47

      Oscar Molero, dile a tu madre que denuncie o almenos que se ponga en contacto con asociación, no entiendo como los trabajadores no hacen nada, a ellos no les puede pasar nada mientras a nosotros se nos quema el corazón, ay!!si a ti te hubiera pasado algo!!

  7. Salvador Raya Guerrero
    25 enero, 2013 at 21:49

    En Granada el famoso “caso paquitina” resultó ser que dos traficantes de droga que debían ingresar en prisión, pudieron evitarla gracias a unos certificados de defunción falsos. Pero un buen día un policía por la calle reconoció a la Paquitina y ahí se destapó todo. ¿No cabe también la posibilidad de que algún médico traficante de niños y amigo de Sor María le haya proporcionado otro certificado de defunción y ahora se encuentre en algún convento de Sudamérica, y de ahí el secretismo de la muerte?

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