” Yo es que el jazz no lo entiendo”… y otras memeces que dice la gente

 

Como cada otoño,el Festival Internacional de Jazz de Madrid, más conocido como JAZZMADRID reúne en la caputal tanto a artistas consagrados como a  nuevos talentos del género- 

La amplia programación de JAZZMADRIDincluye, además de conciertos, actividades paralelas como exposiciones y películas relacionadas con el género, así como debates y conferencias a cargo de expertos y críticos.

” El jazz es el lenguaje de las emociones” Charles Mingus

 

 

 

 

“El jazz es ritmo y significado”. Henri Matisse (1869 – 1954), pintor francés.

 

 

 

Me entristece profundamente que este festival no haya tenido la repercusión que merece y que muchos de mis amigos y amigas no se hayan enterado de que existe. Y me entristece más que cuando les propogo que vengan a un festival de jazz me suelten eso de

 

“Yo es que el jazz no lo entiendo” 

 

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WTF?

 

Tampoco es que haya que entender tanto: el jazz es una música en la que la improvisación tiene una enorme importancia. Improvisar en jazz es crear melodías en el momento (mientras se toca) por encima de una base armónica (acordes). Esas melodías se tocan en base unas reglas. Ya sea respetándolas o rompiéndolas con criterio. Y ya. No hay más que entender.

Es cierto que puede haber  una parte de disfrute intelectual que consiste en reconocer esa melodía, en cómo se ha influenciado de otras melodías anteriores, o de frases comunes típicas del lenguaje. No es cierto que para  ello debas conocer el lenguaje. No es cierto que debas, por narices, ser un oyente experimentado o un músico. Porque también hay una parte muy importante emocional y estética. Porque el  jazz, como toda la música y como el arte en general, consiste en transmitir emociones y en la búsqueda de la belleza. Y eso es para todo el mundo, no solo para los músicos. Cualquiera con un sensibilidad puede disfrutar el jazz, no hace falta ser un entendido.

 

Yo creo que esto es un tema de conciencia social porque me encuentro con gente que me dice “es que no entiendo el Jazz”, y es que no tienes por qué entenderlo, tú vas al National Gallery y aunque no entiendas de pintura vas y te quedas flipado. Ve a un concierto, escucha y disfruta. . Decir que no te gusta el jazz es como decir que no te gusta la Música Clásica. Digo yo que desde el Renacimiento hasta el siglo XX algo habrá que te guste, aunque sea el cánon de Pachebel o la música que has escuchado en un anuncio de perfume. Hay que encontrar esa música que te gusta y no hay que tener miedo a que se le llame jazz. Están convirtiendo el Jazz en una corriente de esnobismo, diciendo que no se entiende y que es solo para entendidos. Y no. El jazz nace en New Orleans y lo hacen los negros, italianos y judíos que había por ahí, se hace un batiburrillo y lo hace la gente del pueblo para el pueblo. Es una música popular.

 

Se dice lo de que el jazz o el flamenco es sólo para entendidos. Y he de decir aquí alto y claro que es mentira. Pueden gustar tanto o más que la música pop. No hay una frontera en cuanto al tamaño o una exquisitez de público. Como en todo, cuanto más sabes, pues más lo disfrutas, pero el jazz y el flamenco son músicas populares basadas en ritmos ancestrales que te sumes dentro de ellos y no hay que entender nada, simplemente te entregas. La música no se explica. La música se oye con la cabeza y el corazón, hasta con la piel, te hace vibrar. La música hay que sentirla. Lógicamente cuanto más te adentras en ella y sabes de sus intríngulis, más te interesa. Pero no tienes que “entender de jazz” para disfrutar un concierto de jazz

 

Una melodía de jazz puede ser  infinita, como un poema. Basta con fundirse y diluirse con ella, no hay mucho más que entender. Y entonces, cuando dialogan los instrumentos,  nos sube ese calor típico que se diluye en la sangre y nos sacude las entrañas. Ese calor que todos hemos vivido en algún concierto.  El jazz no es solo para entendidos, no es la música divina de las esferas celestiales. Es otra música humana, de aire, y agua y fuego.  Es una música sin hora y sin memoria. De carne y hueso, de vísceras y sangre,  sin final ni principio. No necesita de grandes coartadas intelectuales ni de discursos enrevesados. Es una música  en movimiento como un ser vivo. Prodigiosacomo un presente, eternizado en su cenit. Prodigiosa como un presente eternamente presente. Porque solo sucede una vez: ese es el don de la improvisación. Es una música mágica, gregaria, majestuosa.   Que ahonda en el alma y la hace más alma. El jazz es improvisar, romper esquemas, liberación total, caos armónico.

Según los expertos en psicología, el jazz puede reducir tus niveles de estrés.  Sus raíces se encuentran en la música de los esclavos americanos del siglo XIX, para quienes la música a menudo era un alivio emocionalEl estrés es el archienemigo de la memoria, pero es un monstruo que se puede derrotar escuchando jazz. El jazzp uede ayudar a la hora de estudiar o aprender una nueva habilidad. Además, ¡escuchar jazz es divertido! . El jazz es también un estimulante. Muchas áreas del cerebro de un músico de jazz se estimulan al tocar música, pues tiene que pensar de forma crítica y creativa. Y el jazz es colaborativo, desaroola laas habilidades socuales,  porque los músicos tienen que utilizar sus conocimientos técnicos para tocar sus instrumentos  a la vez que tienen que escuchar a sus compañeros músicos y colaborar en la actuación musical.

 

El jazz, más que una música, se ha convertido en un idioma universal que une los pueblos, porque integra herencias musicales de todo tipo de músicas: africana, cubana, europea, árabe, flamenca, asiática, latinomaericana e incluso escandinava ( No olvidemos que los escandinavos son unos maestros reconocidos en esto de hacer jazz. El jazz tiene la capacidad de reflejar la cultura de todos los países, refleja lo que es el ser humano en todo el planeta. Ese es el mayor regalo del jazz, que permite que la gente refleje su individualidad cultural”, sostuvo Hancock, también ganador de múltiples premios Grammy. El jazz expresa la experiencia integral humana, que incluyen sus problemas y sufrimientos, pero también sus placeres y alegrías”

El Jazz es un cántico, una puerta abierta a las emociones. Es sentimiento. Es vital, enérgico, libre, dinámico. También relajante, reflexivo. El jazz ayuda a los niños aexpresar lo que sienten, con libertad, sin barreras. Según la UNESCO, quien decidió que el 30 de abril se celebraría el Día Internacional del Jazz, el Jazz es símbolo de Paz, de unidad. Transmite valores fundamentales

 

“El jazz es una palabra blanca para definir a la gente negra. Mi música es música clásica negra”.

Nina Simone (1933-2003), cantante y pianista de jazz y blues.

 

 

Por si había dudas, un grupo de psicólogos de la Universidad de Cambridge, Reino Unido, ha elaborado un estudio que confirma que la predilección musical viene determinada por los rasgos de personalidad. Lo novedoso de la investigación es que en esta ocasión, se ha pretendido analizar la relación entre la forma de pensar de cada individuo y sus gustos musicales.

Los resultados del informe determinan que las personas en las que prima la empatía disfrutan más de los estilos musicales suaves, como el blues, el jazz y el country. . Quienes se identifiquen con la sistematización, o la capacidad para comprender instintivamente las reglas, escuchan, por normal general, ritmos más contundentes. Las personas flexibles nos atrevemos a escuchar música que no esta sistematizada.

El jazz te permite muchas cosas que otras músicas no te permiten . Le permite al músico expresarse en el momento justo, ecir lo que quiera, sin estar  sometido a una partitura o a unos cánones y da ese punto de libertad brutal.La gente que no escucha jazz se está perdiendo cosas muy importantes, porque el jazz  es la madre de toda la música moderna que escuchamos en el siglo XX y parte del XXI, todos los cánones que se establecen formales y musicales vienen del jazz, no puede haber una cosa sin la otra

.El jazz incide directamente sobre el estado de ánimo. Es una forma de decir:: ‘eh, puedes decir todo lo que sientes. Puedes quejarte, reír, llorar, gritar. Eres libre. Libre para improvisar lo que te dé la gana’. El Jazz, todo un maestro (musical), sin duda, de la vida.

Estas conclusiones no contradicen a las derivadas de otros estudios previos sobre el tema que catalogan a cada persona en función de sus gustos musicales. La versatilidad y la ausencia de barreras mentales se relaciona con el blues, el jazz y la música clásica.

Uno de ellos es la investigación impulsada por los académicos Adrian North y David Hargreaves, que cuenta con el reconocimiento de la Universidad de Leicester y que basa sus resultados en los datos recogidos tras evaluar las respuestas sobre hábitos musicales de más de 2.500 voluntarios. De las conclusiones se estrae que efectivamente los gustos musicales vienen acotados por los rasgos de personalidad y la música se utiliza como un medio para regular las emociones.

Así, los seguidores de la música clásica, el blues, jazz y soul se caracterizan por su solidez emocional y, tal como afirmaban los investigadores de Cambridge, suelen ser tolerantes y abiertos de mente

Los amantes del soul, el funk y el hip-hop, así como de la música electrónica, son abiertos, liberales y algo despistado. Recordemos que el soul, el funk y la electrónica son hijos del jazz y muchas veces podemos escucharlos en festivales de jazz

 

 

Por si esto fuera poco, el jazz, como muchas otras melodías, transmite muchos beneficios a nivel físico, psíquico y sensorial.  Tal vez no lo entendamos. Nuestro cerebro, sí.

La música, y por supuesto, también el Jazz, posee poderes fascinantes, para adultos y por supuesto, para los niños. Entre sus beneficios encontramos estos:

1. Mitiga el dolor de enfermedades crónicas.

2. Es eficaz contra ka depresión.

3. Reduce el estrés y la ansiedad.

4. En algunos hospitales se utiliza terapia musical en el momento del parto para calmar los dolores de la dilatación y de posparto.

5. Ayuda a aprender nuevos idiomas.

6. Reduce dolores de cabeza y migrañas.

7. Aumenta la memoria, la concentración y el cociente intelectual de los niños.

8. Mejora la movilidad del cuerpo y la coordinación de movimientos.

Resumiendo: No tienes que ser un entendido ni un cultureta para escuchar jazz. Basta con que seas abierto, curioso, amable, empático y con ganas de disfrutar

 

Pues eso:

La cuarta edición del Festival Internacional de Jazz de Madrid, que se celebrará  hasta y el 30 de noviembre, crece y se expande por toda la capital. Seguirá contando con el Conde Duque y el Teatro Fernán Gómez como principales escenarios, pero las 100 actuaciones previstas se desarrollarán también en colaboración con el Instituto Francés, el recuperado Festival de Jazz de Ciudad Lineal, el ciclo Jazz en los Distritos, el Círculo de Bellas Artes. Y en diferentes clubes y salas de Madrid que pertenecen a la Asociación La Noche En Vivo.

 

El festival pretende ser lo más expansivo posible y ofrecer espacio a propuestas que se salen de los caminos más ortodoxos del jazz. Hay una oferta muy amplia, seguro que encuentras algo que te guste. Y recuerda que los conciertos no son el único empeño del festival. La oferta se completa con secciones paralelas muy jugosas.

Más información, en la web del Festival. Aquí –> http://www.festivaldejazzmadrid.com

 

Fotos de RON CARTER y MEDESKI tomadas por Marta López Peciña

 

 

 “El jazz trata acerca de estar en el momento presente”.

Herbie Hancock (1940), pianista y compositor estadounidense de jazz.

“El jazz es la música tradicional de la era industrial”

Paul Whiteman (1890 -1967), director de orquesta estadounidense.

“El jazz es como el vino. Cuando es nuevo, es solo para expertos; pero cuando envejece, todo el mundo lo quiere”.

Steve Lacy (1934), instrumentista de jazz.

“El jazz durará mientras la gente lo escuche a través de los pies y no del cerebro”

John Philip Sousa (1854-1932), compositor.

“En cierto modo, la vida es como el jazz… es mejor cuando improvisas”.

George Gershwin (1898-1937), compositor estadounidense.