Fabián Santacruz

“En Colombia, decían que yo hacía música para el diablo”

Por David Hernández

España ha cambiado. Ha dado un giro hacia atrás en el tiempo. Así lo siente Fabián Santacruz, quien regresa a su segundo país tras haber vivido durante los últimos 6 años en su Colombia natal. “Viví muchos años en España y la gente era mucho más feliz”, ha notado. La culpa, una vez más, es de la crisis. Pero para eso está él aquí, para dar un poco de color al gris que tiñe España. Nos regala su sonrisa, su alegría contagiosa y el ritmo de su música. Tres ingredientes esenciales para endulzar la vida.

Aunque Fabián nota a los españoles más tristes que cuando él se fue del país, es viernes y la llegada del fin de semana se convierte en toda una celebración. La música del Pousse Café invita a liberar tensiones. Hay más sonrisas de las habituales. Llama la atención una en especial, la del actor Luis Tausía, que se pasea de un lado a otro del local, ondeando su melena rizada.

En unas butacas antiguas, observados por los personajes desnudos de los cuadros que cuelgan de las paredes, converso con Fabián Santacruz.

 

-¿Cómo alguien que empieza a cantar por obligación puede terminar amando la música?

-Empecé a cantar en la escuela a los 6 años. Era muy vergonzoso y tenía que hacerlo por obligación. Empecé a cantar, cantar… y, al final, me volví adicto a la música.

-Sin embargo, hasta que llegaste a la universidad, nunca te habías planteado dedicarte profesionalmente a la música.

-De pequeño quería estudiar medicina. Con los años me di cuenta de que no era lo mío, fui descubriendo otra vocación y, al salir del bachillerato, empecé a estudiar comunicación social y periodismo. Pero empecé haciendo jingles publicitarios, cuñas… Y, al final, dejé todo y empecé a trabajar seriamente en la música. Un día le dije a mi mamá que no iba más a la universidad.

-¿Qué te respondió?

– Siempre me ha apoyado en todo lo que he hecho. Su filosofía es que uno tiene que hacer lo que realmente le hace feliz. Ella no cuestiona. También piensa que de los errores se aprende. Sí fue estricta en muchas partes de mi educación, pero, en cuanto a vocación, piensa que uno tiene que hacer lo que le gusta, porque, si no, va a ser un amargado.

-¿Cómo surgió tu primer disco?

-Cuando opté por la música, creía más en Dios y en las cosas espirituales. Le prometí a Dios que, si me ayudaba en esto de la música, le iba a grabar un CD dedicado a él. El álbum se titulaba ‘Un amigo de verdad’.

-Fuiste el primero en publicar un disco rockero de temática cristiana. ¿Tuviste muchos problemas?

La gente cristiana, evangélica, decía que yo hacía música para el diablo porque hacía rock. La gente se asustaba mucho.

-Deberían haberlo visto como una forma de acercar a los jóvenes a la Iglesia.

-¡Exacto! Pero la gente mayor… Los jóvenes nos comprendíamos, pero en la gente adulta siempre hubo una barrera. Ahora todo el mundo hace rock.

-A muchos les resulta chocante que, después de todo, no seas practicante.

-Soy cristiano, pero no soy de ir a iglesias. No creo en los pastores ni en ese tipo de cosas. ¿Para qué quiero pastores si tengo a Dios directamente?

-¿Cómo se puede acercar a los jóvenes a la religión?

-Deberían ser un poco más abiertos y más tolerantes en muchas cosas. Además, soy de los que piensa que, si quiero llevar un mensaje, no lo voy a cobrar. ¿Cómo es posible que a una persona que no cree le vaya a cobrar por comprar un disco o un libro con un mensaje cristiano? No creo en la comercialización de eso. Hay que regalarlo. Un pastor se quiere lucrar a costa de la fe y ésa no es la manera. Atacan mucho el lado del bolsillo, y eso a la gente no le gusta. Por ejemplo, yo hice una campaña regalando un CD con música-mensaje, pero lo regalé, de mi propio bolsillo. Yo quería regalar un mensaje.

-Ahora vuelves con un trabajo diferente, con canciones sobre romances e historias de amor. ¿Qué te ha llevado a este cambio?

-Yo escribo sobre el amor, sigo haciendo pop-rock. La gente piensa que soy muy cristiano, pero no, me salió eso porque Dios me inspira. Pero soy músico y hago todo tipo de letras.

Sólo lleva dos meses en España y ya ha conseguido entrar en Los 40. Dice que ha empezado “tímidamente”, pero ya está sonando en las emisoras nacionales. Pone mucho empeño. Escribe las letras, canta, lo autoproduce… Un trabajo laborioso en el que consigue una gran calidad musical. Su secreto es “sonido, mucho trabajo y honestidad.” Se confiesa poco ambicioso: “no trabajamos por ambiciones, sino por mostrar el arte y tratar de vivir de ello.”

Ahora, presenta un nuevo sencillo, ‘Cenizas al viento’. Una canción colombiana muy antigua, del cantautor José Morales, a quien ha querido rendir tributo. “Es un homenaje que hice a la música colombiana y al cantautor. Es una música que yo desde muy-muy joven escuchaba y me encantaba.” Siempre decía que algún día tenía que adaptar este tema. Objetivo cumplido. Ahora queda otro más complicado por cumplir: seguir trabajando. “No soy muy ambicioso, no quiero ser multimillonario, solo aspiro a trabajar y a mostrar mi arte”, palabras de un verdadero apasionado de la música.

Twitter: @_davidhernandez

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