Eutanasia y dolor moral

La justicia belga ha autorizado la eutanasia para un preso que está condenado a cadena perpetua ( un violador y asesino) y que padece un «sufrimiento psíquico insoportable»

El preso, Frank Van Den Bleeken, de 50 años – condenado por varias violaciones, una de las cuales concluyó con el asesinato de su víctima –  lleva 30 años en prisión y ha solicitado el suicidio asistido alegando que padece un «sufrimiento psíquico insoportable» y que si sale de la cárcel reincidirá porque el sistema penitenciario belga no le ha ofrecido ningún tratamiento.

«Varios psiquiatras y médicos han declarado que mi cliente sufre de forma constante y que no hay nada de nada que pueda atenuar su sufrimiento», ha dicho a los medios belgas el abogado de Van Den Bleeken, que ha revelado que su cliente está «aliviado» tras conocer que su petición de eutanasia ha sido aceptada.

Hasta ahora, yo estaba a favor de la eutanasia. Porque siempre pensaba que podía aplicarse a una persona que estaba sometida a lo que se llama » encarnizamiento terapeútico», es decir, a la que se alargaba innecesariamente una enfermedad terminal dolorosa. Por poner un ejemplo: alguien que padece un cáncer, a quien la ciencia ha desahuciado, y a quien se le mantiene vivo con cuidados paliativos, con enorme dolor. No sabía que se podía autorizar la eutanasia por sufrimiento psíquico, y que se autoriza en Holanda y Bélgica.

En mi obra de teatro (Dios no tiene tiempo libre) se cita una frase de Oscar Wilde que yo cito a menudo: Señor, líbrame del dolor físico, del dolor moral me ocupo yo.

Mi obra trata precisamente de cómo el dolor debe ayudarte a avanzar, no a paralizarte.

(«DIOS NO TIENE TIEMPO LIBRE» SE REPRESENTA CADA JUEVES DE SEPTIEMBRE A LAS 22:30 EN EL TEATRO DEL ARTE DE MADRID)

En nuestra sociedad no se da ningún valor al sufrimiento. Se le evita. El dolor y el sufrimiento es algo que no interesa, que no conviene, de lo que es mejor no hablar. El hombre de hoy tiene muy poca tolerancia ante el dolor, más bien lo teme.Cualquier persona que se presente en su médico de cabecera y diga que se encuentra muy triste a raíz de una ruptura o de un luto, recibirá inmediatamente la receta de unas pastillitas para mitigar el dolor. Y sin embargo el dolor puede ser una más que valiosa ocasión para que la persona profundice en su propia existencia, se reconcilie y encuentre un sentido trascendente a su vida. El temor al dolor es propio de una sociedad intensamente narcisista y consumista, ocupada en el culto al cuerpo y en la glorificación del placer.

Por otra parte, gracias progreso de la técnica médica, al tratamiento del dolor por analgésicos y a la anestesia, el hombre y la mujer de hoy está mucho menos familiarizado con el dolor que sus antecesores y, por tanto, le teme más. Ha llegado a rechazarse tanto el dolor, que se acepta más la muerte que el dolor o el sufrimiento.

El sufrimiento, sin embargo, da lugar a una experiencia espiritual y se puede encontrar significado a la vida que queda cuando uno se enfrenta con el sufrimiento cara o cara. El sufrimiento, sea físico o psíquico, fortifica a la persona que sufre y la capacita para aceptar la condición en que se encuentra. El dar sentido al sufrimiento da sentido a una vida sufriente, y paradójicamente, alivia el sufrimiento y ayuda a superarlo.

De hecho, Dios no tiene tiempo libre es una COMEDIA sobre el sufrimiento, porque del sufrimiento se puede hacer humor. Y de ahí nace el humor negro. La escena más brutal que he visto últimamente al respecto es la de una película francesa, Polisse. En ella, una menor de edad tiene que abortar un bebé de seis meses, porque el juez lo ha autorizado ya que ha sido violada. Por ley, ese bebé debe llevar nombre, y se lo debe poner la madre. La niña, evidentemente, no quiere ponerle nombre al bebé, pero la justicia exige que el nombre se lo dé la madre. La policía que está asistiendo al caso propone la siguiente solución: Pues ponle un nombre que no te guste. El público se río.

 

Y ahora, un minuto para publicidad

INTENSA, BRASAS O PERSEVERANTE vuelvo por mis fueros:

El caso es que tengo que mover mi obra como sea porque evidentemente no nos ha quedado ni un duro para pagar jefe de prensa ni publicidad así que aún sabiendo que no me lee ni el apuntador, si esto lo leéis cien personas y lo compartís cien, pues es más que nada.
La cuestión es: En un año en el que en Madrid han cerrado 50 teatros y 7 grandes productoras no se me ha ocurrido cosa mejor que producir y dirigir mi propia obra de teatro sin subvención y a este paso si alguien no va a verla, voy a perder más dinero que Bárbara Rey en el bingo
Razones para verla:
Está A DIEZ EUROS
Los actores son soberbios
La gente no paraba de reírse
Me he tirado dos años escribiéndola, juro que el texto está más que trabajado
La sala es pequeña, o sea que cuando la actriz llora, casi te caen las lágrimas a ti. La experiencia es muy íntima, a ratos muy emocionantes, casi sobrecogedora
Y, sobre todo, PUEDES ENTRAR AL TEATRO CON TU COPA, oiga ( la compras en el ambigú del propio teatro)
Si compartís esto, me haréis una mujer feliz, Voy a colgarlo cada dia durante cuatro semanas así que me podéis llamar intensa o perseverante con razón, Pero no olvidéis que esta manía mía de insistir e insistir viene de antiguo.
DIOS NO TIENE TIEMPO LIBRE SE REPRESENTA CADA JUEVES DE SEPTIEMBRE A LAS 22:30 EN EL TEATRO DEL ARTE DE MADRID.