ENAMORADO DE LA RADIO JUVENIL

La radio necesita renovarse con voces juveniles y la visión de una nueva generación. Programas de interés social con una temática y óptica con la que se sientan identificados.                                                                                     

Radio

Por David Hernández

La radio, junto a los periódicos y las revistas de papel, están de capa caída. No saben cómo remontar. Culpan a la televisión. Quizá la caja tonta tenga parte de culpa en la debacle de la radio, pero no en su totalidad. Los directivos se quejan de que los jóvenes no se sienten atraídos por el medio, pero no hacen nada para remediarlo.

Estamos acostumbrados a recibir una descripción de la juventud que no se corresponde con la realidad. No es cierto que los jóvenes no estén interesados por nada, que pasen de la política y que estén absorbidos por las maquinitas. Nuestra juventud está frustrada por la situación que estamos viviendo en España y eso les lleva a buscar respuestas y soluciones. La televisión ya no les da lo que quieren. Tampoco la radio. Ni los periódicos. Muchos, cuando parece que están perdiendo el tiempo frente al ordenador, están informándose en Internet y buscando contenidos audiovisuales a su medida. Productos de entretenimiento e información que no les ofrecen los medios tradicionales.

La radio tiene algo muy bueno, la inmediatez. Pero ha perdido la frescura. Nos sigue permitiendo realizar otras actividades mientras la escuchamos, como cocinar, conducir, asearnos, hacer deporte… Pero continúa perdiendo adeptos, especialmente, entre los más jóvenes. ¿El motivo? No se sienten identificados.

Las radios musicales ofrecen lo de siempre: programación patrocinada por las discográficas. Los programas políticos tienen a los colaboradores de siempre, en tertulias moderadas por el locutor de siempre. Los boletines informativos emiten la misma información de siempre y del mismo modo de siempre. Siempre. Y es que numerosos espacios y los locutores que los conducen ya estaban ahí en el momento en el que  muchos de nosotros nacimos.

La radio necesita renovarse con voces juveniles y la visión de una nueva generación. Programas de interés social con una temática y óptica con la que se sientan identificados. Es decir, que hablen de los problemas que afectan de verdad a los jóvenes, donde tengan libertad para opinar y puedan sentirse partícipes. Espacios de entretenimiento renovados y con contenidos multimedia. Secciones culturales en las que se hable de arte contemporáneo, de música independiente, de cine Indie y de teatro alternativo. Aquello que no está ya en los medios en los que existe saturación de información, pero en los que los contenidos parecen estar calcados.

Ésa debería ser la radio futura, la que vuelva a enamorar a toda una generación de oyentes.

Twitter: @_davidhernandez