El mito del emparejamiento

El mito del emparejamiento  La creencia de que la pareja es algo natural y universal y  que en todas aquellas personas que se desvíen de esa norma, y que decidan vivir de otra manera, van a sufrir o padecen algún problema, como inmadurez o alergia al compromiso

Ampliación del post ” Los diez mitos sobre el amor

 

Los diez mitos sobre el amor

 

 

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El mito del emparejamiento frente a la verdad sobre la libre elección

 

Este mito es muy peligroso porque nos hace sentirnos diferentes. Pero a lo largo de la historia ha habido todo tipo de uniones. Matrimonios acordados, relaciones de poligamia y de poliandria, matrimonios sucesivos, eremitas, personas que vivían solas sin que nadie cuestionara su decisión… De hecho,  la pareja es un invento occidental y del siglo XX. En casi todo el mundo, hasta el siglo XX, se vivía en comunidades de familias extensas. Abuelo y abuela, la tía, un matrimonio, sus hijos, a veces los criados… En cualquier granja, caserío o harem árabe, se vivía en grupos de familias extensas.

A día de hoy la familia nuclear (padre, madre e hijos) es una minoría en el mundo. Solo el 17% por ciento de los hogares en el  mundo funcionan así

En España también. El censo que destapó en 2001 la diversidad familiar constataba que casi la mitad (45,6%) de los hogares están habitados por una pareja y sus hijos.  Pero el resto de los hogares, es decir, el 54, 4% son diferentes

No ha habido en España otra institución que haya sufrido una transformación tan profunda en los últimos 25 años como la familia”, Recuérdese, apunta, que hasta 1981 no se legalizó el divorcio. Oficialmente, hasta entonces no había matrimonios separados ni familias recompuestas. Las queridas y los bastardos no contaban, por supuesto. El sistema legal y social imponía un modelo concreto. El Código Penal protegía a la familia nuclear penando, por ejemplo, el adulterio. Eso ha cambiado radicalmente.  O no. Como decía Lampedusa, en el fondo todo se resume en “Que todo cambie para que todo siga igual”

Las pasiones son tan antiguas como la Humanidad, nadie está inventando nada. Antes, también existía la diversidad, la heterogeneidad, lo que se llamaba entonces la desviación, pero o se iban al extranjero o se escondían en casa. Lo que ocurre es que ahora quieren legitimidad y se reivindican como familia.

La convivencia de modelos no tiene por qué tener efectos perturbadores de uno sobre otro.

El ser humano necesita una estructura de acogida fiel y segura para poder desarrollarse en armonía emocional e intelectualmente. La familia es un lugar de encuentro intergeneracional, un espacio de privacidad y un entorno de confianza que no es fácil hallar en otro lugar en nuestro mundo. La familia es, por encima de todas, la institución mejor valorada en todas las encuestas. Pero la la familia a secas, sin especificar cuál, incluyendo el hogar familiar y la red familiar… Antes, seguir a un individuo era relativamente sencillo: nacía, se casaba, enviudaba y fallecía. Ahora, ese mismo individuo puede pasar por media docena de estados civiles -emparejado, casado, divorciado, emparejado pero sin convivir, padre solo- a lo largo de su vida, y eso sin registrarse en ninguna parte De momento, desde los expertos con tres carreras hasta los niños de 10 años acuden  a una acumulación de frases subordinadas: “María es la hija de la novia de mi papá”.

Existen las familias reconstituidas / las familias mecano, con parejas que tienen hijos de unieses anteriores), las familias homoparentales, las familias clásicas, las familias monoparentales, las familias extensas. Existen las parejas abiertas, los poliamorosos, los solteros por elección.Y existen personas que viven en tríos o que han creado círculos de polifidelidad.  Existen muchos tipos de modelos

 

Yo creo que tradicionalmente nuestra mirada sobre las relaciones erótico-afectivas se ha metido en un molde, en una caja. En una caja en la que solo cabía un modelo de amor. Y se nos han implantado, a partir de la constante repetición, infinidad de creencias, prejuicios y demás postulados instituidos por el orden económico y social, buscando evitar lo diferente, uniformándonos para que marchemos todos iguales y ordenaditos. Pero de la misma manera que en ciencia han caído muchos postulados, en amor están cayendo también

 

La fiesta de San Calentín, este año en Barcelona

 

Carmen BNC