El Malentendido de Camus

Por Lucía Etxebarria

 

En “Le Malentendu”, primera pieza dramática de Albert Camus, escrita en  1942-43,  el autor  plasma su concepción de la vida, absurda y trágica.  La pieza se basa en un hecho real acaecido en 1935 en Checoslovaquia y sobre el que Camus había leído en la prensa algerina. De hecho, el Malentendido se parece muchísimo a  la obra Niespodzianka (La Sorpresa), publicada e en 1929  por el escoitor polaco Karol-Hubert Rostworowsky

En la novela El extranjero (1942), el protagonista, Mersault, lee y relee un recorte de diario durante su estancia en la cárcel. Se trata de la crónicade un homicidi4. En Checoslovaquia, un hombre que había partido de su pueblo natal en busca de fortuna regresa después de veinticinco años, con su esposa e hljo para visitar a su familia. Su hermana y su madre regentan un hotel. d. El hombre  decide alojarse allí y  hacerse pasar por huésped, pero sin revelar su identidad. Durante la noche, las mujeres lo asesinan para robarle. Al descubrir quien era en realidad el  muerto se suicidan. La reacción de Mersault ante el contenido de la noticia es coherente con el vacío moral que le ha inmpulsado a matar, un vacío moral y una indiferencia que  llega al nivel de no poder decidir entre matar o no matar al árabe por un motivo tan azaroso como la dirección e intensidad del reflejo del sol sobre un cuchillo. Desde su punto de vista, el homicidio, «por un lado, era inverosímil; por otro, era natural».

Mersault, en la cárcel, reflexiona sobre lo que le ocurrió a Jan y a su familia en este frío malentendido. Para Mersault, el juego en que se enfrascó Jan, le costó la vida. Él debió haber sido más serio desde el principio. Sin embargo le fue imposible “encontrar las palabras” para poder decirle a su madre y hermana, que él era su hijo y su hermano.. Esto mismo les ocurrió a otros personajes de El ExtranjeroCalígula La Peste, que por insuficiencia de las palabras, o por precariedad del lenguaje, no pudieron expresar libremente sus ideas o afectos.

Exiliado de su querido Argel en busca de un tratamiento efectivo de  la tuberculosis, el autor ya era mundialmente famoso gracias  al éxito de la novela ‘L Étranger’ y la buena acogida del ensayo ‘Le Mythe de Sisyphe’. Era, además, redactor jefe de ‘Combat’, órgano del Mouvement Uni de Résistance que reconocía el liderazgo de De Gaulle en la resistencia antinazi Y  era miembro activo del equipo director de Les Lettres Françaises, órgano del Comité Nacional de Escritores,  junto a Éluard, Paulhan, Mauriac, Sartre o Beauvoir.

El 24 de junio de 1944 “Le Malentendu” se estrenó en el Théâtre des Maturins de París .Nadie esperaba por lo tanto que la obra fuera un fracaso. Pero lo fue. De público y de crítica.  Y es que por lo general las obras geniales tardan en reconocerse. “Le Malentendu” es particular tiene un texto que a día de hoy encontramos actual y moderno, pero que entonces resultaba exageradamente provocativo.

Tras 20 años de alejamiento de su país de origen, Jan, un hombre ingenuo e optimista,  checo enriquecido, que vuelve de otro país que está ” al sur, más allá del mar”, se aloja en la posada que regentan dos  mujeres: La Madre y Marta, que son en realidad la madre y la hermana de Jan . El se ha marchado hace veinte años, veinte años de silencio, veinte años sin contacto, y la culpa y la vergüenza evitan que revela la verdad. No sabe cómo decirles quién es.   Jan llega de incógnito al hostal de las dos mujeres, pues supone que ellas no le reconocerán, ni verán en él ningún rasgo familiar después de tanto tiempo de lejanía. Jan sabe bien esto y se siente impotente e inseguro para expresarse en todos sus afectos hacía ellas. Alquila una habitación para encontrar alguna fórmula que le permita decir la verdad. Así que su madre y si hermana, que no imaginan su identidad,   le asesinan para robarle, como hicieran antes con otros huéspedes. El malentendido al que hace referencia el título de la pieza tiene que ver con la dificultad de Jan para encontrar las palabras que le permitan darse a conocer y con la facilidad con que las dos mujeres lo toman por lo que finge ser y en cierta forma es: un desconocido. Al mismo tiempo, el hijo se equivoca al esperar que las dueñas del hotel lo acepten, lo reconozcan, que  sientan algún tipo de afinidad, de afecto espontáneo, de “llamada de la sangre”  hacia él El motivo del asesinato:  Su hermana quiere dejar Checoslovaquia e ir a vivir el país en el que Jan se ha establecido. Marta es el personaje más trágico, el más ‘révolté’ de los creados por Camus, Una Marta que mata por costumbre,  la costumbre de matar (“Costumbre que empieza a partir del segundo crimen. Con el primero sólo se acaba algo”Una Marta que, al  igual que Camus,  no soporta la ciudad lluviosa, los horizontes cerrados, el mal físico, la enfermedad la miseria; una Marta que cree, como Camus, que, si la felicidad existe, , la felicidad está cerca del mar y de la luz .

¡Ah, madre! Cuando hayamos juntado todo el dinero y podamos irnos de esta tierra sin horizonte, cuando dejemos atrás esta casa y esta cuidad lluviosa y olvidemos este país de sombra, el día en que por fin estemos frente al mar, con el que tanto he soñado, ese día me verá sonreír

 

Lo absurdo del caso es que Marta mata a Jan para conseguir el dinero que necesita para vivir en el Sur y  Jan había retornado precisamente para llevarlas a vivir allí.

Los nuestros son los que menos sufren: la vida es más cruel que nosotras

 

La experiencia traumática que Camus  viviera en un viaje juvenil a Praga aflora de nuevo en la obra, como ocurrió en ‘L envers et l endroit’ y ‘La mort heureuse’.  En Praga, Camus, enfermo de tuberculosis desde la adolescencia, estuvo a punto de morir a causa de la humedad y el frío. Desde entonces asocio la Mitteleuropa con el horror. Así queda asociada también en ” El Malentendido”

La Madre y Martha buscan dinero para alcanzar el sol y la luz . Para huir de una tierra “concebida para que el rostro se alce (al cielo) y la mirada suplique”.

Pero Camus, víctima ya del exilio que le apartaba en París del sol y del mar, el exilio que le mantenía alejado de Argelia, donde estaban la propia madre y la esposa,  sabía que no era posible ser feliz viviendo fuera de los suyos,. Y  así lo afirma Jan, el hijo que vuelve tras 20 años , en un mundo que, como mantiene La Madre en ‘Le Malentendu’ “no es razonable”; un mundo en el que “la patria” -asegurará Martha- es “lugar cerrado y espeso como un cielo sin horizonte”; un mundo que -teme Jan- pudiera no tener “respuesta”. El regreso de Jan es la puesta en práctica de un plan para dejar de ser extranjero, para recuperar a la madre y a la patria. En el fondo, Jan quiere liberar todo lo que siente hacia su madre y su hermana Marta. Quiere recuperar el tiempo perdido, brindar algo de felicidad a su madre y hermana para recuperarla él mismo. “Vine a traer dinero y, si puedo, la felicidad.”  “Un hombre necesita felicidad, es cierto, pero también necesita encontrar su definición. Y me imagino que recobrar mi patria, hacer feliz a todos lo que quiero me ayudará a ello. No deseo otra cosa”

En el magnífico apartamento con vistas al Sena del hispanista Michel Leiris se organizaó una velada en la que   Camus marcó las escenas en una lectura de una obrilla de Pablo Picasso con actores improvisados como Braque, Bataille, Sartre, Beauvoir, Barrault o Lacan. Allí conoció Camus a María Casares.  En aquel momento Camus, que ya tenía la obra escrita,  decidió que María sería Martha, y María Casares recibió en abril de 1944 el libreto de ‘Le Malentendu’ de Albert Camus.

María Casares  era hija de Santiago Casares Quiroga, ministro de la Guerra y jefe del Gobierno republicano de España cuando el 18 julio de 1936 se registró el levantamiento militar que dio paso a la contienda civil. María Casares era por lo tanto otra exiliada.

 ‘Le Malentendu’ aceleró el contacto entre Albert Camus y María Casares. Cuando escribió él la obra, no la conocía. Pero acabó por ser premonitoria, porque parece adaptada a lo que ya eran y luego fueron: Dos exiliados. De hecho, el primer título de la obra era “ Los exiliados”. El hombre vive en permanente exilio, según Camus, y  la evocación de la marcha y el reencuentro de los seres queridos evidencian en el texto la imposibilidad del entendimiento entre los humanos, la soledad metafísica que les acompaña.

Enseguida, autor y actriz iniciaron una relación que les situó “en la entraña misma de la vida”. La noche del 6 de junio de 1944, mientras los aliados desembarcaban en Normandía, se  acostaron por primera vez. Por entonces, Camus llamaba a la española ‘Guerra y Paz’, pues en tiempos beligerantes le daba esa tranquilidad que ya sólo creía poder vivir “en estado de alerta”.  El amor les unió  hasta que la muerte (de Camus)  les separó.

Asesinado, al parecer, a manos de agentes de la KGB:

En  agosto del 2011  el Corriere della Sera habló del asesinato de Albert Camus a manos de la KGB. El diario italiano citaba al eslavista Giovanni Catelli, que a su vez citaba una entrada de los diarios del checo Jan Zabrana.   Zabrana citaba a su vez su encuentro con alguien próximo a la inteligencia soviética.

Según esa versión de Giovanni Catelli el accidente mortal de tráfico que acabó en 1960 con la vida de Camus había sido, en el fondo, un asesinato político.

Camus pagaba de ese modo su condena de la invasión soviética a Hungría y el apoyo ofrecido a Boris Pasternak para el Nobel.

“Escuché algo sumamente extraño de boca de un hombre que sabía muchas cosas y contaba con fuentes bien informadas”, anotó Zabrana en su diario. Aquel hombre confesó que el accidente automovilístico había sido orquestado desde Moscú. Ofreció detalles de la operación (un artefacto segó el neumático que giraba a alta velocidad) y del procedimiento: la orden venía del propio ministro de Exteriores, Shepílov, a quien Camus había acusado de las muertes ocurridas en Hungría.

 

Acerca de la URSS, Camus escribió en otra ocasión: “Que ese régimen concentracionario sea adorado como el instrumento de la liberación y como escuela de la felicidad futura…, eso es lo que combatiré hasta el fin”).

 EL MALENTENDIDO 

se representa en Madrid 

del

29 de enero al 3 de marzo de 2013

en el

Teatro Valle-Inclán

Martes a sábado a las 20:30 horas
Domingo a las 19:30 horas

Duración: 1 hora y 30 minutos, sin intermedio

 

REPARTO (por orden alfabético)

Coproducción Centro Dramático Nacional, Pentación y Mucha Calma Producciones

Con la colaboración del Institut Français y la Embajada de Francia

 

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