EL DÍA DESPUÉS

Poco a poco se van conociendo más detalles acerca del macabro secuestro con final feliz que ha conmocionado al mundo entero.

Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight al fin se han reencontrado con sus familias. Con ellas lo ha hecho Jocelyn, la pequeña de seis años hija de Amanda  y nacida durante su cautiverio. Aún no son rotundas las informaciones que afirman que otro bebé, hijo de Gina, abandonó la casa del terror de Cleveland con las jóvenes. Lo que sí se empieza a saber son las condiciones en las que Amanda, Gina y Michelle sobrevivieron durante la última década, después de que fuentes policiales requisaran cuerdas y cadenas en la vivienda, con las que los hermanos Castro ataron a sus prisioneras. Así mismo, las tres sufrieron violaciones y “numerosos abortos”, causados por las palizas recibidas.

Ariel Castro llevaba una doble vida que ninguno de sus allegados imaginaba

Ariel Castro llevaba una doble vida que ninguno de sus allegados imaginaba

Si bien familiares y vecinos de Ariel Castro aseguraron que se trataba de un tipo afable, con afición a la música y que incluso invitaba a sus vecinos a barbacoas, se ha sabido que en distintas ocasiones hubo quien vio a una niña pequeña encaramada a la ventana de la buhardilla, a una mujer desnuda gateando por el patio e incluso se escucharon gritos en el interior de la casa del secuestrador. Estas personas dicen que avisaron en su momento a la policía, pero que ésta no llegó a entrar en el domicilio de Castro, mientras que fuentes policiales niegan que se hubiera recibido ninguna llamada telefónica de esa índole.

Beth McCartney, hermana de Amanda Berry, leyó este miércoles un comunicado en el que su hermana agradecía las muestras de apoyo y pedía intimidad hasta que se sintiera preparada para realizar declaraciones. Imposible fue contener la emoción por el reencuentro con Amanda, sobre todo al recordar a Louwana, la madre de ambas, que falleció en marzo de 2006 del corazón, creyendo firmemente que su hija estaba viva. No han podido aún abrazar a la joven su abuela ni su padre, ambos residentes en Tennesse y este último convaleciente de una intervención de espalda.

Gina DeJesus arribó impaciente al domicilio de sus padres, puertorriqueños al igual que Ariel Castro. Abrazada a su hermana Mayra y haciendo el signo de la victoria, a Gina -ya desprovista de la capucha verde con la que ayer se cubría el rostro ante las cámaras- la esperaba una fiesta de bienvenida. Su madre dijo estar viviendo un sueño, mientras que Félix de Jesús comentaba que desde la ausencia de su hija se había hecho activista de la búsqueda de personas desaparecidas.

Por su parte, Michelle Knight igualmente se encuentra al fin con los suyos. Su madre tampoco dudó nunca que estuviera viva, creyendo que se hubiera podido ir por su propia voluntad. Incluso años atrás le había parecido ver a su hija pasar en una furgoneta junto a un hombre. Michelle tiene una hermana de 10 años de cuya existencia nada sabía, pero el paradero de su hijo, del que perdió la custodia antes de desaparecer, no es conocido.

Michelle es la única que aún no está en su casa, porque los problemas mentales que padecía antes de su secuestro se agravaron durante el mismo, por lo que ha tenido que permanecer hospitalizada.

Amanda, Gina y Michelle al fin se encuentran en compañía de sus familias

Amanda, Gina y Michelle al fin se encuentran en compañía de sus familias

 

El día a día de las chicas transcurría en el sótano, donde se encontraban encadenadas y tan sólo lo abandonaban alguna vez y de una en una para dar un corto paseo por el patio trasero.

En la página de Facebook de Ariel Castro aparece una última actualización con fecha 2 de mayo, en la que se puede leer: “Los milagros ocurren. Dios es bueno”. Lo que este abuelito venerable, al que sus contactos admiraban comentando en sus imágenes cómo se le caía la baba con sus nietecitos no sabía, era que el verdadero milagro estaba a punto de ocurrir sólo cuatro días después.

Castro estaba divorciado de la madre de sus tres hijos, Grimilda Figueroa, quien mantenía la custodia de éstos hasta su fallecimiento. La mujer había sido maltratada por su ex marido, quien llegó inclusive a romperle la nariz.

En 2008, Emily Castro, de 19 años y despechada tras el abandono de su novio ese mismo día, apuñaló a su bebé de 11 meses cortándole la garganta. La intención de Emily -quien llevaba años en tratamiento por depresión- era hacer sufrir al padre de la pequeña Janyla, tratando a continuación de suicidarse sin éxito. Por fortuna, Janyla salvó su vida, mientras que Emily fue condenada a 25 años de prisión y actualmente se encuentra en una cárcel de Indiana.

Castro tiene dos hijos más, Rosie Arlene y Ariel Anthony. Este último, curiosamente, llegó a publicar un artículo sobre la desaparición de Gina DeJesus cuando trabajaba de becario en un periódico. Aparte de Janyla, el secuestrador de Cleveland es también abuelo de cuatro varones, de cara a la galería su gran pasión.

La casa de los horrores de Cleveland se encuentra precintada por la policía

La casa de los horrores de Cleveland se encuentra precintada por la policía

A Amanda, Gina y Michelle les espera una larga recuperación mental. Es posible que padezcan episodios de fobia social, rehusando el contacto con la gente y de lo que no hay duda es de que necesitarán mucha ayuda psicológica. El proceso de reinserción social, después de haber perdido gran parte de su adolescencia y juventud, se presenta muy duro para ellas. El estrés postraumático y la baja autoestima, sin duda serán sus compañeros durante mucho tiempo, aunque como ha sucedido en la mayoría de los casos similares, es muy probable que tarde ó temprano consigan llevar nuevamente una vida normal. De lo que no hay duda, es de que habrá secuelas que acompañarán a las tres jóvenes durante todas sus vidas.

Lo más escalofriante de este tipo de sucesos, es que los secuestradores suelen ser personas normales, sin ningún tipo de desequilibrio mental, simplemente provistos de una maldad sin límites y características comunes como el desapego en la infancia, alteración de la percepción sexual ó la ausencia de empatía.

7 comments for “EL DÍA DESPUÉS

  1. 8 mayo, 2013 at 22:56

    Es una historia que pone los pelos de punta. Además la casa está muy cerca de donde se vio a las chicas por última vez…

  2. Mí Álter Ego
    8 mayo, 2013 at 23:07

    Qué espeluznante… Da hasta miedo salir a la calle.

  3. edurne
    8 mayo, 2013 at 23:09

    Una escalofriantehistoria que hace que nos replanteemos si de verdad conocemos a los que nos rodean y como puede llegar a ser ”tan facil” mantener cautivas a un grupo de personas sin ser descubierto.Se me vienen a la cabeza casos como los de Madelaine y Jeremy Vargas y hacen que exista la posibilidad de que esten pasando por un trance similar y me da escalofrios solo pensarlo

  4. Lola
    9 mayo, 2013 at 00:54

    Es aterrador… Y la hija de Castro no se queda atras con lo que le hizo a su pobre hija, cortarle el cuello por un tio, a tu hija! Muchas gracias por dar tantos detalles, un articulo interesantisimo.

  5. maria isabel
    10 mayo, 2013 at 08:22

    Los vecinos y la sociedad tbn tenemos que aprender a ser más humanos y preocuparnos por lo que nos rodea.No pasemos tanto.Nos fijamos para criticar como se tiende la ropa y me extraña que no veamos nada.

  6. pilistina
    10 mayo, 2013 at 09:20

    Difiero: una persona “provista de una maldad sin límites” no puede ser una persona normal. Si no, apaga y vámonos.

  7. sethitwa
    10 mayo, 2013 at 13:19

    me recuerda al libro “desde mi cielo” de Alice Sebold… sólo que aquello era ficción… pero saber que el asesino -en ese caso- era un vecino!!

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