Deja de ser el patito feo

Algunas personas encajan a la perfección y otras no. Otras nos sentimos muy diferentes. Yo me he pasado media vida intentado adaptarme a lo que no era. Ni era femenina ( en el sentido que le da esta sociedad a la palabra “femenina”), ni era tranquila, ni era sumisa, ni era dulce, ni era como las demás. Me ha costado muhos años aceptar que soy diferente, y que no debo sufrir por ello. Me ha costado muchos años entender que no soy un patito feo sino un cisne.

Una persona nace siendo la que es. Única, irrepetible, como su ADN. Pero cuando crece, quiere parecerse a los demás, y se reviste de una personalidad: un conjunto de hábitos, de aprendizajes, de mecanismos necesarios para interactuar con el entorno. Y la esencia, lo que le convierte en diferente a todas las demás,  va quedando como dormida, aprisionada por esa identidad postiza, ahogada en su frescura inicial.  Pero hay personas a las que su esencia no se les duerme del todo, seres sensitivos, interiormente inquietos, que miran la realidad indagando su sentido. Jamás se quedan con la percepción superficial de la vida, sino que preguntan, – se preguntan-, y, sin saber cómo, deben  se encuentran un día a punto de ahogarse en sus propias aguas profundas

Hacemos enormes esfuerzos por ser uno más. Pero no podemos.  Nos  resulta imposible renegar de nuestra condición. Es como si una voz interna nos ordenara Buscar.  Un imperativo interior. Nos sentimos inadecuados en lugares donde todos parecen estar cómodos; nos vemos  incomunicados en donde todos parecen comunicarse con códigos que no logramos aprehender; nos encontramos buscando los porqués profundos en sitios donde todos se quedan en la superficie.

Y padecemos nuestra condición como un estigma. Sentimos que no pertenecen al mundo de todos, y a su vez anhelamos pertenecer. No necesariamente a ese mundo: a algún mundo,  a cualquier mundo, Y si no podemos pertenecer a un mundo, al menos queremos pertenecer a alguien.

Entendemos demasiado bien la historia de aquel pichón de cisne que, por accidente, había sido incubado por una pata. Al nacer, como es lógico, se crió entre sus hermanos patitos, sin saber que pertenecía a una especie diferente. Más grande que los demás, más oscuro comparado con sus hermanos, su percepción de sí mismo era la de alguien inadecuado y torpe, por más que se esforzara en no distinguirse del resto de la bandada. Como el pato, solemos ser torpes en nuestros  intentos de adaptarnos. Muy retraídos, hipersensibles, precozmente maduros, críticos, distintos.

Un día nos damos cuenta de que no podemos seguir siendo como éramos, pero que no sabemos cómo ser.

 

quiero ser como soy

Deja de pasar tiempo con personas que te quitan la  felicidad. Si alguien te quiere en su vida, harán espacio para ti. No deberías tener que luchar por un lugar.
Deja de huir de tus problemas. Porque ese es todo el propósito de la vida – enfrentar los problemas, aprender, adaptarse, y resolverlos en el transcurso del tiempo. Esto es lo que en última instancia, nos convierte en la persona que llegaremos a ser.
Deja de mentirte a ti mismx. No trates de ser quien no eres.
 Deja de poner tus propias necesidades en  segundo plano.No te pierdas a ti mismx en el proceso de amar a alguien demasiado (tu pareja, tus padres, tus hijos, tus hermanos), y olvidar que también eres especial.
Deja de intentar  hacerte igual a todos. Siempre habrá alguien más guapa, siempre habrá alguien más inteligente, siempre habrá alguien más joven, pero nunca serán tú. No cambies para gustarle a la gente.
Deja de aferrarte al pasado. – No puedes comenzar el siguiente capítulo de tu vida si sigues releyendo el último.
Deja de tener miedo a cometer un error.  Cada éxito tiene una estela de fracasos detrás de él, y cada fracaso está conduciendo hacia el éxito.
Deja de atormentarte por los errores del pasado. – Los errores nos ayudan a encontrar a la persona y las cosas que son perfectas para nosotros. Todos cometemos errores, tenemos luchas, e incluso lamentamos las cosas en nuestro pasado. Pero tú no eres tus errores, eres tus luchas. .

Deja de intentar comprar la felicidad. – Las cosas que realmente nos satisfacen son totalmente gratuitas.

Deja de mirar a los demás para ser feliz. – Ni te compares con ellos ni dependas de ellos,
 Deja de pensar y actúa. – No pienses demasiado o crearás un problema que ni siquiera estaba allí en primer lugar.
Deja de  creer que no estás lista. – Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad.
Deja de involucrarte en relaciones por las razones equivocadas. – Es mejor estar solo que estar mal acompañado.
Deja de rechazar nuevas relaciones sólo porque las antiguas no funcionaban.
Deja de intentar competir contra todos los demás. – No te preocupes por lo que otros hacen mejor que tú. La felicidad es una batalla entre tú y tú mismo solamente.
 Deja de estar celoso de los demás. – Los celos no ven, solo imaginan
Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismx. – hoy eres mucho más fuerte que ayer, y lo serás.
Deja de guardar rencores. – Vas a terminar perjudicándote a ti mismo más que a la gente que odias.  Y recuerda, el perdón no es sólo para otras personas, es para ti también. Si debes perdonarte a ti mismo, sigue adelante y trata de hacerlo mejor la próxima vez.
Deja de permitir que otros te bajen a su nivel. – Niégate a bajar tus estándares para dar cabida a aquellos que se niegan a elevar los suyos propios.
 Deja de perder el tiempo explicando a los demás. – Tus amigos no lo necesitan y tus enemigos no van a creer de todos modos.
Deja de hacer las mismas cosas una y otra vez sin descanso. – El momento para tomar un profundo respiro es cuando no tienes tiempo para ello. Si sigues haciendo lo que estás haciendo, seguirás consiguiendo lo que estás recibiendo.
 Deja de pasar por alto la belleza de los pequeños momentos. –
Deja de intentar hacer las cosas a la perfección. – El mundo real no recompensa a los perfeccionistas, premia a las personas que logran terminar las cosas.
Deja de seguir el camino más fácil, y empieza a luchar y a plantar cara. – La vida no es fácil, especialmente cuando se piensa en lograr algo que vale la pena. No tomes el camino más fácil.
Deja de actuar como si todo está bien si no lo está. – Está bien desmoronarse por un rato. No siempre tienes que pretender ser fuerte, y no hay necesidad de demostrar constantemente que todo va bien.
Deja de culpar a otros por tus problemas. – Al culpar a otros de lo que está pasando, niegas tu responsabilidad – le das a otros poder sobre esa parte de tu vida.
 Deja de intentar ser todo para todos. – Hacerlo así es imposible y al intentarlo sólo te quemarás. Sin embargo, hacer sonreír a una persona puede cambiar el mundo. Tal vez no a todo el mundo, pero sí su mundo.
Deja de preocuparte tanto. – Preocuparte no te liberará de las cargas de mañana, sino que te alejará de la alegría que tiene el día de hoy.
Deja de centrarse en lo que no quieres que suceda. – Concéntrate en lo que sí quieres que suceda.
Deja de quejarte. –  En lugar de pensar en lo que te estás perdiendo, trata de pensar en todo lo que tú tienes y que los demás se están perdiendo.
presentimientos1

3 comments for “Deja de ser el patito feo

  1. Ana
    31 enero, 2016 at 02:30

    A veces siento q me ahogo en la incomprension,en la busqueda de los por qués.Olas gigantescas,fuerte viento.Naufrago.El agua me rodea,casi me cubre y a ratos me envuelve por completo.Me cae por encima y desaparezco,me ahogo; pero son solo unos instantes, mi cabeza vuelve a la superficie,inspiro con fuerza y desesperacion y el aire entra a borbotones. Estoy viva.
    Ser diferente, como bien describe este articulo, no es facil.Y los primeros en machacarnos somos nosotros mismos por no aceptar nuestra “muchedad”

  2. Sandra
    31 enero, 2016 at 07:45

    Muy inspirador y necesario. Muchas gracias, Lucía.

  3. María Esther
    31 enero, 2016 at 09:18

    GRACIAS, así; con mayúsculas.

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