CAMPAMENTO: LAS REGLAS DEL JUEGO

Si estás leyendo esto significa que estoy en un reality show y que he dejado escrito esto antes de marcharme para que David lo cuelgue en mi perfil de Facebook. Significa que lees lo que he escrito la noche antes de marcharme, muerta de miedo, después de que todos mis amigos me advirtieran de que se iba a arruinar mi imagen.

Las reglas de este juego todos las conocéis: un grupo de personas encerradas juntas durante un tiempo relativamente largo y aisladas del resto del mundo, observadas día y noche por alguna de las innumerables cámaras que los espían. Estas personas se convierten en suministro de imágenes que luego serán convenientemente recortadas para montar y construir una historia. Después, a partir de esa historia que se emite por televisión, los telespectadores votarán telefónicamente eliminando paulatinamente los participantes y dejándose un dinero en cada llamada o sms.

Simple, o quizá no tanto.

El mecanismo de juego es complicado. En realidad, los que estamos dentro, no controlamos nada. Una semana tiene 24×7=168  horas, pero todo lo que yo haga durante esa semana se va a condensar, como mucho en una. Esto quiere decir que si tú has sido un ángel de bondad y paciencia durante 167 horas y cuarenta minutos  horas pero has perdido la calma durante veinte minutos, se pueden montar esos veinte minutos aderezándolos con comentarios despectivos por parte de tus compañeros: si el productor quiere, tú puedes aparecer más perversa que Herodes. Todo con tal de crear una historia, un drama.

Como dice Lorena Villafañe ‘En general, los reality shows  intentan entrar en lo más recóndito de la vida de los participantes y se atribuyen ser, como en el caso de Gran Hermano, ‘más que un programa de televisión, una experiencia de vida, un retrato de la sociedad’. Aunque, ¿es cierto que los participantes se muestran verdaderamente como son?, ¿se logra acceder a la intimidad de estas personas?, ¿se ve reflejada la realidad de los integrantes de los equipos o estos programas son tan ficticios como el resto de la programación?’

El reality promete mostrar la intimidad de los personajes pero en realidad se sigue un guión. Es una ficción. Repito: Cada día tiene 24 horas. Una semana tiene 168 horas. 160 horas de material para montar, editar y condensar en una hora. Y como las imágenes se pueden montar, se puede trastocar la realidad para crear otra historia. Se pueden crear tramas, subtramas, héroes y heroínas, princesas y villanos.Cada participante que ha estado en un reality cuenta lo mismo a la salida: Lo que se ve no es lo que estaba.

La Lucía que veréis no será Lucía persona, será Lucía personaje… Por eso Lucía persona, antes de irse, dejó atado y bien atado que su perfil de Facebook y twitter siguiera activo y que se colgaran sus artículos

En los resúmenes que se emitirán  durante la semana, el encadenamiento de imágenes será decidido por el productor. El montaje será una herramienta esencial de manipulación. La edición establecerá la tendencia,  para moldear el humor del público. De la misma manera se irán  manipulando los juicios de valor. Las relaciones de simpatía y antipatía que las imágenes escogidas puedan suscitar serán sentimentales y fácilmente manipulables. Y a partir de unas imágenes escogidas y de los comentarios de personas que estarán  en el plató o en el estudio se irán originando juicios de valor sobre los  comportamientos de cada personaje.

Y conste que digo personaje y no persona.

Porque los que están en el campamento somos personas, pero lo que se ve en la tele son los personajes de una trama.

Los ‘reality shows’ son un reflejo de la sociedad en clave futurista. La globalización se puede sintetizar en una especie de nuevo mandamiento: ‘no escaparás’. Constantemente estamos vigilados y monitorizados: hay cámaras en la calle y en los centros comerciales, nuestros ordenadores tienen troyanos, nuestros teléfonos virus. Se  puede seguir muy fácilmente el rastro de nuestros movimientos tanto en el mundo real como en el virtual.

En su ensayo ‘Vigilar y castigar’, Michel Foucault incorpora un término que perdurará en el tiempo: el panoptismo. Dicho en dos palabras: el panóptico es una torre de observación desde la cual la autoridad puede vigilar los movimientos del prisionero. Su idea aparece, según lo registra Foucault, durante el estallido de una epidemia en el siglo XVII: los ciudadanos son aislados en sus hogares, no mantienen contacto con el prójimo; es decir, la autoridad controla sus relaciones.

Un panóptico es un edificio desde cuyo centro se controlan los movimientos de todos los que están allí. Las modernas PAUs son panópticas: desde la piscina se controlan los balcones de todos los pisos, y viceversa, desde los balcones de todos los pisos se controla a su vez la piscinas. Y es imposible salir o entrar sin que un portero registre esa entrada o salida. Casi todos los que residen en urbanizaciones de ese tipo son conscientes de que es casi imposible escapar a las retinas reticentes y las pupilas vigilantes de los vecinos, pero a los que viven allí no parece impostarles mucho. La mentalidad del hombre moderno ya está preparada para  dejarse manipular la vida por una nueva sociedad ‘panóptica’. Los reality shows son un exponente clarísimo de este cambio de paradigma.

Así como no sólo es responsable de lo que hace la prostituta que comercia con su cuerpo sino también los clientes que la pagan  (sin demanda no hay oferta) o incluso la sociedad que no le ofrece mejor manera de ganarse la vida. Del mismo modo somos todos responsables de que existan reality shows: los que vamos y quienes nos miran. Si la plebe romana hubiera estado hambrienta de pan y circo no habría habido gladiadores ni cristianos devorados por los leones. ¿Quiénes eran las fieras salvajes: los animales o los espectadores?

Por lo tanto yo me he prostituido, y soy consciente, y responsable, tan responsable como quienes me miran o como una sociedad que me paga por una semana en ese sitio más que por un libro que ha costado un año de trabajo. Para que os hagáis una idea, lo que me pagan por semana supera a lo que me pagaron por Liquidación Por Derribo, un libro que tardé varios meses en escribir y cuya documentación estuve varios años compilando. Como bien dice mi amiga Eva Cornudella, he tenido mucha suerte. Si hubiera tenido que poner la casa como aval, el banco me habría pedido una pasta por hacer los trámites. Con suerte, si permanezco allí el tiempo suficiente, podré pagar la deuda. Pero que quede claro: Yo he pagado mis impuestos religiosamente, siguiendo las propias instrucciones de la Agencia Tributaria, y he recurrido su decisión. En fin, no me ha hecho ninguna ilusión irme para el campamento y convertirme en carne de cañón, pero he tenido mucha suerte de poder ir y lo reconozco y lo agradezco.

No sé lo que va a suceder con el personaje que veáis en televisión. La persona que escribe esto está agradecida. Agradecida a la vida que le ha puesto la solución an bandeja, agradecida a los amigos que le han apoyado, agradecida a su maravillosa madre que a sus ochentayocho años y enferma ha puesto todo de su parte para que la niña no se quede sola. Muy agradecida

Lo demás no es personal: es solo televisión.

 

17 comments for “CAMPAMENTO: LAS REGLAS DEL JUEGO

  1. 18 julio, 2013 at 09:01

    Está bien analizado el porqué y el terror que te da. Ahora sólo falta que lo vivas sin tanto análisis y lo disfrutes.

  2. ARIADNA
    18 julio, 2013 at 09:13

    mi apoyo más sincero Lucía.

  3. conchi
    18 julio, 2013 at 09:32

    Eres la mejor

  4. Rebeca
    18 julio, 2013 at 09:45

    Suerte Lucía,

  5. Olga Iglesias
    18 julio, 2013 at 09:58

    al César lo que es del César, muy bien

  6. Su
    18 julio, 2013 at 10:03

    Somos muchos los que hace tiempo dejamos de ver tele5 precisamente por la proliferación de estos programas y sus subprogramas que se retroalimentan de sus propias historias….pan y circo para el que se crea romano con toga…. Opino lo mismo que los amigos que te dicen que tu imagen se verá dañada, precisamente porque no sabemos separar entre lo que has explicado de persona y personaje. Tus detractores encontrarán mas motivos para machacarte y algún “seguidor incondicional” dejará de serlo…. pero yo hubiera hecho exactamente lo mismo que tú. Tenemos las espaldas muy anchas, y los que dicen, ¡que “dizan”! Que habrá muchos que te ayuden a superar el poscampamento, si te hace falta.

  7. 18 julio, 2013 at 10:11

    Haces bien.
    Muy bien.
    En hacer y en decir.
    En decir por hacer.

  8. Esther
    18 julio, 2013 at 11:12

    Pues la verdad que analizando de tal manera tus motivos para entrar yo como tu seguidora desde hace muchos años te apoyo al 100% aunque no veré el reality, no ya por orgullo de no ver T5, sino por el probable cabreo que pueda cogerme por lo que has explicado de lo que pueda salir del personaje Lucía. Creo que te conozco un poquito (alguna charla y alguna caña-mojito) como para saber cual es la diferencia entre tú y lo que pueda aparecer en la tele, pero no me quiero arriesgar a la distorsión. Es por eso que te deseo que consigas lo que quieres, a saber la pasta para pagar a hacienda y que la experiencia sea positiva y te sirva para escribir otro libro.
    Un beso y todo el ánimo!

  9. Clauditath
    18 julio, 2013 at 13:55

    Pedritoterremoto que ortografía tienes muchacho, a leer mucho, que con este nivel no se te puede tomar en serio.

  10. Bea
    18 julio, 2013 at 15:00

    Ojala dures muchas semanas para que no tengas problemas de dinero, a mi me parece bien solo espero que no lo pases muy mal…

  11. noelia
    18 julio, 2013 at 15:31

    Mucha suerte!!!!!!

  12. 18 julio, 2013 at 17:23

    Lucia, sé que no leerás este comentario jamás, ni lo contestarás, ni me seguirás en twitter (tal y como yo lo estuve haciendo) ni nada de nada, soy sólo un anónimo más sin cara, ni voz, ni interés para ti. Llevo toda la tarde leyendo tu blog y el como te justificas, la angustia, la añoranza de un pasado mejor, la necesidad de apoyo … ¡Coño! que eres Lucía Etxebarría, como tú dices, ganadora de un premio planeta. Si te gastaste la pasta en tu casa, en la casa de Marruecos, en fiestas o en comprar ropita de bebé tanto da, era tu premio y dispusiste de el como te vino en gana.
    En realidad lo triste de la historia es que una tía que ha ganado un premio planeta, con una legión de fans importante y muchas otrass cualidades que como anónimo desconozco tenga que ganarse la vida en un reality, que por cierto es tan digno como otra cosa, ¿En qué país vivimos? Ese es el problema. Y sabes que, lo poeor, es que no se solucionará con que Rajoy dimita, lo peor es que la cultura, los libros, la lectura, la ciencia, la investigación es lo que está pasando a ser friki en España y no lo contrario, es decir el chungo, el inculto, el que pasa de normas y de todo es el bueno y el que vende… no sé si me explico.
    No me extiendo más porque esto parece más un texto de autoayuda para seguir sonriendo cada vez que hacienda me reclama impuestos y pensar que se invierten en algo que nos de un futuro y como digo nunca leerás esto, ni lo contestarás ni nada, como es lógico y normal ¡No me conoces de nada!

    Sin más! @manucatman

  13. Anseri
    18 julio, 2013 at 20:59

    Olé tus ovarios, Lucía! Y que conste que soy muy detractora de los realitys y de T5, pero entiendo tus razones y, probablemente, en tu lugar, hubiera hecho lo mismo. Que te van a abrasar a críticas? Sí. Pero todos esos que lo harán, harían algo por solucionarte el problema que tienes? Me temo que no, así que como te lo tienes que solucionar tu, eres muy libre de hacerlo aceptando algo que la mayor deshonra que tiene es que vas a estar rodeada de gentuza…o no…no los conozco, pero quizás sea la misma gentuza (o no) que se atreve a criticar comportamientos ajenos sin aportar nunca ninguna solución.

  14. 18 julio, 2013 at 21:32

    yo miro el programa por lucía que por cierto me parto con lo que paso a la tienda con lucía le da un toque que me parto animos

  15. elena
    18 julio, 2013 at 21:36

    No dejaras de ser valiente, no dejaras de ser tu. Para mi es una decision practica para solucionar un problema aunque sea una solucion un poco ingrata. Sabras llevarlo, sabras encajarlo y elaborarlo, recuerda que todo acaba, hasta las procesiones de semana santa. Resiste y sonrie, formas parte de esas mujeres que no dejan de saltar las olas por mucho que te escuezan los ojos tras cada caida. Un abrazo infinito.

  16. Xani
    19 julio, 2013 at 05:36

    Mi admirada Lucía,cada cosa que hacemos (incluso los errores) tiene sus consecuencias.No tienes que dar más explicaciones has dado un paso arriesgado pero estoy segura que ha sido la única solución que has encontrado y tus lectores no dejarán por ello de leer tus libros.ve pensando en el próximo y mucho ánimo .

  17. ARWEN
    19 julio, 2013 at 08:43

    Lucía, sólo decirte que si lo que vives lo haces convencida…chapó por tí!!!!!
    A los que verdaderamente nos llegas adentro…seguiremos aquí, allí o en Pekín…CONTIGO
    Porque si hagas lo que hagas no dejas de ser tú….lo tienes todo ganado en esta vida
    Besos

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