BLUE JEANS: “EL SEXO HAY QUE AFRONTARLO CON NATURALIDAD”

El bestseller juvenil Blue Jeans, autor de ‘Canciones para Paula’ y ‘El Club de los Incomprendidos’, habla con nosotros sobre su nueva novela, ‘Algo tan sencillo como tuitear te quiero’.                                                                                

                           Blue Jeans

Por David Hernández / Fotos: Ester Ramón

El primer año en la universidad marca la vida de muchas personas. Te enfrentas a nuevos retos, nuevas ilusiones y numerosos cambios que, por mucho que los tengas previstos, no dejan de sorprenderte. Todo esto se multiplica si, además, ese primer año transcurre en una residencia de estudiantes. Vives veinticuatro horas, los siete días de la semana, con los que terminan convirtiéndose en tus mejores amigos. Abres los ojos de par en par y surge el amor, llegan las decepciones, descubres la pasión, te persiguen las tentaciones, conoces a fondo tus miedos…” Esa experiencia marcó mucho a Blue Jeans y, por eso, tenía pendiente escribir una novela protagonizada por estudiantes que convivirán su primer año universitario en una residencia.

En ‘Algo tan sencillo como tuitear te quiero’, vamos a encontrar personajes algo más mayores que en las anteriores novelas del autor. “He subido un poquito la edad porque los adolescentes que me leen han ido creciendo, como he crecido yo, que me he ido haciendo mayor,” explica Blue Jeans.

Blue Jeans (vertical)-Esta novela era una asignatura pendiente.

-La tenía en la cabeza desde hacía tiempo. Me apetecía hablar por fin de universitarios. Cuenta las primeras experiencias, el primer año de universidad en una residencia de estudiantes, el empezar a vivir con tus amigos las veinticuatro horas del día… Un poco lo que yo viví.

-Está un poco más subidita de tono que las novelas anteriores. ¿Sigue siendo apta para quinceañeros?

-Yo creo que sí. Sin quedarme corto en nada, no me excedo en nada. He hablado con una profesora y me ha dicho que es bastante light para lo que ella pensaba que podría ser una novela de universitarios. Quinceañeros sí, aunque los lectores más jóvenes a lo mejor sí tienen que esperar a ser mayores de 14. De ahí para arriba, creo que están preparados para leerla.

-¿No te da la sensación de que nuestra sociedad se escandaliza más con el sexo adolescente ahora que hace 10 años?

-Siempre ha habido prejuicios con el tema del sexo. Los adolescentes no son tontos y hoy tienen mil sitios donde informarse. No digo que estén o no preparados, pero sí más de lo que pensamos y, a veces, los tratamos como si fueran niños pequeños. Hay que informarles y tratar el sexo con naturalidad. Y creo que, en el libro, se habla del sexo con mucha naturalidad. Hay temas más ofensivos para ellos. A lo mejor deberían tener más cuidado al recomendar libros con excesiva violencia, por ejemplo.

-Los dos somos seguidores de ‘Dawson Crece’, una serie que se emitía los veranos a mediodía en La 2 de TVE, en la televisión pública. Alguna vez hemos comentado que, ahora, al verla años después, nos hemos dado cuenta de que tiene más sexo del que recordábamos.

-Ha sido curioso. Me ha sorprendido cuando la he vuelto a ver, porque no recordaba que fuera tan cañera. Se habla de masturbación, de sexo sin amor, de sexo entre personas con mucha diferencia de edad, homosexualidad… Se habla de muchas cosas y con mucha naturalidad. ¡Y son personajes de 15 años en una serie de finales de los años 90! Pero no creo que haya habido un retroceso. Pienso que están preparados para leer sobre todo.

Blue Jeans

5 de octubre de cuyo año no quiere acordarse. Entonces, no existía Blue Jeans. El pseudónimo lo crearía años después, cuando comenzaría a escribir en Fotolog el diario que, más tarde, le daría la oportunidad de dar el salto al sector editorial. Francisco de Paula Fernández (Paco para los amigos) salió de Carmona para instalarse en una residencia de estudiantes en Madrid, ilusionado y, a la vez, lleno de temores, como los protagonistas de su nueva novela. Era un día soleado y tórrido. Paco llegó a la residencia cargado con sus maletas. Al entrar a la habitación, conoció a Xama, un estudiante catalán, proveniente de Tortosa, que se convertiría en su compañero de cuarto durante todo el curso. En aquel momento, ninguno imaginaba todas las experiencias que iban a vivir juntos. En una semana, parecían amigos de toda la vida. De hecho, hoy lo siguen siendo, aunque cada uno viva en una ciudad distinta. “Mis mejores amigos son los que hice en aquella etapa,” confiesa.

Sin contar el tiempo que lleva publicando sus libros, los años de universidad los recuerda como los mejores de su vida. “Fue una etapa muy bonita,” señala. “Tuve suerte, porque encajé muy rápido con la gente de la residencia y vivimos dos años espectaculares.” Y eso se refleja en el libro.

-¿También hubo novatadas?

-Hubo alguna.

-¿Aparecen en la novela?

-Creo que no. Son más bien inventadas. Las reales fueron bastante lights.

-¿Te hicieron alguna?

-A mí no, pero sí recuerdo que los veteranos iban puerta por puerta sacando a los nuevos. Yo me quedé callado y no pasó nada. Pero sí contaban que a alguno le untaron en el pelo espuma de afeitar, hubo gente a la que tiraron al lago y alguna broma que no se puede contar.

-¿Cómo que no se puede contar? – nos reímos.

-Sí, alguna un poco subidita de tono. –comenta entre risas. – Pero bueno, todo bien. Eran bromas para integrar a los nuevos con los veteranos.

-Imagino que, al año siguiente, os tocó a vosotros preparar todas esas bromas ya como veteranos.

-Sobre todo, para conocer a las chicas de primer año.

-¿Qué opinas de las polémicas de los últimos años en torno a las novatadas?

Las novatadas están bien como medio de integración, para que los nuevos se suelten. En mi residencia, después de las novatadas, tanto los veteranos como los novatos, nos íbamos todos juntos de botellón y disfrutábamos 200 personas juntas en el mismo sitio, interactuábamos y nos conocíamos. Pero es verdad que hay gente que se pasa y va a hacer daño, a humillar a otros. Además, suelen ir siempre a por el más débil. Eso sí me parece bien que se castigue y se controle.

-Además de la residencia, supongo que también te marcó la universidad.

-Lo pasé bien en la universidad, pero mi grupo era el de la residencia. Estaba bastante alejado de la gente de la universidad porque veía que competían demasiado. Yo sólo competí el último curso y no competí con ellos, sino conmigo mismo, para demostrarme que podía ser periodista.

-Periodista deportivo. Resulta extraño pasar de la crónica deportiva a la novela romántica juvenil.

-Es difícil encontrar autores a los que les guste el fútbol y lo digan abiertamente, por la creencia extendida de que el fútbol es anticultural. Mi sueño era ser periodista deportivo. Al acabar la carrera, hice un máster de periodismo deportivo. Pensaba que, de allí, iba a salir con trabajo en algún medio de comunicación. Probé en alguno, pero no hubo suerte, me explotaron demasiado.

-Desgraciadamente, eso es lo habitual.

-Sí. Terminas harto. El aguante tiene un límite. Pero la verdad es que tuve suerte, porque, si me hubiera ido bien con el periodismo deportivo, no hubiera escrito libros juveniles. Y escribir novelas es lo mejor que me ha podido pasar en la vida.

Blue Jeans

-Diste muchas vueltas hasta encontrar el camino.

-Empecé estudiando derecho, luego hice periodismo, estudié un año de filología alemana, luego estuve entrenando a niños en fútbol sala… Hasta que, por fin, empecé a escribir novela juvenil. Al final, la vida te dirige y terminas encontrando tu sitio donde menos lo esperabas.

-¿Dónde hay más ficción, en las novelas o en los periódicos?

-Tengo que decir que en las novelas.

-Eso es lo que tienes que decir, pero ¿lo que piensas en realidad?

-También en las novelas. Lo que pasa es que hay demasiados intereses en el mundo del periodismo en general. La misma noticia dos medios la pueden ver de forma diferente. Siempre hay distintos puntos de vista: o miente uno, o los dos están mintiendo, o uno lo exagera. Es muy difícil encontrar periodismo que se ajuste a la realidad, periodismo independiente e informativo, que es el que a mí me gusta y en el que yo creía. Creo que todos los estudiantes de periodismo entran en la facultad con la intención de dedicarse a un periodismo real, informativo e independiente. Después, nos encontramos con la realidad. El periodismo está mediatizado y los medios lo que buscan es vender y generar opinión.

Blue Jeans-Pero, a veces, uno se encuentra con buenos titulares como éste: Blue Jeans recibe el Premio Cervantes Chico.

-No me lo esperaba. Fue todo un honor recibir un premio tan prestigioso que habían entregado antes a escritores como Laura Gallego, Jordi Sierra i Fabra, Elvira Lindo o Gloria Fuertes. Tanto éste como el resto de premios que me están dando ahora son muy especiales, porque me los están dando por fomentar la lectura entre los jóvenes, más que por escribir mejor o peor. No puede haber nada más bonito que eso.

-Te voy a dar otro titular: ‘El Club de los Incomprendidos’ supera los 600.000 ejemplares vendidos en todo el mundo.

-Visto así, es una pasada. Pero no me voy fijando en cuántos libros se van vendiendo, porque de lo que tengo que estar pendiente es de lo que tengo entre manos en ese momento.

-¿No da vértigo?

-Es una responsabilidad, porque cualquier cosa que hagas te la van a mirar con lupa, la editorial, el lector… Por eso, la presión que yo pongo en cada libro es la más importante. Cada vez hay más autoexigencia. Luego, podrá gustar más o podrá gustar menos, pero el trabajo debe ser muy estricto durante los meses en los que escribo y, después, en la promoción. Porque el mundo de la literatura juvenil es muy complicado, puedes tener éxito con cuatro libros, pero, después, se pueden olvidar de ti o puede venir otro. Por eso, hay que estar con los pies bien puestos en el suelo, que es lo importante, y trabajar mucho todos los días para que se mantenga esto el mayor tiempo posible.

-Los adolescentes encuentran referentes en todo lo que les apasiona. Los personajes de las películas y las novelas, muchas veces, se convierten en modelos a seguir. Con el enorme número de lectores que cuentas, esto es una responsabilidad muy grande.

-Es una responsabilidad bonita, porque es señal de que la gente joven te tiene en consideración, que confía en ti y alguno incluso te toma como referente. A la hora de escribir, saben distinguir lo que es un libro y lo que es la vida real. El referente personal es el que tienen que tomar como válido, cómo un chico que estaba muy perdido, encontró el camino a base de esfuerzo, dedicación y mucho trabajo. Yo no me considero ejemplo de nada, pero el ejemplo de lo que me ha pasado a mí, de cómo conseguir las cosas con trabajo, siendo correcto y sin pisar a nadie. Lo que me interesa que los chavales sepan es que he tenido que trabajar para estar aquí, que para conseguir cualquier cosa, hace falta esfuerzo.

El valor del trabajo y el esfuerzo a través de su ejemplo personal. A través de los libros, nos damos cuenta que también intenta educar en otros valores como la amistad, la tolerancia o el David Hernández entrevista a Blue Jeansrespeto. Pero también desprende mucha humildad. Intenta quitar importancia a las cifras y a los premios y, como él dice, tener los pies bien puestos en el suelo.

Escribe en un viejo portátil, en el Starbucks de Callao, donde se para a hablar con sus lectores. A veces, le interrumpen para una foto o para que les dedique algún ejemplar, como ocurre ahora, mientras conversamos, frapuccino de fresa en mano. Pero asegura que suelen ser muy respetuosos y no molestan si le ven trabajar.

Tener tantos lectores y mostrarse tan cercano en las redes sociales sí es una responsabilidad. Muchos le cuentan sus problemas, algunos muy serios. “Me han llegado a contar problemas graves: anorexia, que se hacen cortes, malos tratos por parte de su pareja…,” afirma en tono serio.

-¿Y cómo respondes ante una confesión así?

-Intento animarles y hacerles ver que tienen que buscar ayuda en alguien que tengan cerca, porque tienen que salir de ese problema.

Estos días, los lectores lo van a tener aún más cerca, en la Feria del Libro. Poco tiempo le va a quedar para el deporte o ir al cine a ver alguna película española con su novia Ester. Es el autor que más firma y, además, como bien saben sus lectores, nunca se va hasta que dedica el último ejemplar. ¡Ha llegado a estar 11 horas seguidas! “Como la feria tiene que cerrar a las 21.00, hemos comprado una linterna para, cuando cierren, seguir firmando en algún banco del Retiro.”

Twitter: @_davidhernandez

1 comment for “BLUE JEANS: “EL SEXO HAY QUE AFRONTARLO CON NATURALIDAD”

  1. Chispa
    9 junio, 2015 at 23:51

    Me gusta mucho Blue Jeans! Me he leído todas sus novelas. Y qué entrevista interesante… Estupendo todo

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