animales, personas y vida privada

Sólo han pasado dos años desde que se tomó esta foto pero mi hija ya es otra persona que en nada se parece a esta… Bueno, vale, algo sí que se parece. Pero ya no es una niña en absoluto.

_ Mi perra está enferma y es mi hija la que la lleva al veterinario porque yo también lo estoy. Ayer mi hija no podía hacerlo, y fui yo. El veterinario me preguntó si no creía que era mucha responsabilidad para mi hija lo de llevar a mi perra al veterinario. Le dije que no. Desde el momento en que un juez decidió que mi hija podía viajar sola a Canadá con siete años. (Su padre lo requirió así). Mi hija pone lavadoras, tiende ropa, cocina, bares y friega el suelo.( No sabe planchar. Yo tampoco). Esto sorprende mucho ahora, pero no hubiera sorprendido cuando yo era joven. Y no sorprende en tres cuartas partes del mundo, en el que casan a las niñas a los doce años. Evidentemente, si yo hubiera tenido un hijo varón, le pediría que hiciera lo mismo.
Vivimos en una sociedad que infantiliza a los adolescentes. Pero en la que medio millón de menores acaban en urgencias por una intoxicación etílica cada año, y en el que la edad media de la primera relación sexual son los quince años. Si una persona puede beber y tener sexo, ¿cómo no va a poder hacerse cargo de su perra? (Por cierto, mi hija ni bebe ni tiene pareja, mucho menos sexo) Y si no le permites a alguien ser responsable, ¿cómo vas a esperar que controle lo que bebe o se ponga un preservativo? Infantilizar a un adolescente en un mundo en el que los riesgos están a la vuelta de la esquina es suicida, creo.

Estoy enferma y que por razones obvias no voy a explicar en redes lo que me pasa. Pero me es materialmente imposible atender a todos los email y mensajes que recibo. Si estuviera sana también sería complicado, pero enferma es peor. Así que si me escribes y no respondo piensa que, como diría Chenoa, soy humana y no soy la diosa Khali, que tiene diez brazos. Yo solo tengo dos.

 

Resultado de imagen de diosa kali
Ayer hablaba con una chica que trabaja como “modelo de web cam” y me contaba que lo peor de su vida es que los clientes no la veían como una persona, sino como un producto. Como ellos pagan, se creen con derecho a exigir. Pero a veces ella está enferma, está cansada o no está de humor. Y eso ellos no lo ven.
Tengo la impresión de que alguna gente no ve que soy una persona o no se da cuenta de que todos somos humanos, porque no me ha visto en persona y al verme solo por redes me despersonaliza. No sucede con todo el mundo, por supuesto, pero a veces me pasa. Y jode. Primero, ha habido personas que se han inventado que no habían recibido el libro para recibir otro. Luego ha habido algunas tan bordes que de verdad rozaban la psicopatía. Y bueno, no voy a explicarlo todo, pero de repente comprendía muy bien a la modelo de webcam.

 

Resultado de imagen de webcam model
Incluso mi veterinario, ( sí, ese que no entendía que una chica de catorce años pudiese ocuparse de la perra) me decía que él ama a los animales, pero que cada vez detesta más a las personas. Que lo peor de su trabajo es tratar con humanos, no con animales.

Y si la chica de la webcam viene a ser ” una prostituta virtual ” ( según sus propias palabras), yo a veces me siento como una prostituta intelectual. Esto ya lo cuento en el libro. Hay una escena en que un chico queda con ella porque quiere alguien con quien ” tener una conversacíón intelectual” porque con su mujer no la puede tener, y ella se siente objetualizada. El no la ve como a una persona, solo como a una posibilidad de conseguir algo que él echa de menos y que no sabe buscar dentro de sí mismo, que es lo que debería hacer

.
A muchas personas nos sucede que no nos damos cuenta de que detrás de una foto en redes hay una persona. Y eso es porque cierta gente tiene un equipo que contesta.Y así parece que escribes a Adriana Grande y te responde. Pero no escribes a Adriana Grande. Escribes a un publicista No es mi caso. Yo no tengo publicista ni RRPP.
Así que me tengo que hacer la publicidad yo solita:
1. Si quieres el libro “Por qué el amor nos duele tanto”escribe a quieroeselibroya@gmail.com
2. Si quieres info sobre talleres escribe a lostalleresdelucia@gmail.com
Mientras yo siga enferma te responderá Gonzalo. Qué no, no es mi publicista ni mi ayudante. Pero eso también es tema de mi vida privada y, como decía Maupassant (mira que me gusta citar) mi vida privada se caracteriza precisamente porque no es pública.
He puesto como imagen una camiseta de la marca Animosa, pero en realidad hoy no me siento poderosa para nada. Me siento hecha m…., la verdad

Un beso a todos y todas y gracias por la comprensión.