MI HIJA NO HACE MAMADAS

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Voy a contestar a la pregunta que me estáis haciendo sin parar, y solo voy a contestar una vez. El resto del día necesito desconectar y dedicarme a mi trabajo.

Mi hija tiene nueve años. Y sabe hacerse la cama, barrer su cuarto, hacerse el desayuno y cocinar. ( No hace la cama a diario ni tampoco barre su cuarto a diario, porque yo no lo hago) No cocina ella, pero suponiendo que un día yo me pusiese enferma, podría hacerlo, porque yo se lo he enseñado. Lee las tiras de Mafalda y por lo tanto entiende palabras como «burocracia», porque yo se las he explicado. Supervisa ella misma sus deberes, no tengo por qué hacerlo yo con ella, y a día de hoy tiene buenas notas. Habla dos idiomas con fluidez y entiende un tercero ( inglés, francés y español).
Casi ninguna niña de su clase puede decir lo mismo.

¿ Hemos de concluir que mi hija es especial? No. En Somalia, en Marruecos, en la India, a día de hoy, las niñas de nueve años cocinan, van a por agua, limpian la casa, cuidan de sus hermanos. Tu abuela (o bisabuela, depende de la edad que tengas) probablemente hacia lo mismo en 1930 o 1940, cuando ella tenía nueve años, a no ser que vengas de familia muy burguesa.

Es decir: Un niño de nueve años tiene perfecta capacidad de ser autónomo y responsable, pero a día de hoy los niños de nueve años no saben cocinar, ni barrer ni hacerse la cama ni el desayuno, pero, eso sí, saben manejar una playstation ( yo no sé). Es más, adultos de quince , dieciséis, veinticinco años, no saben cocinar, ni barrer, ni hacerse la cama… pero controlan la playstation.

Cuando mi hija tenga trece años tendrá ya la menstruación. Lo sé porque yo la tuve a los once, y porque mi hija ya es muy alta y tiene curvas, con lo cual deduzco que le llegará la menarquía entre los diez y once años, como les está llegando a gran parte de las niñas en España. Por lo tanto puedo calcular que a los trece años, tal y como sucedió conmigo, usará una talla ochentaycinco de sujetador, medirá metro sesenta y dos y la mirarán por la calle, porque es una niña guapísima, lo que permite aventurar que será una adolescente muy llamativa.

Según el estudio más fiable, el de la Sociedad Española de Anticoncepción del 2010, el 42,8% de los jóvenes españoles menores de 18 años afirma que ha mantenido relaciones sexuales completas, siendo la edad media de inicio 14,7 años en los chicos y 15,3 años en las chicas. El 24,1% de los chicos y el 7,3% de las chicas han tenido más o menos tres parejas sexuales en el último año. Es decir, que soy consciente de que existen altas posibilidades de que mi hija se inicie no en las relaciones sexuales completas pero sí en el sexo a los trece años. Y sí, soy consciente de que existe la posibilidad de que practique una felación a los trece. Yo no tengo autoridad moral para imponer nada, dado que si lo hace no será un delito, y considero que yo soy una guía y no una cancerbera.

Dado que mi hija es autónoma y muy responsable creo que con suerte de la misma manera que se ocupa de su cuarto por la simple razón de que es su espacio, se ocupará de su cuerpo con responsabilidad. Yo le puedo explicar que el sexo tiene sus peligros. El embarazo no deseado y las enfermedades de transmisión sexual, por supuesto. Pero que otro peligro es que a día de hoy, y por desgracia, muchos hombres ( y mujeres) no saben ver a sus parejas como personas dignas de respeto, sino que las objetualizan, y no las ven más que como objetos para su placer e incluso para su mofa. Que por lo tanto el riesgo que corres al practicar algo tan íntimo con un desconocido o con alguien con el que no te una una relación mutua de afecto y confianza es que te agreda, o que te grabe y difunda el vídeo, o que se mofe de ti. Espero que lo entienda y confiaré, como he confiado hasta ahora, en su sentido de la responsabilidad para consigo misma, y en su autoestima.

De la misma manera le explicaré por qué jugar con alcohol y drogas es altamente peligroso, desde mi propia experiencia. Nadie mejor que yo para alertar sobre los peligros del tema, dado que en su momento coqueteé con todo y por lo tanto me considero voz autorizada para explicar por qué el consumo de drogas y alcohol es altamente peligroso y no te lleva a ninguna parte.

Desde luego no tengo ninguna intención en el futuro ni de mirar sus mensajes de móvil ni de fiscalizar su correo electrónico ni de hacer de hacer de perseguidora.

Cuando mi hija tenga trece años veré si este sistema resulta. Lo que tengo claro es cual no resulta. Como ya he explicado, de adolescente ya probé el alcohol, las drogas y el sexo temprano. Si yo salí pronto de todo aquel follón creo que fue porque vengo de una familia de siete hermanos en que no quedaba más remedio que darte mucha autonomía. Pero entre los amigos y amigas que se quedaron en el camino, que fueron muchos, vi dos tipos de familias: las muy desestructuradas y las invasivas y sobreprotectoras. Por eso sé que la sobreprotección y la infantilización no funcionan.

Yo todo lo que puedo intentar es que mi hija no cometa mis errores, pero desde luego creo que a los trece años no será una niña. Yo no lo era. Conservo alguno de los diarios y no veo a una niña ahí. Como no veo a niños en los escritos de Anna Frank o en los de Rimbaud o Radiguet, que escribieron tlos tres textos y poesía maravillosos a los catorce y quince años. Creo que a los trece catorce años un chico o chica puede tener falta de información, pero desde luego tiene capacidades, y depende de su entorno el que se le anime a usarlas o no.

Y hasta ahí puedo leer. Cuando mi hija tenga trece años, podré hablar. De momento tengo una hija que tiene buenas notas, que es una de las dos únicas niñas de su clase que jamás ha recibido un parte negativo ( eso me lo ha dicho su profesora), que trata a los animales con amor y respeto, que en los viajes es una colaboradora y no un engorro, y que me quiere mucho.

Os recuerdo que en » Romeo y Julieta» se dice claramente que Julieta tiene doce años, y que sus padres la quieren casar porque a esa edad su madre ya estaba casada.

Mi abuela tuvo a mi madre con quince años, algo común en esa época ( mi madre tiene 88) y si leéis cualquier novela del siglo ZIZ o principios del XX lo comprobaréis. De hecho, en las novelas de Jane Austen se dice que una chica soltera de diecinueve años es una solterona. La primera boda del emperador romano Claudio fue a los trece, con una chica de catorce como era lo normal en la época. A día de hoy en tres cuartas partes del mundo las chicas se casan en cuanto llega la menarquía, y el concepto «adolescencia» simplemente no existe.

Si tenemos en cuenta que por diversos factores ( contaminación lumínica y alimentación hormonada y transgénica) la edad de la menarquía se ha adelantado en el mundo coccidental, y que muchas niñas tienen su primera menstruación a los diez años 8 lo pued confirmar porque al menos dos amigas de mi hija llevan sujetador) , tendremos que concluir que a los trece años una niña ya no es una niña, sino una mujer. Y además está bombardeada constantemente por imágenes sexualizadas en la televisión, en la publicidad, en el cine y en los vídeos musicales. las mismas muñecas con las que juega mi hija ( las Monster High) tienen cuerpo de mujer y van vestidas con ropa que podría lucir perfectamente una prostituta de la calle Montera.
Si las niñas ya no son niñas, sino mujeres, si están sometidas constantemente a un bombardeo de imágenes sexuales, si reciben una educación sexual paupérrima… ¿no es lo lógico que respondan al imperativo de sus hormonas y de los códigos de la sociedad en la que viven? En mi caso personal yo a los trece años tenía la regla, una talla 85 de sujetador, media lo mismo que mido ahora y me intentaban sacar fotos por la calle y en la piscina. Sabía perfectamente el deseo que despertaba en los hombres. En lugar de negar la realidad ¿ no sería mejor abogar por una educación sexual de calidad, responsable, con buena información que ahora mismo, que yo sepa, se imparte en muy pocos colegios?

7 comments for “MI HIJA NO HACE MAMADAS

  1. Laetitia
    4 abril, 2013 at 09:10

    Creo que aunque a los trece o doce años físicamente se sea «mujer», emocionalmente NO.
    Estoy de acuerdo en dar una educación sexual decente a los jóvenes y adolescentes, empezando por tenerla también clara los adultos. Además de la educación sexual creo que es fundamental potenciar positivamente a los más pequeños para que puedan tener una vida interna, espiritual, emocional potente ante este mundo de estímulos a veces tan degenerados.

  2. yol
    4 abril, 2013 at 09:18

    hablo con conocimiento de causa: en los colegios e institutos no interesa esos temas salvo que haya un precedente… y es que muchos de los padres de mis alumnos son muy conservadores todavía, y claro, este sistema cada vez está peor planteado: los niños con 12 años entran a un contexto para el que no estan preparados, entonces se tienen que adaptar, hay un g ran salto y cambio desde el cole al insti y eso se percibe a simple vista, y ten encuentras en 1º ESO cuestiones tales como la estatura, juegos en los recreos, agendas encima de la mesa, organizacion, trato a los profesores: levantar la mano para hablar…. algunas cosas se van perdiendo y otras se mantienen (claro está, dependiendo de cada alumno y la implicacion que tenga aqui….) entonces: como vamos a explicarles educacion afectivo sexual??????
    si nos vamos a 2º ESO hay una transicion y empezamos a plantearlo en las actividades de tutoria, y todavia nos encontramos reticencias… ya los padres muy probablemente no se nos echen encima pero no esta de mas una sesion por ahí…
    en 3º y 4º ya cambia radicalmente porque entre alumnos repetidos, van alcazando los 15 – 16 años, enmpiezan las salidas, fiestas, novientes… aqui si hay hueco para hablarles claro y sin censura de sexo!!!
    triste pero es asi….

  3. DeVera
    4 abril, 2013 at 10:10

    Desde luego, hay muchas que a los cuarenta siguen sin tener autonomía mental. Y no tiene que ver con la edad. La responsabilidad se practica.

  4. Javier
    4 abril, 2013 at 10:25

    Parece una locura de datos, pero una vez leídos y ordenados mentalmente, la verdad es que como teoría es fantástica… espero que la realidad se adapte a las expectativas.
    Yo he tenido tres hijos, dos de ellos varones y la mayor niña. He intentado darles la mayor libertad posible, siendo un paliza en cuanto a los peligros que existen fuera de casa. Afortunadamente creo que puedo decir que hemos conseguido entre todos, sobre todo gracias a ellos, que sean buenas personas.

  5. tonib52
    4 abril, 2013 at 10:39

    Por mi experiencia con los demás; mujeres; hijos; amigos y demás parentela he observado que tienen en su mayoría muchas trabas en cuanto al tema sexual. Primero nadie lo habla en público por que da mucha vergüenza, todo te lo guardas y se da por hecho…total todos sabemos follar, lo demás parece que no se tiene que comentar y te haces mayor con tus pequeños/grandes traumas sin conocer solución alguna y sufriendo a veces por ello. Ya me gustaría a mi que se diera una educación abierta y sin trabas, pero este país es mojigato católico y mentecato en muchas cosas y mas en este asunto. Una pena, se puede disfrutar mucho hablando de sexo en casa, averiguas comportamientos y pequeñas carencias, yo aprovecho la tele para fomentar el espíritu critico en con mi mujer y mis hijos y si toca sexo pues mejor asin disfrutamos todos, hay que aclarar que nunca estamos de acuerdo en nada y que nunca me dan la razón, pero bueno al menos debatimos y polemizamos, que no discutimos.

  6. Rosario
    7 abril, 2013 at 08:28

    Me ha encantado tu respues Lucia muy bie razonado, yo no he tenido hijas pero tambien he hecho lo mismo com mis hijos, un abrazo me encanta todo lo que escribes

  7. Chindasvinto Wamba
    17 agosto, 2013 at 14:40

    Mira Lucía, es que eres «rara», pero rara con dos erres dobles, si ello fuera posible, quizá incluso triples, prueba de ello es que te juntas con gentes con dos tipos de familias, las muy desestructuradas y las invasivas y sobreprotectoras; pues deberías saber que hay otras, de varios tipos, ni mejores ni peores, distintas, bien es verdad que desde mi valoración personal esas no son las mejores, por eso procuro evitarlas, pero tu, las buscas, eres rara, por eso buscas lo «no mejor».

    Deberías cambiar totalmente «el chip», que se dice ahora, y una buena cura de humildad.

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