15 AÑOS Y UN DÍA

15 años y un día 3

Por David Hernández

Huidizo, rebelde y muy dado a las malas compañías, Jon (Arón Piper) está a punto de cumplir los 15 años. Su carácter conflictivo no es más que un continuo ajuste de cuentas con el pasado familiar. Su madre (Maribel Verdú) enviudó joven y aún no ha superado la muerte de su marido, quedándose encerrada en aquel fatídico día. Sin embargo, heredó algunos bienes que le permiten sobrevivir pese a ser una actriz fracasada que no supera ninguno de los múltiples castings a los que se presenta.

El adolescente en un entorno diferente y alejado de su cotidianidad desarrollará un nuevo contexto en el que estallen tensiones y conflictos emocionales. Surge cuando, tras ser expulsado del colegio, su madre lo envía a pasar una temporada con Max (Tito Valverde), el abuelo materno del muchacho, un militar retirado.

15 Años y un día, pelicula de Gracia Querejeta

Sorprende el trabajo actoral de Arón Piper, que dota a su personaje de frescura y credibilidad. También nos encontramos con un Tito Valverde entrañable en su papel de abuelo. El actor ha vuelto a la gran pantalla con un personaje emotivo, lleno de asperezas, con el que ha demostrado una vez más su gran calidad interpretativa. Por su parte, Maribel Verdú está sublime. Se mete en la piel de una vasca muy sutilmente. Más de uno, ni siquiera se dará cuenta de este aspecto. Su movimiento al caminar, los gestos y la tonalidad que emplea en el hablar son los de una mujer vasca de su edad. Se convierte en mujer donostiarra, sin caer en la brusquedad ni la exageración. Su acento es más bien neutral, pero manteniendo una tonalidad totalmente euskaldun.

15 años y un día 2

La narrativa cinematográfica, con su ritmo pausado, crea una cinta bella en la que el guión es la base sobre la que emerge la estructura fílmica. La rebeldía de la juventud se ofrece como un punto de escape por el que se redimen algunos secretos que oprimen a los personajes.

Coguionizada por la propia realizadora junto a Antonio Mercero, ’15 años y un día’ emplea los códigos del melodrama para desarrollar una historia con contrastes de comedia irónica. Una cinta que se desliza por el retrato de la juventud actual y su falta de horizontes y las dificultades que padecen las personas de la tercera edad por sus firmes convicciones. Una película que Gracia Querejeta quiso dedicar a su padre, Elías Querejeta, quien nos ha dejado tan solo 3 días después de su estreno en las salas.

Twitter: @_davidhernandez