Amanda T.

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 ¿Qué sucede cuando un psicópata se ceba en una adolescente, cuando una imagen de esta adolescente se viraliza a través de la red y la humillación trasciende al plano real? 

Amanda Todd se suicidó en Canadá el 2012 después de vivir un infierno durante años. 

 

El 7 de septiembre de 2012 la joven colgó en YouTube un vídeo de nueve minutos de duración titulado: My Story: Struggling, bullying, suicide and self-harm (Agobio, acoso, suicidio y autolesiones) en el que mediante mensajes escritos en tarjetas explicaba sus experiencias. Un mes después y, coincidiendo con su muerte, el vídeo atrajo la atención de la opinión pública y el 13 de octubre ya había recibido más de 1.600.000 visitas​

Durante el video, Amanda explicaba que cuando tenía doce años se mudó con su padre ( hasta entonces vivía con su madre). Como el padre trabajaba y Amanda pasaba mucho tiempo sola, empezó a usar el videochat para interactuar con nuevos amigos. Uno de entre ellos, un anónimo, la convenció para que le enseñara los pechos por la webcam. Poco después su vida pasó a convertirse en una pesadilla cuando este anónimo empezó a chantajearla con publicar su topless a todos sus contactos si ella no accedía a hacerle un strip tease en directo.

En navidad de ese año, Amanda recibió  la visita de la policía a las cuatro de la mañana. Los agentes  le informaron de que la foto de sus pechos había sido enviada a todos sus contactos.Lo siguiente fue un acoso en el centro donde estudiaba. Amanda no tuvo más remedio que cambiar de centro.

Un año más tarde, el individuo volvió a aparecer. De nuevo conocía los nombres de los nuevos contactos de Amanda y el nombre de su nueva escuela. Además, su acosador creó una página en Facebook que utilizaba su fotografía en topless como imagen de perfil, y pidió amistad con todos sus compañeros de clase de Amanda.​ De nuevo Amanda era objeto de bullying

Trercer cambio de colegio de Amanda. En el nuevo centro no la insultaban, simplemente le hacían el vacío,  Ella escribió que un mes después, comenzó a charlar con un “viejo amigo”, quien se comunicó con ella. El amigo comenzó una relación “amorosa” con Amanda, que se sentía sola y creía que él la quería de verdad. Pero  en realidad  a él solo le interesaba liarse a Amanda mientras su novia estaba de vacaciones. A la semana siguiente, Amanda recibió un mensaje de texto que decía “sal de la escuela”. La novia del chico y un grupo de otras quince personas incluyéndolo a él ( atención, al mismo chico que había tenido sexo con ella) , enfrentaron a Amanda fuera del recinto. La insultaron y vejaron. La novia del chico zarandeó a Amanda, la tiró al suelo y la empezó a dar de puñetazos. Los demás grabaron toda la escena.

. Amanda cuenta que mintió y dijo que todo había sido su culpa y su idea, esto para proteger al chico, pues pensó que él la quería. Tras el ataque, Amanda permaneció oculta en una zanja, donde su padre la encontró.Al llegar a su casa, Amanda intentó suicidarse bebiendo lejía

Vuelve el acoso: sus compañeros se ríen de ella e incluso escriben ” qué pena que no se haya muerto” Viralizan el vídeo de la agresión.

Cuarto cambio de centro. Amanda se cambió a otra ciudad con su madre, y decidió no presentar ningún cargo por lo sucedido, pues ella quería continuar con su vida. Seis meses más tarde, más  mensajes y comentarios abusivos por todas las  redes sociales. Nuevo intento de suicidio de Amanda, esta vez por sobredosis de antidepresivos. 

El 10 de octubre de 2012, Amanda se suicidó ahorcándose. A la tercera va la vencida.

 

Ahora, Àlex Mañas explora este episodio trágico en Amanda T, la deconstrucción fabulada de los hechos.

Sobre una historia real protagonizada por Amanda Todd, llega esta obra de teatro

El autor  distintas escenas donde nos dejemos enamorar por la ingenuidad y la franqueza de esta adolescente. Mañas monta un puzzle donde vemos distintas escenas del conflicto. Un puzzle en el que no hay un solo culpable. ¿ Quién mató a Amanda? ¿ El tipo que publicó su foto y la viralizó?, ¿ los compañeros de centro que la acosaban?, ¿ el amante que la engañó y traicionó?, ¿ la chica que la golpeó?, ¿ los que jalearon y alentaron a esa chica?, ¿ todos nosotros?

Esta es una obra que quiero volver a ver, esta vez con mi hija de catorce años. Esta es una obra que todo adolescente debería ver. Que todos deberíamos ver. No es la mejor dramaturgia del siglo, no es brillantísima de desmayoi, pero sin embargo es muy necesaria. Sobre todo en un clima de violencia como el que vivimos en el que casos como el de Amanda están a la orden del día ( mi hija vivió algo parecido y cambió de centro).

Amanda se suicidó en el año 2012. Yo viví una historia parecida, sin redes de por medio, en el año 1981. ¿Cómo puede ser que después de treinta y seis años nada haya cambiado o , incluso, haya ido a peor?

Según un estudio de 2008 sobre la violencia hacia las niñas en la escuela Primaria, realizado por el Instituto de la Mujer, “las niñas que asisten a la escuela primaria (de 1º a 6º curso) reciben agresiones por parte de sus compañeros y compañeras, provocadas por los estereotipos de género y fundamentadas en la supremacía de los varones sobre las mujeres, sirviendo esto para consolidar los futuros comportamientos violentos hacia las mujeres”.

Jose A. M. Vela, sociólogo y doctorando en estudios Interdisciplinares de Género de la UAM, afirma  que “prácticamente no existe una situación que no esté influida por el género” y recuerda con sonrojo como anécdota el caso de los “bolígrafos ergonómicamente destinados a chicas”. Vela aclara que “ los temas de género y LGBTfobia son la principal causa de agresiones, seguidas muy de cerca por el peso y ser de diferentes etnias”.

Vela  añade que “presenta diferencias, pero no en intensidad o frecuencia sino en los tipos y motivos de acoso”. De esta forma “con los chicos parece haber una mayor presencia de agresiones físicas y con las chicas una mayor presencia de aislamiento y maledicencia”. Es decir, la forma fácil de aislar a una chica es la que sufrió Amanda: Crear rumores sobre ella, y, sobre todo, acosarla simplemente por haber tenido sexo,

Factores condicionantes

La periodista Sara Brun ha investigado ampliamente sobre el acoso escolar en su libro Yo también sufrí Bullying (Versátil) El factor fundamental que influye en el acoso escolar es, según la periodista, la propia educación y el sesgo de género. “Nunca antes como en esta época se había dejado tan a merced de agentes externos a la familia la educación de los hijos. Prácticamente los niños tienen una niñera extra con la televisión, tablets y móviles pero los contenidos que ellos consumen deben de ser vigilados por los padres”.

Los adolescentes y preadolescentes son los que más necesidad de reconocimiento del grupo tienen, lo que les hace más vulnerables tanto en el caso del perfil del acosador, como del acosado. “El grupo va a incidir en que se sigan los estereotipos y roles de género, en reproducir los papeles aceptados culturalmente como modelos y referentes sociales. Así, el grupo refuerza a quienes más se acercan a los estereotipos y segrega a quienes no los sigue”, asegura María Oceta, del Instituto de la Mujer.. Por lo tanto, una chica sexualmente abierta, que no encaja con el estereotipo de dulce y tímida florecilla, va a ser rápidamente objeto de bulying.

Respecto a esos roles, apunta que “para un chico, cuanto más alejada está su imagen del estereotipo machista de ‘hombre blanco’, ‘triunfador’, algo ‘canalla’, más probabilidades tiene de ser víctima de acoso. Una chica, con una imagen alejada del referente de belleza femenina, de supuesto atractivo sexual, sin popularidad, tiene también mayor riesgo de sufrir acoso. Así como una chica a la que se le haya colgado el sambenito de puta

José Vela añade que “la responsabilidad de las chicas con su cuerpo las sitúa en una posición muy vulnerable, desde donde pueden caer en víctimas de acoso escolar”, porque se supone que son ellas las que deben frenar a los varones. . De esta forma constata que el bullying también tiene que ver con la propia sexualidad, puesto que “maricón y puta son los insultos principales para chicos y para chicas”, siendo estos “una forma de control para tener a los chicos y chicas dentro de los límites de los estereotipos de género tradicionales”.

“Hay un punto donde se cruza el acoso escolar y la violencia de género”, expresa el sociólogo, que si bien diferencia ambos fenómenos, ve claro que “la violencia machista comienza en la escuela e incluso antes”, en la educación diferenciada que se da en casa.

Así, parece que si se quiere ser efectivo en el terreno del acoso escolar, tener en cuenta estas diferencias puede suponer una mejora en su abordaje. “Es urgente tratar el tema de género en las escuelas por especialistas desde el principio”, insiste Vela.

i alguien ha leído mi libro ” Por qué el amor nos duele tanto” sabrá que yo pasé por una experiencia parecida, desde los once a los trece años. Treinta y cinco años después la cosa no ha mejorado. Va a peor. Porque ahora un acoso puede magnificarse, merced a las redes sociales. Si parta una persona como yo, de 51 años, ha sido horrible encontrarse cada día con cientos de mensajes amenazantes e insultantes ¿ imaginas cómo se siente una niña de doce, trece, catorce años? Y lo que es flipante es que en pleno siglo XXI la forma de hundirle la vida a una chica sea llamándola puta, o cuestionándola porque ha tenido experiencias sexuales.
Esta historia sucedió desde 2008 a 2012. No se trata de una caso único. Miles de chicos y chicas viven historias parecidas cada año.
Los casos de ciberacoso a menores en España aumentan un 65% 6500 han llegado a juicio en los últimos años, pero esto es solo la punta del iceberg. El el 6,9% de los menores encuesados admite haber sufrido un episodio de ciberacoso.
En comparación con el acoso tradicional – el que yo viví- , en el que los niños se encontraban en un entorno seguro cuando volvían a casa, ahora nos enfrentamos a un fenómeno que se sufre las 24 horas del día y los siete días de la semana. Ahora no hay escapatoria para las víctimas,

Volviendo a la obra, esta obra no sería lo que es sin la maravillosa actriz protagonista, Greta Fernández.  Hacía años que no veía sobre las tablas a alguien que transmitiera tanto, que llegara a hacer que por un momento te olvidaras de que estabas en un teatro y creyeras que todo era real. Es una actriz mágica, que tiene una naturalidad apabullante, y una belleza distinta, conmovedora. Hubiera sido imposible hacer esta obra con una actriz diferente.

Si estás en Madrid, recomiendo de verdad que vayas a verla

 

Ficha artistica:
Dramaturgia y dirección: Álex Mañas
Reparto: Greta Fernández y Isak Férriz.
(Xavi Sáez, sustituye a Isak Férriz el 21 y 22 de Abril)
Ayudante de dirección: Paula Mariscal / Sarah Lena.
Escenografía: Marc Salicrú
Vestuario: Marina Soteras.
Diseño de luces: Marc Salicrú
Fotografía cartel: Kiku Piñol.
Comunicación y prensa: Anna Bellorbí.
Proyecciones-grafismo: Sergi Rejat.
Proyecciones-edición: Lola Errando

Producción Ejecutiva: Helena Font y Gina Aspa.
Producción: En Cursiva y Álex Mañas.

Jefe técnico de la compañía: Rubén Homar
Jefe técnico en Madrid: Andrés Conesa
Carteles y papel: Núria Pagès y Gina Aspa

Agradecimientos: Eduard Fernández, Iván Morales, Eolia Escuela Superior de Arte dramático, La 15:23, Rubén Suárez, Sala Atrium, Indigest, ADADE TRADE.

Tragedia ficcionada sobre hechos reales.