Vuelve la FIESTA PROHIBIDA DEL CUPLÉ.

Vuelve nuestra FIESTA PROHIBIDA DEL CUPLÉ.

19 de marzo al 2 de abril

Hora: 18:00

sicalipsis

Der. regres. desicalíptico.

1. f. Malicia sexual, picardía erótica.

( Diccionario de la RAE)

Después de su paso por el Teatro Fernán Gómez, el Teatro Lara y la Pensión de las pulgas, La Bernalina vuelve a celebrar sus fiestas clandestinas, esta vez en el Gran Teatro Bankia Príncipe Pío.  (A mí lo de que el teatro se llame Bankia me da un poco de … En fin, voy a dejarlo aquí ). En este local, el público se distribuye en mesitas y se puede comer y beber desde un gin tonic hasta un chocolate con churros, muy apropiado para la fiesta. Esta exquisita cupletista sicalíptica, junto al mayordomo, Agapito, y al pianista, Genaro, tiene por costumbre organizar fiestas prohibidas a las que invita a personajes ilustres de su época (los locos años 20). La celebración se desarrolla evitando que la autoridad competente los descubra y censure este divertidísimo encuentro en el que la Bernalina va desgranando sus cuplés en constante interacción con el público, que son los propios invitados a la fiesta.La  Bernalina imparte sus pícaras lecciones a través de  improvisación, interacción con el público y, por supuesto, con las canciones más picantes y  sugerentes  de principios del siglo XX. Un espectáculo repleto de dobles sentidos, y muchas risas.
La Bernalina esta vez no ha presentado su fiesta con  el título de CLANDESTINA en este espacio porque tienen otro espectáculo que se llama Clandestino Cabaret y podría incitar a error.
 
Si venís a la fiesta descubriréis que el cuplé es un género arrasadoramente moderno. Con el nacimiento de los géneros bufo y chico, la influencia francesa, la liberalización de costumbres, las transformaciones económico-sociales y otros fenómenos paralelos, a finales del XIX el cuplé se fue  imponiendo en los escenarios españoles y dio origen a un género mixto en que canción, baile y erotismo convivían con las muchas innovaciones de la época. Se asistía así al nacimiento de las varietés, la canción unipersonal, los salones de music-hall, las revistas de espectáculos, la fonografía y, en resumen, a una concepción cada vez más avanzada y libre del espectáculo, que, ya en el siglo XX, dará lugar a la irrupción a formas y géneros cada vez más libres y permeables. De una libertad que ahora mismo no nos podemos permitir. Algunas de las canciones que interpreta la Bernalina no podrían radiarlas en los 40 principales, con eso os digo todo.
Cuando yo fui a verlo íbamos tres amigos. Yo, un hetero de la cabeza a los pies, de ésos que dicen que no se debería decir feminismo sino igualismo ( os hacéis a la idea) y un gay.  Los otros dos tenían treinta años. En el Fernán Gómez había gente de todas las edades. Desde los 30 hasta los noventa. Los mayores se partían de risa recordando las canciones y los jóvenes se partían de risa descubriéndolas.  Hago constar que el gay jamás en su vida había escuchado un cuplé y que salió del espectáculo hecho todo un converso de dicho género.

Se trata más de un concierto con argumento que de una obra de teatro en la que hay canciones. Es decir, se trata del cabaret cantante de toda la vida, que se acerca  quizás,  al género de la revista, precisamente de la revista de la época que representan, por otra parte: es decir, que un ligerísimo argumento es la excusa para introducir múltiples melodías.

 

Lo mejor de este encuentro es su interesante recuperación del género popular, que está prácticamente desterrado del teatro en la actualidad .  Y tanto puede ir el  auténtico nostálgico o amante de este tipo de música como el moderno más recalcitrante que en su casa solo escucha grupos indies que no venden más de 500 copias. La cosa es ir a pasárselo bien. Yo voy a volver con mi madre.

Besos,
Cristina