Una carta a Susana Diaz

Estimada señora Susana Díaz
 
No sé si algún día va a leer esta carta. La escribo en la confianza de que quizá se viralice y quizá, solo quizá, le llegue a usted de alguna manera, que alguien le hable a usted de ella.
El Instituto Andaluz de la Mujer, dependiente de la Junta de Andalucía, ofrece a las mujeres victimas de violencia de género asi como a sus hijos e hijas, servicios especializados de asesoramiento y atención.
Los profesionales que atienden este servicio pasan unas oposiciones convocadas por la Junta de Andalucía y son pagados por la Junta de Andalucía.
La jueza María Angeles Muñoz decidió en su momento que el informe de una de estas profesionales no tenía valor alguno, pero sí atendió el informe de otra psicóloga, que ni está colegiada ni es especialista en violencia de género. Por lo tanto, ante la sociedad, ha hecho creer que la palabra de los profesionales especialistas en violencia de género no tiene valor alguno.
Por si eso fuera poco, ahora llama a declarar a esta psicóloga como investigada, considerando que pudiera ser cómplice de un delito.
Esta psicóloga se llama María Teresa Sanz Hidalgo,, y su único crimen ha sido apoyar y escuchar a una mujer y acompañar a su hijo.
Considero que la imagen que se está dando de los profesionales especializados en violencia de género tras la actuación de esta jueza es nefasta. Se da por hecho que su palabra no tiene validez y que para colmo su trabajo es un delito.
Considero que la Junta de Andalucía posicionarse en favor de María Teresa Sanz.
Porque María Teresa representa a cientos de profesionales elegidos y pagados por la junta cuyo trabajo se está denigrando en medios.
Durante el ciclo de la violencia las fortalezas de la mujer se debilitan y se disminuyen sus recursos personales . Por ello, son absolutamente necesarias las intervenciones de psicólogos y psicólogas especializados.
Llevamos ya 31 casos de mujeres muertas a manos de sus parejas este año 2017. Y ya van por seis los hijos muertos a manos de un padre maltratador al que se le había concedido derecho de visita sobre sus hijos.
Es una lacra tan importante como para que el hecho de que no podamos permitirnos que se denigre en público el trabajo de psicólogos especializados. Sobre todo si estos psicólogos trabajan en la asistencia pública.
Si se sigue encenagando la imagen de Maria Teresa Sanz, se denigra de paso la labor del Instituto Andaluz de la Mujer, que parece que contrata a inútiles y delincuentes cuando todas sabemos que, al menos en este área, no lo hacen.
Dado que usted es la última responsable de este instituto, creo que a usted le corresponde defender la labor de Maria Teresa Sanz.
Un cordial saludo