Un amor de verano, 5

 

“ Soy egoísta, impaciente e insegura. Cometo errores, a vecces pierdo el control y no soy fácil de manejar. Pero si alguien no me sabe manejar en los peores momentos, no me merece en los mejores.”
― Marilyn Monroe

 

Continuación de

http://allegramag.info/2014/08/25/un-amor-de-verano-4/

 

 

  1.   Mi amigo gay dijo de él que tenía muchísimo morbo. Mi mejor amiga, que nadie en su sano juicio podría fiarse de un hombre que nunca había sabido quedarse en una sola ciudad. Mi hija, que era un chico muy amable, pero que era demasiado guapo: “ le tendrías que comprar una correa para que las mujeres no se lancen sobre él”.

Me gustaba dormir con él. Esto es raro, porque no me gusta dormir con gente. Hay quien se mueve, hay quien ronca y hay, sobre todo, quien se me mete en los sueños. Durante toda la noche, sueñas con la persona que tienes al lado, porque incluso en sueños eres consciente de que está ahí, ocupando un lado de la cama. Por esa razón soy poco promiscua. No me gusta dormir con gente, pero me quedo dormida inmediatamente después del sexo, así que me resulta imposible levantarme e irme o convencerle a nadie de que lo haga. Con él era muy fácil dormir, era tranquilo, no se movía, roncaba ligeramente pero de una forma imperceptible, tenía una piel maravillosa. Y olía muy bien. No usaba ningún tipo de perfume o colonia (puede que sea el único hombre con el que me he acostado que no la usara) ni gel de baño,  ni nada reconocible como cosmético. Pero tenía un olor particular, propio. Feromonas, supongo.  Adoraba dormir con él pero he de reconocer que tenía uno de los peores despertares que he visto en nadie.  Se levantaba de muy mal humor. Ni siquiera me dirigía la palabra.

Esto él no lo creía, pero nunca albergué el menor sentimiento de posesión sobre él ni tampoco hice jamás planes de futuro. Cuando alguien te dice que ha vivido en 25 ciudades diferentes con 6 mujeres diferentes ( y que a ninguna de ellas les ha sido fiel), que no sabe con cuántas mujeres se ha acostado porque a la número 25 dejó de contar… no te hace pensar que tú vas a ser precisamente la persona que le va a redimir o cambiar ( de hecho, yo no pienso que nadie sea redimible o cambiable) así que jamás me planteé que pudiera darme más de lo que me daba, pero lo que me daba era lo suficientemente valioso para mí  y por eso seguía buscándolo. Además, entonces estaba embarcada en una búsqueda de mí misma  que me impedía concentrarme demasiado en otros. El me escribió una vez que “ si alguien tiene miedo no se entrega, y si no se entrega, no ama” ( esta vez en español) Pero nadie puede darse si ni siquiera se posee.

 

1 comment for “Un amor de verano, 5

  1. 27 agosto, 2014 at 09:40

    Fino, elegante. Hablas con sencillez de la soltería de las mujeres liberadas, sin discurso triunfalista ni golpes de pecho, con verdadera igualdad. Me gusta. Si quieres interactuar con una historia, pásate por trecetuercas.wordpress.com y participa, tus ideas y comentarios me encantarían!!!

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