triangulación y polifakes

Recientemente he sido víctima de un episodio de triangulación

Un hombre mantenía relaciones con dos mujeres a la vez. Pero no nos lo hacía saber a ambas. Nos ponía a la una en contra de la otra. A cada una nos contaba que la otra era una loca y una manipuladora. Desgraciadamente, todos mis intentos por contactar con la otra persona han sido en vano. Y desgraciadamente yo soy muy conocida, con lo cual esta persona se cree ahora que yo soy un monstruo de maldad, por lo visto.

Cierta gente necesita crer un aire de atracción, fomentar la idea de que es deseado por muchos. Se rodea de colegas, amigotes, amantes y ex amantes para crear triángulos y estimular la rivalidad.

Esta gente es predadora y como tales buscan poder y control. Necesitan dominar a sus parejas en forma total: física, emocional y sexualmente.

Uno de sus métodos favoritos para lograrlo es la triangulación.
Les encanta crear rivalidad, hacer que sientas celos. En este caso, a ninguna de las dos nos decía que la otra era eso, la otra.

Yo sí sabía que ella era su otra amante. Se suponía que era una relación de poliamor y que ella sabía de mi existencia.

Pero no, no lo sabía. Cuando por fin la cosa sale a la luz a ella le cuenta que yo soy una loca, y que me lo invento todo. A mí, me cuenta horrores de ella

La habilidad de estas personas para poner a una persona en contra de la otra es altísima.

La triangulación deja huellas permanentes Se vuelve difícil confiar en las nuevas personas que entran en tu vida. Te sientes vulnerable.

La ansiedad es tan grande que te crea problemas de atención y de memoria

Ayer yo había puesto en un bolso mis llaves, mi monedero y las medicinas de mi hija

Perdí el bolso

Después, me pasé el día llorando

Para esa chica que ahora me pone verde: Yo también estuve donde supongo que ahora estarás tú. Enamorada, loca por él. No sé qué te habrá contado de mi, supongo que mil historias. Y puedo imaginar que te rías de esta loca celosa, y estás en tu derecho.

Te puso a parir. Supongo que a mí me pondrá a parir también. De repente él era una pobre víctima y tú eras malísima y le habías tratado fatal, por no decir que eras autísta y una quilla ( no sé exactamente qué es eso de “quilla”, creo que es el equivalente de nuestro “cani”), y no le convenías nada, y no sé cuántas cosas más. Mi vanidad me llevó a creer que, por oposición, yo era todo lo contrario. El error fue mío, claro. La excusa no es ” yo estaba enamoradísima”. La excusa es ” yo soy una vanidosa, y creí que podía ser mejor que otra persona”

En fin. Errar es humano.

Perseverar en el error es de gilipollas.

Dice Brigitte Vasallo:

” Acabo de leer un post de Alicia Murillo que comienza así: “Es el machito queer, el machito gafapasta, hay muchos ¿Sigo?… el machito cresta, el machito anarquista, el machito okupa, el machito, al fin y al cabo. El mismo de siempre. Es tu padre con 40 años menos, pero igual de misógino o más. De todos me parece el más peligroso porque es un verdadero infiltrado. Tienen acceso a asambleas, están entre nuestros contactos en las redes sociales, participan en nuestros debates y conocen nuestras estrategias de acción social porque están literalmente camuflados”

En el mundo poliamoroso sabemos bien de qué habla Alicia (besos y aplausos): lo llamamos “polifake“. Son las personas que se acercan al poliamor porque les da una cobertura filosófica, política, ética y guay a la misma mierda de siempre: ir a su bola y sembrando cadáveres a su paso. Se les distingue porque ponen especial énfasis en algunos términos relacionados con el poliamor, pero nunca ponen el acento en otros. Adoran hablar de “amor libre“, “amor sin obligaciones” y “sexo a tutiplén” pero olvidan que, para que esto se convierta en algo nuevo, para que realmente tenga materia que reivindicar, a todos estos términos hay que añadir la honestidad, la sinceridad y el cuidado de las personas con las que te relacionas ni que sea esporádicamente. De lo contrario, es lo que se ha hecho toda la vida: poner cuernos, engañar, mentir, herir… el perfecto “mentir, follar, morir” de Celine. ”

Si quieres leer más sobre Polifakes y otras historias de poliamor, lee mi libro