TDAH

El TDAH NO un trastorno real puesto que NO existe un marcador biológico de presunta la enfermedad.

No existen pruebas clínicas ni de neuroimagen (como TC, RM, PET, etc) ni neurofisiológicas (EEG, ERP) o test psicológicos que de forma específica sirvan para el diagnóstico.

Insisto, no hay ningún clínico ni ninguna prueba de neuroimagen que pueda validar un diagnóstico, como no hay evidencia que demuestre que los niveles cerebrales de dopamina o noradrelina sean anormales en niños con este diagnóstico.

Si bien algunos estudios por neuroimagen la correlacionan con determinados cambios cerebrales, esto no es concluyente, dado que ” correllaciona” no quiere decir ” demuestra”. Cuando digo que la correlacionan quiero decir que la evidencia NO es concluyente.

Pero el Las presuntas manifestaciones clínicas. para colmo coincidirían exactamente con las de un supertotado, con las de alguien que consumiera mucho azúcar o con las de alguien que sufriera estrés post traumático.

Para colmo en España antes de diagnosticar no hacen un WAIS nunca, y este test sería esencial hacerlo antes de diagnosticar. También habría que hacer un estudio sistémico de las condiciones familiares y un estudio nutricional. Pero no, se diagnostica solo a partir de una entrevista.

En cuanto a que el TDAH se puede ver por neuroimagen porque ciertas neuronas ” se encienden” , esto es una chorrada como la copa de un pino. Si ves mi neuroimagen, esas neuronas también ” se encienden” porque soy epiléptica. +

Lo que se pueda observar diferencial en el cerebro de quien sea, en este caso de niños a los que se diagnostica TDAH, no explica que esa sea la causa del supuesto trastorno. Sí que explicaría no que los niños sean más activos e inquietos. Pero un niño activo o inquieto solo es eso: un niño activo o inquieto

Por supuesto que puede haber diferencias en el cerebro, como es distinto el cerebro de un músico al de otro que no lo es. El de un epiléptico del de alguien que no lo es. El de un superdotado, el de un deprimido, el de una persona con síndrome de estrés post traumático. . Pero esa diferencia del cerebro no es la causa. El cerebro es plástico y puede variar su estructura y su funcionamiento dependiendo de las exigencias y condiciones de vida.

Un ejemplo muy famoso es del hipocampo cerebral de los taxistas de Londres. Cuantos más años de profesionalidad, más alterada es esa estructura cerebral. ¿Por qué? Porque está relacionada con el recuerdo y la memoria espacial. Y se altera porque para ser taxista en una ciudad de 25.000 calles como Londres tu cerebro se adapta

El diganostico de TDAH no se establece sobre criterios objetivos que permitan diferenciar el comportamiento normal del supuestamente patológico. Se basa en apreciaciones subjetivas, en estimaciones de los padres del tipo de si «a menudo» el niño se distrae y se mueve mucho. O sea: Si un padre preguntara al clínico por qué su hijo es tan desatento e inquieto, probablemente le respondería porque tiene TDAH, y si le preguntara ahora cómo sabe que tiene TDAH, le diría porque es desatento e inquieto.

Por lo demás, insisto, no existe ninguna condición neurobiológica ni genética identificada DE FORMA CONCLUYENTE.

El TDAH es un diagnóstico, cada vez más popularizado, que carece de entidad clínica.
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Cualquiera que se tome el trabajo de estudiar psicobiología verá no hay biomarcadores específicos por los que se pueda diagnosticar ese TDAH como una entidad clínica diferenciada.Que no hay bases neurológicas establecidas para el diagnóstico.

La realidad es que el TDAH se acaba de reconocer en la flamante Ley orgánica para la mejora educativa (LOMCE). ¿ Por qué?
Por la misma razón por la que el otro día dije que la UE no admite las propuestas de directiva que piden que en las botellas de alcohol se prevenga tanto como en los paquetes de tabaco

Por intereses comerciales

Porque las instancias políticas, empezando por el Parlamento Europeo, con su «libro blanco» sobre el TDAH, y terminando por su inclusión en la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) responden a intereses comerciales.

. Se está reclamando que se hagan las dotaciones adecuadas que contempla la ley como son ayudas, subvenciones, e incluso rebajas para la adquisición de los libros de texto, ventajas para acceder a becas, quien sabe si hasta para acceder a la Universidad.

Mientras, los lobbies de la industria farmacéutica se estarán frotando las manos, viendo como los políticos «trabajan» a su favor. Los políticos creerán que han hecho lo políticamente correcto

Es políticamente incorrercto pero científicamente incorrecto

A partir de este reconocimiento, habrá muchos interesados en que el niño reciba un diagnostico formal de TDAH.

En en 1997 en Quebec (Canadá) hicieron un estudio de seguimiento de diagnósticos durante los 14 años siguientes y se encontró que en esa provincia canadiense en concreto, y a diferencia del resto de Canadá, había aumentado exponencialmente el número de niños medicados. A partir de que el TDAH se ” reconoció” políticamente

Un crecimiento que no se observó en otras enfermedades propiamente infantiles como el asma, donde el porcentaje se mantuvo el resto del tiempo.

Además, los niños que tomaban medicación de forma continuada tenían un rendimiento más bajo a largo plazo.

Y tenían a su vez otros comportamientos y otras alteraciones como ansiedad y depresión.

¿Acaso se leen los padres el prospecto de los efectos secundarios de la medicación?
La utilidad de la medicación, hasta donde lo es, no se debe a que esté corrigiendo supuestos desequilibrios neuroquímicos causantes del problema, como se da a entender, sino a que el propio efecto psicoactivo de la droga estimulante puede aumentar la atención o concentración. También lo hacen el café o la cocacola o el Red Bull.

La medicación para el TDAH no es, en rigor, un tratamiento específico, sino un dopaje: es la administración de fármacos o sustancias estimulantes para potenciar artificialmente el rendimiento.

Estas ANFETAMINAS ( el Concerta es una anfetamina) s lo que producen es un efecto inmediato de aumento de la presión sanguínea y cardiaca,. Provoca a más riesgos cardiovasculares. Retrasa el crecimiento, también, y esto se ha demostrado de sobra: Los niños medicados con anfetaminas dejan de crecer.

Existe una asignatura que se llama “psicología de la atención” en la que se prueba cientifícamente que la atención y la actividad se pueden entrenar y mejorar.

Hay estudios hechos y publicados en la versión americana de la revista Mente y Cerebro con niños pequeños abocados o candidatos a recibir el diagnóstico. Se les enseñaba a los padres a realizar diversas tareas con esos pequeños, con el objeto de educar la atención y su impulsividad. Se e ha logrado que los niños mejoren y controlen la impulsividad o los comportamientos que les suponían merecedores del diagnostico TDAH solo con terapia, sin medicamentos. En la asignatura de “Psicologia de la Atención” estudiamos cientos de experimentos que demuestran de forma concluyente que la atención se puede entrenar

Las asociaciones de afectados tienen publicidad en sus webs de los laboratorios farmacéuticos implicados en la fabricación de los medicamentos.

Si las asociaciones de padres y afectados por el TDAH, si no quieren hacerle el juego a otros intereses, debieran tener prohibido en sus estatutos recibir financiación de los fabricantes de medicación, y utilizar como divulgación sus explicaciones y panfletos. .

Los padres de niños diagnosticados con TDAH deberían
:
NO aceptar jamás guías cuyos autores y asesores tengan conflictos de intereses con las industrias farmacéuticas.

Pasar un test WAIS a su hijo, para descartar si es superdotado antes de pensar en otro diagnóstico

Dejar de dar azúcar a sus hijos

Consultar con un psicólogo sanitario que pueda facilitar una alterantiva terapéutica

Buscar en España el Boletín de Información Farmacoterapéutica de Navarra ha editado una guía que se titula “Atentos al Déficit de Atención” (TDAH) que explica todo eso con detalle. Y explica claramente el peligro de medicar a un niño
La podéis leer aquí http://www.navarra.es/…/47eadfe7-470b-…/278105/bit_v21n6.pdf