Soy lesbiana y estoy casada. Con un hombre.

No puedo dormir por las noches y no se qué voy a hacer.

Tengo teinta y cinco  años, estoy casada, llevo con mi marido unos quince, entre noviazgo y matrimonio.

Yo soy lesbiana.

Creo que siempre lo he sido, aunque solo me he dado cuenta hace unos cuatro años o así. A él lo quiero mucho, es una buena persona, tenemos unos hijos maravillosos, me gusta estar con él, salir con él, como si fuera mi mejor amigo o algo así. Pero hay una cosa que cada vez se vuelve más insoportable y va a llegar un momento que se va a hacer insostenible. Se trata de las relaciones sexuales.

No puedo, no puedo soportar que me toque, que se me acerque, lo paso realmente mal. Alguna vez tengo que ceder, pero no os imagináis el infierno que es esto. Sí, soy una mujer de buenas intenciones y me  he pavimentado un camino directo y fácil al infierno. El creo que no sospecha nada, porque finjo muy bien.  Yo, que soy desconocida siempre para el que  cree que  sabe, ¿qué puedo darle sino mentiras? Desde el oleaje de su  pecho y sus jadeos, el pecho en que naufraga lentamente mi rostro, cierro los ojos y pienso en otra cosa, casi siempre en otra persona. Una mujer. Ni quiero que él me note nada, porque entonces empezarían las preguntas. ¿Me quieres, amor, me quieres? ¡Sí!  Un sí ausente y lejano.  Escondiendo la verdad debajo de la mentira,

Si él no ha notado nada hasta ahora, no creo que lo note ya. De verdad os digo que las relaciones son de risa. No duran más de diez minutos ( lo que él le cuesta, pim, pam, pum, fuego…). Y yo en ese momento, no sabéis el alivio que siento, porque sé que en una semana o así no va a volver a intentar nada.Por todo lo demás, mi relación con él es excelente, plácida, de alegría dulce, con la tranquila seguridad de quien se sabe dueña de otro, y por ese otro protegida.

A todo esto, estoy saliendo con una chica desde hace un tiempo. Estamos bien, nos queremos, y a raíz de esto, las relaciones con mi marido se han ido deteriorando cada vez más por mi parte. Yo nunca he sido muy activa con él .

Alguna vez he intentado romper con mi chica, pero no he sido capaz. No sólo porque estoy loca por ella, sino también por no hacerla daño. Es todo muy complicado, Mi chica también está casada y tiene hijos, cosa que aún dificulta más todo.

Mi chica está como yo. Está fenomenal con su marido , la trata como una reina, él es un auténtico santo, y además hace muchos años que no mantienen relaciones sexuales. Ella no tiene ninguna intención de cambiar la situación, no quiere divorciarse . Yo quiero llorar a veces furiosamente por no sé qué, por algo, porque no es posible poseerla, poseer nada, porque no es posible dejar de estar sola estando acompañada.

La libertad es real. lo sé, pero está ahí fuera, aunque no se sabe bien si pertenece al mundo en el que vivo,  al mundo en el que miento,  al mundo de las fantasías o al mundo de la vigilia. Los sueños, sueños son; recuerdos, aquel cuerpo, ese vaso de vino, el amor  y las flaquezas del amor, por supuesto, forman parte de la realidad;  son parte de la memoria, no suponen necesariamente el presente, pero  pertenecen a la realidad. Aunque parezca a veces una mentira, la única mentira no es siquiera la traición, sino perder el sentido de la realidad y no saber cuándo eres tú y dejas de serlo. Y todo debe ser mentira porque siento que no estoy en el sitio de mi alma. Para nada me sirve la mentira; entierro las palabras que no nacen, en el silencio amargo que brota como sangre de una herida.

anillo

7 comments for “Soy lesbiana y estoy casada. Con un hombre.

  1. araceli
    28 Febrero, 2014 at 08:44

    Me ha encantado la forma de contar la historia… ese hacer sentir como si fuese .. no se describirlo, solo se que me ha encantado…
    La libertad esta ahi fuera… pero es tan dificil de llegar a ella…

  2. Esther
    28 Febrero, 2014 at 09:47

    Desde el mismo momento en que una persona cree y se siente en posesión de otra, ya no hay libertad. ¿Sólo podemos elegir una cosa? ¿Hay posibilidad de tener las dos? La llave está en la comunicación, en acercar posturas. Aunque un tema tan delicado yo no me atrevería a enfrentarlo sola, buscaría un profesional.
    Los gustos sexuales son tan amplios que todo cabe, siempre y cuando esté previamente pactado. ¿Alguien preguntó a esos hombres si están satisfechos?
    😉

  3. Una sufridora
    28 Febrero, 2014 at 09:50

    Ser lesbiana y vivir la vida libremente es lo que hago…y no sabes lo que me llega este artículo…ya son dos veces que me he cruzado con mujeres que viven una vida “cómoda” con sus maridos, pero que necesitan a otras mujeres para “vivir”….hablemos de cobardía…de falta de integridad….del miedo a enfrentarse a una sociedad cínica e hipócrita, que lo es, sobre todo, porque nosotras mismas no luchamos en favor de nuestra felicidad. Triste pero así es.
    Un abrazo

  4. Elena
    28 Febrero, 2014 at 10:34

    Me ha encantado como describe todo lo que siente….
    Pero que historia más triste….
    Espero que se arregle tu situación y empieces a ser feliz de verdad.
    Un besote

  5. 28 Febrero, 2014 at 16:51

    Para muchas personas es más cómodo, fácil y rentable vivir la vida de otro, vivir una mentira. Yo con 23 años renuncié a la vida que me tocaba vivir, a un novio, un piso, una casa de veraneo… Decidí vivir la vida que tenía que vivir, mi vida real, y ha sido mucho más difícil que vivir la que los demás querían. Eso sí, soy mucho más feliz y he vivido cosas que otras personas, ni de lejos, vivirán.

    • resabia
      1 Marzo, 2014 at 10:56

      pues me parece muy triste vivir una mentira constante con alguien que penaaa , a

  6. Ignacio
    1 Marzo, 2014 at 20:01

    Si la vida es sexo, la opción es separarse y vivir el sexo que te apetezca, pero si la vida es complicidad, cariño, amistad y una familia, está claro que merece la pena seguir casadas. Para mí, pena ninguna, son libres de elegir. Parece que una de ellas lo tiene claro, no se separa y busca sexo fuera. La otra, si tan mal está, que no sea cobarde y dé el paso. No vivimos ya en la época de Franco en la que no sólo no había divorcio, sino que las relaciones homosexuales estaban penadas. Ahora afortunadamente hay libertad. No nos engañemos, si siguen con el marido es porque prefieren nadar y guardar la ropa. Yo tengo una amiga que estuvo en esa situación y plantó cara, se divorció y se fue con su chica. Cuando de verdad se quiere, se puede.

Comments are closed.