Silencio hostil

 

Esta táctica es muy, muy peligrosa porque mucha gente no la considera unaagresión. Pero lo es.  Precisamente es peligrosa porque el agredido o agredida no se da cuenta de hasta qué nivel está siendo manipulado

 

 

Voy a dar un ejemplo

Jorge sale con sus amigos y presuntamente va a llegar a casa pronto. Pero el caso es que se lía y aparece a las tres de la mañana. Al día siguiente él y Lucía tenían planeado salir a comprar unas cortinas que hace tiempo que Lucía quiere poner en el salón. El sábado, la tienda de decoración que a Lucía le gusta cierra a las doce. Jorge no se levanta hasta las doce

Veamos los escenarios posibles

 

  1. La discusión sana:

Cuando Jorge se despierta Lucía está super enfadada.

–       Me siento fatal . tío, sabes que llevábamos una semana planeando lo de las cortinas, y ahora no nos va a dar tiempo

( Ojo. Ella ha sido asertiva. Ha dicho “ me siento”. No le ha acusado a él de nada, ha hablado de sus sentimientos)

–      Que sí, mujer, que me pego una ducha, desayuno, y vamos-

–      Sí, pero entre la ducha y el desayuno ya es media hora, y de aquí a la tienda tardamos otra hora, y cierran a las dos. Y a mí en media hora no me da tiempo a elegir el color, mirar las medidas y tal…

–      De verdad, lo siento muchísimo, de verdad. Mira, te prometo por lo más sagrado y por la gloria de mi madre que mañana lunes te recojo yo mismo a la salida del curro y nos plantamos a las seis y media allí. Como cierran a las ocho, tienes hora y media para ver cortinas. Y además, como compensación, te invito a cenar a tu restaurante favorito hoy, hala

 

  1. Las discusiones tóxicas

 

 

Cuando Jorge se despierta Lucía está super enfadada.

–      Me siento fatal tío, sabes que llevábamos una semana planeando lo de las cortinas, y ahora no nos va a dar tiempo. Eres un cabrón, tío, siempre me haces lo mismo, yo es que ya no puedo más

( Atención: ella está insultando: le ha llamado cabrón y generalizando Jorge no siempre hace lo mismo, porque si siempre le dejara colgada no tendrían una relación. No está siendo asertiva)

Ahora  Jorge tiene varias opciones

Por ejemplo, Jorge puede responder asertivamente:

–      Oye, no hace falta llamarme cabrón  y no siempre te hago lo mismo. Siento mucho que te haya sentado así de mal, y estoy dispuesto a compensarte llevándote a cenar donde quieras, y además te prometo por lo más sagrado y por la gloria de mi madre que mañana lunes te recojo yo mismo a la salida del curro y nos plantamos a las seis y media allí. Como cierran a las ocho, tienes hora y media para ver cortinas.

 

Si después de esto Lucía se enroca y sigue con la matraca de “ eres un cabrón”, Jorge tiene todo el derecho a poner fin a la discusión de forma elegante y asertiva diciendo  algo así como

–      Mira, siento mucho lo que hice y entiendo que estás cabreada. Si te apetece aceptar mis disculpas y lo que te propongo para compensar, bien. Y si no, no puedo hacer nada más. Ahora, si me disculpas, me voy a duchar.

 

Pero Jorge puede responder con el silencio hostil. Es decir, que en cuanto Lucía empieza a quejarse Jorge puede decir algo así como :

 

–      Estás exagerando por una tontería, eres una histérica, no es para tanto, joder.

Y encastillarse en el mutismo

Y si se encastilla en el mutismo,  Jorge…

–      Proyecta la culpa sobre ella. Ella no es una histérica, ella tiene toda la razón para estar cabreada, y todo el derecho a expresarlo. Si sobrereacciona y le insulta o generaliza ( como hemos visto) Jorge puede defenderse, pero no hace falta llamarla histérica porque lo que Lucía ha hecho no es comportarse como una histérica, sino insultar y generalizar, que es batante malo, pero no histérico. Y que no es merece el mutismo hostil como respuesta

–      Jorge impide que el conflicto se solucione, porque al no responder, no sa vía a solución

–      Jorge va a conseguir incrementar el cabreo de Lucía, que cuando ve que Jorge no le hace ni puto caso, va cabreándose más y más. Y eso es lo que Jorge quiere. Porque Lucía acabará gritando de verdad y entonces aprovechará Jorge para llamarla histérica y crear un problema nuevo ( el presunto histerismo de Lucía) que desviará la atención del conflicto original

 

Pongamos que es ella la que utiliza el mutismo hostil. Que Jorge se despierta y se encuentra con que Lucía está desayunando en la mesa callada como una muerta-¿ Qué te pasa? Pregunta Jorge- Nada, responde ella, lacónica- ¿ Es por lo de las cortinas?- No sé, tú sabrás..- Joder, tía, lo siento, de verdad Mira, te prometo por lo más sagrado y por la gloria de mi madre que mañana lunes te recojo yo mismo a la salida del curro y nos plantamos a las seis y media allí. Como cierran a las ocho, tienes hora y media para ver cortinas. Y además, como compensación, te invito a cenar a tu restaurante favorito hoy, hala

– No- ella, muy lacónica- No me apetece salir, ni tampoco me apetecen cortinas.

Ella suspira y mira desolada a las tostadas

En este caso Lucía impide que el conflicto se resuelva y de paso culpabiliza a Jorge con intención de manipularlo.

 

D

” El silencio frío y hostil es insoportable y prácticamente venderíamos el alma para no tener que aguantarlo. Cualquier cosa nos parece mejor que el silencio. Cuanto más pedimos que nos expliquen lo que  les pasa, más se contienen  y se repliegan, pues les aterroriza enfrentarse a nosotros y a su propia ira.  Los castigadores callados se parapetan tras una fachada impenetrable y desvían hacia nosotros la responsabilidad de sus sentimientos. Cuando alguien nos castiga de esa forma, nos sentimos trastornados. Notamos que la cólera de los callados va en aumento y sabemos que somos su blanco” ( Susan Forward)

 

El silencio sobre el amianto (uralita)

El silencio es una de las sustancias más tóxicas existentes hoy en el mundo. Lo que lo hace especialmente peligroso es que, tal como ocurre también con los elementos radiactivos, es un producto invisible, incoloro, inodoro e insípido.  Su gran resistencia al calor le hace un producto de múltiple utilidad, estando ampliamente extendido en el ambiente y en los productos de consumo de las sociedades de avanzado desarrollo económico. Se encuentra en casi todas partes.

Así explica la psicóloga Susan Forward por qué el silencio hostil es una táctica de manipulación. Sobre todo, en una discusión, es la manera más fácil de que un conflicto NO se resuelva nunca . Si yo me cabreo con alguien porque ha llegado tarde y le digo ” Joder, eres un cabrón, sabes que me molesta esperar”, me estoy pasando, estoy insultando, pero al menos estoy diciendo lo que pasa. Si él llega tarde y yo le castigo con mi cólera fría, estoy impidiendo que el conflicto se resuelva.

Y si él , en lugar de decir: ” Vale, tía, tranquilízate, que tampoco soy un cabrón. Entiendo tu cabreo y de verdad que lo siento mucho, te presento mis disculpas y prometo que luego te invito a viente cañas. Pero no me llames cabrón más, que es un insulto, anda bonita” , me mira con cara de perdonarme la vida y ya solo me dirige monosílabos en el resto de la tarde, está impidiendo que el conflicto se resuelva y ya, de paso, transfiriéndome a mí su culpabilidad, y castigándome por haberme quejado.  Si llega a disculparse y defenderse asertivamente, lo probable es que yo hubiese dicho: ” Vale, siento haberte llamado cabrón, pero me debes diez cañas por el retraso, y pelillos a la mar”

 

 

El silencio hostil  una táctica de manipulación muy común, y enormemente cruel. Lo peor es que socialmente está más aceptada que el exabrupto y la queja, que en realidad son más sanos.

Si concluyes que tu pareja, madre, jefe…. recurre a menudo al silencio hostil, te está manipulando.

No valen excusas como:

” Es que no me gusta discutir” . En realidad quiere decir ” no sé negociar asertivamente”

” Es que me bloqueo”. Sí, me bloqueo porque tengo miedo a mi propia ira y a la tuya. No sé gestionar mis propios sentimientos ni los tuyos. No quiero sentir que te debo nada. Soy un(a) inútil emocional y no te sirvo.

6 comments for “Silencio hostil

  1. Ana
    3 Enero, 2013 at 15:15

    Lucía, no sé si sueles contestar a los comentarios, pero voy a intentarlo.

    Leyendo esta entrada me veo bastante reflejada, y reconozco que soy muy de recurrir a silencios tóxicos. No le quito razón a eso de que no es más que una manipulación y que lo único que hace es alargar el problema. Pero te planteo otra situación: Jorge llega tarde, se despierta más tarde aún, y Lucía le dice cabreada lo que le pasa. Seamos realistas y pensemos que lo más probable es que caiga algún insulto cuando discuten porque ella se despertó temprano y estuvo toda la mañana dándole vueltas a la cabeza, por lo que al levantarse Jorge, la cosa ya está calentita. Ahora bien, al ella plantearle la cuestión (con algún capullo de por medio) él no termina de reconocer su culpa, porque es bastante inmaduro en las discusiones y le cuesta la misma vida pedir perdón, por lo que su primera reacción suele ser una ofensiva desproporcionada. Un ejemplo:

    – Tío, me pasa que estoy molesta porque habíamos quedado en ir a lo de las cortinas esta mañana y que siempre me haces lo mismo, joder, que eres un capullo.

    – Estoy harto de que me critiques cada vez que salgo con mis colegas, te estás metiendo en mi vida. Me queman muchísimo tus altibajos así a cuento de nada y estar todo el día discutiendo por cualquier gilipollez.

    Esta situación es ficticia, pero mi pareja (al cual quiero mucho) sí que es así de verdad. Ante una persona que, por norma general, habla antes de pensar las cosas y tiende a desviar la pelea a cualquier precio, no es mejor a veces callar?

  2. 3 Enero, 2013 at 16:07

    Lucía, vaya por delante que me gustas mucho como escritora, además me pareces valiente, viajada, mundana, inteligente, una tía que no se conforma, que quiere crecer… Pero, sinceramente, creo que los asuntos psicológicos y toda la parafernalia que los rodea, como el gran negocio terapéutico, te tiene algo comida la moral.
    Para empezar. Partimos de la base de que Lucía, la del cuento, se comporta como una estúpida, porque si tanto le interesan las cortinas como para cogerse ese cabreo tremendo porque el chico está durmiendo….Pues coge y se va a por las cortinas, disfruta mirando, eligiendo a su aire (ya que es ella la que tiene que elegirlas según se deduce del relato) las compra, las lleva a su casa, y cuando el dormilón se despierte se las enseña y tan contenta.
    Segundo. Si a él ni le importan las puñeteras cortinas, por qué la tal Lucía tiene que “forzarle” a que le acompañe. Posesión de pareja y apego estúpido.
    En lugar de perder tanto tiempo planteando hipótesis propias de una relación enferma, alegrarse porque él ha podido dormir y ella elegir sus cortinas. Pero, el problema es que como la relación ya está enferma por la posesión de una sobre el otro, tanto siLucía habla como si calla “echa leña al fuego”.
    El problema no es el silencio.
    El problema es de origen. El llega tarde a casa, Lucía debería desear que se lo haya pasado bien anoche y que haya disfrutado. Como ella quiere cortinas y a él le da igual piensa en positivo: “qué bien asi no le da la tentación de acompañarme y darme el coñazo”, etc, etc, etc.
    Gastamos tantas palabras con planteamientos tan estúpidos, que lo único que hacen es engordar la chequera de terapeútas y comecocos.
    Me caes muy bien, en serio,me pareces una de las escritoras españolas con más talento. Pero intuyo un problema en ti que pasa por tener más carrete del que puedes soltar… Es como si te asfixiaras en tu propia creatividad, como si te faltaran poros por donde respirar e inspirar oxígeno y luz blanca, sencilla y poderosa para tu vida. No se. Si crees que podemos charlar o chatear, llámame, soy periodista, persona pública y conocida, no hay nada en mi vida que ocultar, soy expuesta y clara, lo que pienso lo digo. Y creo que una conversación entre nosotras sería, cuando menos, interesante. Te he visto jodida en las últimas apariciones… y creo que es demasiado gratuito. Un saludo de amiga.

  3. rita corleone
    3 Enero, 2013 at 18:29

    No voy a entrar en tu terreno personal, aunque en parte estoy de acuerdo con concha minguela. Pero solo en parte. Porque por otro lado me encanta la exposición que has hecho, lo bien que has descrito ese tipo de relación, y lo que se ajusta a la realidad. Lo que más puede ayudar a una persona son las palabras puestas en un determinado orden y que expresen empatía. Y tú lo consigues. El silencio también es maltrato. Pero te digo una cosa, ese tipo de maltrato, sólo se da si tú se lo permites. Y para ello hace falta una gran dosis de autoestima. No hay varitas mágicas, pero sí AUTOESTIMA. Lo soluciona todo y ni siquiera tienes que buscar el cómo, da igual hacia qué lado vayas, pero se soluciona, siguiendo adelante y con muchas ganas, porque TÚ LO VALES.

  4. Eva
    5 Enero, 2013 at 11:07

    Totalmente de acuerdo con Ana; hace tiempo que pienso lo que ella expone sobre tí, y pienso que te recreas demasiado en ideas tóxicas ( como tú las llamas) y que estás cayendo en un abismo creado sólo por tí.
    Y que conste que también me caes muy bien además de tener todos sus libros; y defenderte cuando oigo alguna crítica sobre ti.
    Yo también te ofrezco un rato de charla, si te apetece, aunque no soy terapeuta ,ni persona pública, ni conocida 🙂
    Muchos besos de una admiradora

  5. Eva
    5 Enero, 2013 at 11:08

    Perdón me refería a Concha Minguela; no a Ana..

  6. Susana
    7 Enero, 2013 at 22:54

    Hola Lucia y todas,
    Simplemente decirte que tu post me ha sido de una gran ayuda y ha arrojado luz en mi puesto que yo he estado siendo víctima de silencio hostil desde hace más de un año.
    Sin poder salir de una “relación tóxica” de este tipo, siempre he pensado que la culpa era mía por no saber ser menos temperamental y dejar pasar según qué cosas. Cono tu comentas, si una de las dos personas permanece en silencio cuando hay un cobflicto éste nunca se soluciona y el problema no hace más que enquistarse y una no hace más que comerse la cabeza pensando donde está el fallo (mi fallo) porque el otro realnente no hace ni dice “nada”. Gracias a lo que has escrito, por fin me he dado cuenta de lo que verdaderamente estaba pasando y he podido (por fin!) poner punto y final a una histoeria qir me estaba volviendo loca. Como comentas “es un inutil emocional y a mi no me sirve”.

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