NO ES PERIODISMO, ES BASURA

Periodismo 1

Por David Hernández

“El periodismo es el mejor oficio del mundo,” ha comentado en más de una ocasión Gabriel García Márquez. Estoy de acuerdo con él. Cuando es vocacional y se tiene toda la libertad de poder hacer periodismo de verdad, quien lo ejerce se siente totalmente realizado. Sin embargo, en los tiempos que vivimos, la profesión periodística es una de las peor valoradas por los ciudadanos en nuestro país. Pero no es el periodismo lo que se debería infravalorar sino los destructores de tan bonita labor.

Los principales causantes de la crisis que vive la profesión no es el trabajo que realizan los periodistas, sino los propios medios de comunicación. Los directivos, como en cualquier otra empresa, tienen como única pretensión lucrarse. Esto es así en las sociedades capitalistas en las que se pierden los valores poniendo el dinero por encima de todo.

La información no es propaganda, algo que han olvidado los principales medios de comunicación. Una noticia, para que lo sea, debe contener datos objetivos que han de estar contrastados. No debe incluir opiniones de ningún tipo. Hechos. Solamente los medios de comunicación independientes lo hacen. Ni siquiera RTVE, pagada por todos los españoles, es objetiva. Los grandes medios de comunicación son meros voceros de un partido político determinado. Unos se decantan a favor del partido de gobierno para lograr favores y, otros, hacen una campaña perpetua de la oposición esperando obtener algo a cambio cuando logren el poder. En estos casos, los periodistas de verdad se sienten frustrados al no poder ejercer con libertad su profesión.

Lo mismo ocurre con los debates sobre temas de actualidad. En un inicio, se invitaba a expertos en la materia a abordar. Hoy en día, los corrillos se llenan de directivos de medios de comunicación con acciones en la cadena para emitir entre todos una misma opinión y así reforzar esa labor propagandística. Muchos de ellos no tienen titulación, ni tan siquiera han llegado a pisar la facultad de ciencias de la información.

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La labor propagandística de los medios de comunicación no es lo único que está degradando la profesión. Los programas televisivos basados en la rumorología han hecho mucho daño al periodismo. Siempre ha existido la prensa rosa, las noticias de sociedad. La elegancia con la que se trataban estos temas se pierde en el momento en el que comienzan a vender rumores como noticias. Si no es un hecho contrastado, no es noticia. Por tanto, no es periodismo. Es hacer más grande un rumor que, probablemente, será totalmente falso. Esto no es más que trasladar a los medios de comunicación los trapos sucios, los cotilleos, que han existido siempre en las comunidades de vecinos. Pura basura.

PeriodistaUn verdadero periodista se siente enconado cada vez que oye a alguien llamar periodista a esos personajes que por haberse acostado con algún famoso o por haber participado en un concurso se sientan en un plató haciendo creer a la audiencia que realizan entrevistas. No son periodistas. Son chonis y macarras con un paupérrimo nivel cultural que en la vida han pisado la facultad. Muchos de ellos, no tienen ni el graduado escolar. Les pagan ingentes cantidades económicas por sentarse a gritar, rumorear, insultar, humillar y amedrentar a sus invitados. Eso no es periodismo. Someter a una persona al escarnio nunca podrá ser considerado periodismo. Eso podría ser denominado de muchísimas maneras e incluso se le podrían otorgar innumerables adjetivos peyorativos, pero jamás se le podría llamar periodismo.

Quien de verdad sufre todas estas consecuencias es el periodismo, ese maravilloso oficio que tantos periodistas amamos. Los periodistas de verdad que se ven obligados a trabajar en medios de comunicación dominados por el afán capitalista de sus directivos se sienten frustrados por no poder ejercer la profesión, saben que no están haciendo periodismo. Una labor maravillosa que destruyen los propios medios de comunicación. No existe el periodismo basura, porque la basura jamás puede considerarse periodismo. Sí existen la telebasura, la radiobasura, los periódicos basura y las revistas basura. Aquellos medios cuyo único fin es vender y obtener audiencia, sin importarles la calidad de sus publicaciones, porque es así como aumentan los precios de la publicidad y se obtienen mayores beneficios, son medios de comunicación basura.

Twitter: @_davidhernandez

5 comments for “NO ES PERIODISMO, ES BASURA

  1. nekane
    7 septiembre, 2013 at 10:49

    desprestigiaron el 15M o sea la voz del pueblo, aceptan el plasma y un sin fin de etc. que repatean
    que les dén”
    obsoletos como la democracia!

  2. Angustias
    7 septiembre, 2013 at 10:55

    No podía estar más de acuerdo con este joven. Las señoras preferimos programas de sociedad a la bazofia esa de los Kikos. Son todos unos arrabaleros y hacen gala de una vulgaridad que sonroja. Donde esté una buena Naty Abascal o una Pitita Ridruejo que se quiten todas las pobretonas esas…

  3. Amparo
    7 septiembre, 2013 at 10:57

    Suscribo la opinión de mi queridísima Angustias, siempre tan acertada. Lo comentamos ella y yo hace días en Biarritz, la televisión cada vez está peor. Ya no puede ver una tranquila ni el parte… Así va a crecer la juventud, alcohólica y vulgar! Y esos gritones, es que es para echarles de comer a parte

  4. Hortensia
    7 septiembre, 2013 at 12:40

    Como no podía ser de otro modo, estoy totalmente de acuerdo con mis queridísimas Angustias y Amparo. Esta vulgaridad nada tiene que ver con las verdaderas crónicas de sociedad en las que nos enseñaban la maravillosa casa de la Preysler o nos presentaban al nuevo marido de la Bordiú, todo ello con respeto y sobre todo, educación, independientemente de las protagonistas. Sin embargo, estos mequetrefes que ahora pueblan la televisión no hacen más que subirnos la tensión, lejos de entreternos, ya que sus peleas de patio de colegio y sus desinformaciones sobre personajillos de tres al cuarto, nada nos interesan…
    Por otro lado, tengo que decir, que tanto mis amigas como yo, nos quedamos ojipláticas, cuando, durante nuestra estancia estival en Biarriz pudimos ver un telediario de la televisión francesa, comprobando cómo “maquilla” la realidad del país nuestra televisión nacional…
    Una pena, todo ello, una pena…

  5. Irene
    7 septiembre, 2013 at 12:58

    Ciertamente, es muy triste.
    Cuando uno decide dedicarse a una profesión por vocación, sale de la universidad lleno de ilusión, hasta que descubre que no todo el mundo piensa igual, que en el gremio que ha elegido, muchos, y sobre todo, los peces gordos del mismo, anteponen el beneficio económico a la vocación y a la ética.
    Sólo queda seguir luchando por nuestros ideales, y al menos saber, que en la medida de lo posible, nosotros intentamos ejercer correctamente nuestra profesión, sin perder la esencia, a pesar de que en ocasiones tengamos que ceder en parte, simplemente para poder sobrevivir…

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