MI EXPERIENCIA CON LA DIETA DUKAN

 

Yo hice la dieta Dukan hace unos años, porque… quería entrar en mi vestido de boda.  Y funcionó. Adelgacé muchísimo.

Al principio, eso sí.

Después gané todo lo que había perdido, más cuatro kilos de rebote.

Pero para mí la dieta Dukan tenía un problema grave: No me gusta comer animales.  No me gusta comer vaca, cerdo o pollo.  Y no me gusta por montones de razones que podréis entender si leéis los fantásticos artículos que escribe Kepa Tamames en la sección “animales” de esta web.

Aún así, la hice. Y funcionó.

Pero luego dejó de funcionar.

Conseguí resultados visibles rápidamente. Los primeros días el adelgazamiento fue muy rápido y en menos de dos  meses perdí diez kilos que, resignada, casi había dado por asumidos. Esa pérdida de peso me hizo sentirme divina y sssstupenda. Aunque la dieta era bastante restrictiva con algunos tipos de alimentos, no lo era en cantidades. Yo no pasaba hambre, sí aburrimiento.  Porque no quería comer cerdo, pollo y vaca, y básicamente comía verduras y pescado.

En realidad, la Dieta Dukan es muy parecida a la de Montignac. Eliminar carbohidratos, azúcar, alcohol. Beber mucha agua. Hacer ejercicio.  Dukan hace recomendaciones obvias para adelgazar: ejercicio físico, beber mucha agua, prohíbe el consumo de alcohol, alimentos hipercalóricos (fritos, dulces, leche entera…) Vamos, que Dukan no ha inventado nada, excepto lo del salvado.

Empecé la última fase de la dieta, la llamada estabilización, cuando ya había llegado a la talla 40.

Me mantuve unos tres meses en esa talla 40, pero, según fueron pasando los meses, la cuarta fase de la dieta, la de estabilización, no fue tan eficaz como las anteriores y la tendencia se invirtió. Como ocurre con la mayoría de las dietas, sean del tipo que sean, los kilos regresaron poco a poco, al principio despacio, después más rápido. Las primeras subidas de peso las contrarresté con comiendo durante unos pocos días proteínas puras, pero lentamente esta estrategia también empezó a perder eficacia. Es decir, vivía en un yo-yo constante. Subía a la talla 42-44. Me pasaba una semana comiendo proteínas ( aburridísima) , bajaba a la talla 40-42. Pero luego ni siquiera ese recurso funcionaba.   De repente sucedía que aunque te pasaras siete días a proteína pura no adelgazabas absolutamente nada. El libro ya avisa que la primera vez es cuando más impacta, y que el efecto sorpresa se va diluyendo a medida que la repitas.

Probé todo tipo de combinaciones y variaciones de las diferentes fases, pero los resultados eran cada vez peores y al final tenía la sensación de que comiera lo que comiera, todo engordaba. Y estoy hablando de que casi nunca comía azúcar ni chocolate ni las cosas que realmente me vuelven loca.  ( A mi la carne no me gusta, pero las tartas, el chocolate, las galletas, los dulces… me pierden) Así que, casi sin darme cuenta, los kilos volvieron uno a uno, incluso con algún kilo de propina y mi moral estaba  peor que nunca. Finalmente me desmoralicé y empecé a comer chocolate a todas horas. De perdidas, al río, me dije. Si voy a engordar igual, al menos lo hago contenta.

La Dieta Dukan funciona. Claro que funciona Al principio. Al menos a corto-medio plazo las dietas cetogénicas suelen ser efectivas para la pérdida de peso y en este caso, al ser también baja en grasas, consigue resultados rápidos y espectaculares. Al principio. Y, siendo honestos , sinceros y basándonos en datos, hay pocas evidencias científicas que demuestren que por seguir esta dieta durante un tiempo limitado vaya a haber algún problema de salud en personas sanas.

Pero que quede claro: La dieta Dukan en las fases en las que más adelgaza (las dos primeras) es muy restrictiva, porque no es una dieta cetogénica cualquiera. Como el resto de dietas de este tipo, elimina casi todos los carbohidratos, pero también reduce de forma muy importante los vegetales y las grasas. La restricción de los vegetales y las grasas es más relevante, sobre todo si se aplica durante demasiado tiempo, ya que puede dar lugar a carencias nutricionales. Pero sobre todo, esta restricción fue muy dura para una persona como yo a la que le encantan las ensaladas con tomate y aceite de oliva.
Y a la que le encanta la fruta.
Pero todo esto es casi secundario, porque lo más destacable de este método es que, llegados a un punto, deja de funcionar. En lo que falla es precisamente en el momento más difícil, su última fase, la que Dukan llama “de estabilización”, la que hay que seguir durante el resto de nuestras vidas para mantener el peso. En un principio parece que en esta etapa se puede comer con normalidad, cumpliendo solo tres reglas: Comer un día a la semana proteínas, tomar un poco de salvado cada día y hacer ejercicio.

En mi caso no funcionó.  En la fase “ de estabilización” recuperé todos los kilos perdidos y gané cuatro más.

 

 

El resultado fue el siguiente: Me podía pasar quince días comiendo verdura y pescado,  verdura y pescado… Y como no adelgazaba nada llegaba un día en que me cabreaba y comía chocolate a mansalva.

 

Por qué creo que no funcionó:

1-   Porque no se pueden eliminar las grasas de la dieta, mucho menos la fruta. El cuerpo necesita grasas. Y, en mi caso particular, quitarme la fruta es una putada. A mí me vuelven loca las frutas.  Todas. Eso generaba una frustración horrible. Y al final, acababa comiendo no fruta sino tomando alcohol o chocolate. Porque en cuanto bajas a un bar, te ofrecen alcohol, no fruta. Y cuando yo no estoy contenta, bebo.

2-   Porque la mayoría de las carnes que consumimos en realidad contienen fécula y azúcar. Si vas al supermercado DIA o al Mercadona y te entretienes en mirar las etiquetas del jamón de york emvasado o de las albóndigas, lo comprobarás. También verás que muchas veces incluyen maltodextrina ( una cadena de glucosa que viene del maíz, no solo engorda, sino que a cierta gente intoletante le puede crear retención de líquidos) ,  o glutamato monosódico (Que contiene 78% de ácido glutámico libre, 21% de sodio y hasta 1% de contaminantes. El GMS “engaña” a nuestro cuerpo haciéndonos creer que la comida sabe mejor, más sana y más rica en nutrientes, pero el consumo de GMS puede causar dolores de cabeza, migrañas, espasmos musculares, nausea, alergias, anafilaxis, ataques epilépticos, depresión e irregularidades cardíacas. Y como el  sodio retiene líquidos, el GMS, de paso,engorda) Por no hablar de conservantes, colorantes y otras tóxinas cuyos efectos en nuestro organismo desconocemos.

Fijaos en la etiqueta: Sal, dextrosa ( que es azúcar) , azúcar, conservadores, atoxidantes… Los potenciadores del sabor casi con seguridad son maltodextrina y glutamato monosódico. 

 

 

3-   Porque no solo Dukan no te te dice que dejes la coca cola light o zero, o cualquier refresco carbonatado light, sino que te alienta a que los bebas. Estos refrescos tienen un altísimo contenido en sodio y provocan retención de líquidos. Engordan. Por la retención de líquidos y por otra razón.  El ácido  fosfórico que contienen todos los refrescos carbonatados provoca deshidaratación:  el cuerpo hace un esfuerzo supremo por reducir los niveles de ácidos a través   de la orina y eso obliga al cuerpo a utilizar parte de su agua para expulsar a los ácidos de los refrescos. Esta deshidratación hace que el metabolismo baje. El metabolismo baja porque se prepara para una carencia de agua.

 Sí, la coca cola light y Zero engorda. Por no hablar de que Coca Cola es una empresa con cierta querencia a hacer ERES, aunque éste no es tema de este post. 

4-    Porque si se trata de una persona como yo que adora comer fruta y vegetales y aceite de oliva, llegará un momento en que la frustración y el aburrimiento te induzcan a comer chocolate

carteles nomiresaqui ahora tengo antojo chocolate desmotivaciones

Realmente no sé de nadie que haya hecho esta dieta sin efecto rebote. Yo gané los diez kilos que había perdido y añadí cuatro de más. Pero solo hablo de mi experiencia personal, no puedo contar la de otros. Puede que haya gente a la que esta dieta le haya funcionado.  Me limito a narrar mi experiencia.

14 comments for “MI EXPERIENCIA CON LA DIETA DUKAN

  1. 6 junio, 2014 at 12:21

    Yo hice la dieta Dukan el año pasado de mayo a agosto bajé de 62 kilos a 55 kilos (aunque el peso idóneo que me daba la web de Dukan era de 57) respetando todas las fases y todas las indicaciones.
    Un año después estoy entre 56/57. No hago el jueves de proteina de por vida pero si he mantenido la costumbre de hacer pan de Dukan, muy proteico para desayunar y algunas recetas que me encantan como las albóndigas de pollo con siratakis o los pasteles de espinacas, hago 5 comidas al día (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena), voy al gimnasio todo lo que puedo, si no, ando, corro, no uso ascensores y el viernes y el sábado me desmando lo que me da la gana de comer y de beber. Y hago un poquito de bondad entre semana.
    A mis 42 tacos y con el metabolismo lento de una premenopaúsica lo había probado todo y esto es lo único que me funciona. Sin dogmatismos y sin dramas.

  2. 6 junio, 2014 at 12:32

    Con todos mis respetos, una pérdida de peso de 5 kilos puede deberse a muchas cosas que nada tienen que ver con la dieta. Si dices que vas al gimnasio todo lo que puedes y no usas el ascensor, y andas y corres, de ahí se explica que hayas perdido cinco kilos.
    Una mujer de 62 kilos no tiene sobrepeso. De forma que tú adelgazaste hasta los 55 por la razón que fuera, porque querías ser más delgada. Pero cuando hablamos de perdidas de 62 a 57 kilos, es decir, de solo 5 kilos, no podemos hablar de una gran pérdida de peso. Agradezco muchísimo que me cuentes tu experiencia, pero lo cierto es que no podemos garantizar que hayas perdido peso por la dieta Dukan sino casi con seguridad por un cambio de vida y de hábitos. El problema que suele tener la Dukan es que no funciona para gente que quiere perder más de diez kilos, La propia promotora de la dieta Dukan en España, Caritina Goyanes, que cobró 50.000 euros por promocionarla, recuperó todo el peso perdido

    • Mar Zarallo
      6 junio, 2014 at 15:52

      A mí me pasó algo muy parecido a Martuniki. Siempre he seguido una dieta sana y equilibrada y me encanta el deporte, pero en un período de unos dos años cogí unos 5-6 kilos, poco a poco, sin haber hecho nada especial para “merecerlos”. No es que estuviera gorda, pero yo no estaba a gusto, además de que necesitaba una talla más, y no estaba dispuesta a tener que renovar mi armario. Y no había manera de quitármelos.

      Un día me planté y empecé la dieta Dukan, en enero del año pasado. Llegué a perder unos 7 kilos. Fui siguiendo todos los pasos, en ataque no hice más de tres días de proteínas, y en la segunda, un par de días a la semana. De esto hace más de un año y casi podría decir que no los he vuelto a recuperar; tras las pasadas Navidades y sus múltiples excesos, y abandonar también la cuarta fase, sí que he cogido uno o dos, pero es cierto que no me he privado de nada, además de que me quedé excesivamente delgada (aunque reconozco que es cuando mejor me he visto y eso también desató en mí un estado de ánimo eufórico)
      También sigo haciendo mucho deporte, como siempre, igual que antes o durante la dieta.

      No sé si el problema es la cantidad de kilos perdidos, porque yo también perdí menos de diez, pero yo pensaría más bien que dejan de funcionar, esta y cualquier otra dieta, por un problema de cambio de hábitos, porque hay mucha gente que no se conciencia de que es necesario cambiar el estilo de vida, y una vez que terminan la dieta vuelven a recuperar hábitos poco beneficiosos para mantener el peso.

      Mi experiencia, como has visto, también ha sido positiva. Pero también conozco a gente que ha hecho solo las dos primeras fases y lo han vuelto a recuperar.

  3. pilistina
    6 junio, 2014 at 12:38

    No dices nada sobre las legumbres ni el café…

  4. Juan
    6 junio, 2014 at 12:53

    A mí me funcionó la primera vez. Perdí 11 kilos en 5 meses, pero no respeté la última fase. A lo largo de un año volví a mi peso inicial ya que volví a las costumbres que me hacen ser gordo: el gusto por la cerveza bien acompañada…
    Esto fue hace tres años. Hace menos de uno lo intenté otra vez. No funcionó el efecto sorpresa y pasaban las semanas y solo perdí los tres kilos del principio (básicamente el exceso de líquidos). Tras dos meses de sacrificio, para mí lo es no beber cerveza ni comer fruta con libertad, lo tuve que dejar por motivos de salud. Lo explico de forma sencilla, el consumo masivo de proteínas produce una acidificación del cuerpo, lo que lleva a dolores musculares y de articulaciones. Bastante más que molestos.

    Un saludo

  5. 6 junio, 2014 at 13:09

    No tomo café, nunca. Solo tomo té. Gracias a Dios, el café no me gusta. O me he esforzado porque no me guste porque sé de sobra que la cafeína es nefasta para el organismo, así que desde joven he intentado no aficionarme. Porque, por ejemplo, el alcohol no me gustaba al principio, y ahora me gusta el sabor. Las legumbres son buenas. No engordan casi, en realidad. No hay que excederse porque provocan gases, eso es todo. Pero hay una enorme diferencia entre unas lentejas y unas lentejas con chorizo, y entre unos garbanzos con espinacas y un cocido. Lo que engorda de las lentejas con chorizo no son las lentejas. Y del cocido, no son los garbanzos…

  6. 6 junio, 2014 at 13:12

    Las legumbres son alimentos de bajo índice glicémico (que se descomponen más lentamente en el organismo) Incorporar las legumbres a las ensaladas es una idea estupenda. Las ensaladas ganan si echas en ellas lentejas o garbanzos
    No suelo comer guisantes o alubias debido a los gases que provocan

  7. Jorudi
    6 junio, 2014 at 13:20

    Hola Lucia, por si te puede aportar algo te cuento mi caso.

    En 2010 hice la dieta pronokal que creo que está basada, o al menos guarda enormes paralelismos, con la Dunkan.

    De Abril a Septiembre bajé de 134 a 94 kgs. En octubre por trabajo me fui cuatro meses a China, donde la comida ejerce la función social que aquí le damos al café o a la cañita, es decir, la gente se junta para comer, y se puede comer más de cinco veces al día.

    Ocurre que en la cocina china no existe el concepto postre, no existe el queso, ni existen los dulces, ni existen las salsas como las entendemos aquí, , ni los fritos (en el norte, donde yo estuve no existe el concepto fritura), ni tampoco el pan (se acompañan las comidas con arroz blanco con el mismo objetivo que aquí las acompañamos con pan, pero el arroz no es trigo). Tampoco se bebe alcohol (se bebe a veces un licor de arroz, pero una tacita, por su constitución física, los tumba, así que no hay cultura de ir a tomar copas). Esto que digo lo contextualico a mi experiencia, a lo mejor alguien que vive en Shanghai observa todo lo contrario, pero donde yo estuve (en el norte) ese es el comportamiento.

    Durante esos cuatro meses comí muchísimo y regresé habiendo engordado dos kgs. Me sentía genial.

    Siempre tuve claro que una cosa es el problema (no saber comer bien) y otra el síntoma (obesidad). Por eso, tuve claro que una cosa, fácil, era adelgazar, y otra, mucho mas compleja, era “aprender” a comer. Y que si no se “aprende” a comer, tarde o temprano se vuelve a engordar. Otra cosa es que nuestra cultura, o nuestra manera de vivir, nos dificulta muchísimo aprender a comer.

    Desde que regresé he pasado épocas en que engordo rapidísmamente, y puedo engordar diez kgs en menos de un mes, y luego volver a hacer dieta y perderlos muy, muy lentamente. Pero no hecho la culpa a la dieta. La culpa es mía, soy una persona con problemas de ansiedad y no es que, como te pase a ti, me chifle el chocolate u otro alimento específico, sino que cuando hago un “click” en el cerebro no puedo parar, puedo comer muchísimo porque lo disfruto enormemente, y también beber, porque es la forma de reunirnos socialmente.

    También creo que el comer actúa en mi caso de alguna manera como una adicción, en el sentido de que sé que estoy comiendo mucho y malo y sin embargo no puedo parar.

    Actualmente estoy en una de esas etapas de comer mucho, y estoy en 106 kgs. El verano no me va a ayudar porque aunque el día tiene mas horas de sol y la temperatura ayuda a practicar más deporte, también ayuda a sentarse más rato en las terracitas, y es muy duro estar en una terraza con amigos tomando solo tes y boquerones en vinagre.

    Todo es muy frustante, el cerebro juega a la contra, si pierdes kgs te hace pensar que controlas la situación y que una noche de fiesta no te va a marcar, pero al final te dejas ir, o reduces al mínimo la vida social.

    En cualquier caso creo que la clave es cambiar la forma de vida y aprender a comer. Si no hacemos eso, no creo que haya ninguna manera de perder kgs y ser feliz al mismo tiempo. La clave pues no es la dieta, sino la forma de vida.

    saludos,

  8. Nuria
    6 junio, 2014 at 14:43

    Hola Lucía,
    Yo también hizo la dieta hace dos años, baje 10 kilos en dos meses, más de lo que me proponía.
    Encantada de la vida me compre ropa , graso error, recupere en seguida los kilos perdidos.
    No he cojido más pero estoy igual que cuando empezó la primera vez.
    He intentado volver a hacerla, imposible, cada vez que empiezo me pongo muy mala, me siento sin fuerzas y la tengo que dejar, al principio no pensé que era por la dieta pero luego me di cuenta de que siempre coincidía.
    Ahora lo que voy a hacer es empezar con una nutriciónista y a comer de todo, cuidándome.
    No bajare tan rápido pero seguro es mucho más sano.
    Un beso.
    Nuria.

  9. Esther Catón
    6 junio, 2014 at 15:02

    Creo que en esto de las dietas como todo en la vida, según vas escuchando, leyendo y viviendo experiencias, te vas dando cuenta de que al final es el sentido común el que lleva la razón.

    Todo llevado al extremo o a la carencia, es nocivo para la salud.

    Me siento identificada contigo en bastantes cosas: Un poco por inercia, y otro poco por que empezaba a notar que el comer carne cada vez me satisfacía menos, y veía que me sentaba peor; desde hace un par de meses mi hija y yo hemos comenzado a seguir una dieta lacto-ovo-vegetariana, de ahí lo de la inercia, (Ella tomo la iniciativa y yo decidí seguirla). No me he pesado desde entonces, pero creo que habré perdido unos tres kilos, mas o menos, porque lo noto en la ropa. Me encuentro mucho mejor. En el mes de febrero pesaba 113 Kg. Siempre he sido una persona físicamente fuerte, y a mis 44 años, no los llevaba mal del todo. Ahora se que se puede vivir mejor. También en el tema de los dulces y de que tomo té en vez de cafe, (Muy bueno tiene que ser, un buen expresso. Sino el peor cacao soluble se me hace más apeticible), me encantan las infusiones en general, casi las colecciono, me compro todo lo nuevo que veo.

    Quería preguntarte si sabes algo con respecto al aporte alimenticio de los frutos secos en este tipo de dieta, o si podrías indicarme que vegetales, setas, legumbres o frutos secos podrían aportarnos las proteínas de las que creo estamos careciendo.

    Un fuerte abrazo de una admiradora.

  10. 6 junio, 2014 at 15:17

    Yo no soy nutricionista, me baso en lo que leo, pero todos los nutricionistas serios dicen que no dejes de tomar legumbres ni frutos secos. Solo que los frutos secos deben de estar crudos, jamás fritos. Como es dificil encontrar nueces fuera de temporada, yo tomo semillas de lino y de sésamo. Sobre las legumbres hablo más arriba

    • Esther Catón
      6 junio, 2014 at 16:28

      Gracias.

  11. Elena
    6 junio, 2014 at 18:11

    Mi experiencia habla de 30 kg perdidos con la dieta Dukan, 39kg que se dicen pronto!
    Es una dieta verdaderamente estricta, porque es carnes, verduras, pescados y lácteos 0% grasos, evidentemente lo que menos engorda.
    Yo en 2 años he cogido 5kilos, pero 5 kilos por no cuidarme absolutamente nada y es ahí el gran problema de cualquier dieta, si tu quieres conseguir un resultado para toda la vida, tendrás que ser una persona constante y la constancia es lo que consigue resultados.
    Para vuestra tranquilidad os diré que Dukan ha sacado una nueva dieta donde puedes comer de todo pero con mucha cabeza, se llama la Escalera Nutricional, a mi este tipo de dieta me parece mucho mejor, porque comes de todo pero con cabeza

  12. Anna
    7 junio, 2014 at 17:39

    Lucía, creo que por el hecho de que a ti no te haya funcionado, no puedes afirmar que es una dieta que no funciona. Cada persona es diferente y no todas las dietas funcionan en todo el mundo. Lo que a ti te frustra a otra persona le motiva… Me alegro mucho de que con tu dieta hayas adelgazado y te sientas bien, y espero de corazón que te mantengas en tu peso pero cuidado con idealizar la dieta que estás haciendo y tachar de que “no funcionan” el resto, todavía llevas muy poco tiempo siendo vegana.

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