MEMORIA DE LA CORRUPCIÓN II

Por David Hernández

Gracias al pan y circo, muchos rápidamente borran de su mente diversos casos de corrupción y los errores que cometen los partidos políticos. Nosotros no olvidamos. Vamos a hacer memoria y recordar los presuntos casos de corrupción que han salpicado al PSOE a lo largo de los últimos años.

El hermano pobre de la operación Malaya, el “caso Astapa” contra la corrupción político-urbanística en Estepona acaba de cumplir 6 años de instrucción. La causa que llevó a la cárcel al exalcalde socialista Antonio Barrientos suma 107 imputados (dos presuntos implicados han fallecido). Cuando se produjeron en 2008 las primeras detenciones, nadie imaginaba una demora tan larga y, aún, no se vislumbra el final.

El “caso Filesa” investigó una presunta financiación ilegal del PSOE a través de las empresas tapadera Filesa, Malesa y Time-Export, que entre 1988 y 1990 habrían cobrado importantes cantidades de dinero en concepto de estudios de asesoramiento para destacados bancos y empresas de primera línea que nunca llegaron a realizarse. De él derivó el “caso Seat,” que investigó el supuesto pago de 175 millones de pesetas al PSOE para la recalificación irregular de terrenos con el objetivo de financiar ilegalmente al partido. Los acusados fueron absueltos por haber prescrito el delito.

Otro de los derivados del “caso Filesa” fue el “caso AVE,”en el que se encausaron a 13 personas por su supuesta implicación en delitos de cohecho y falsedad en relación con las supuestas comisiones ilegales obtenidas por la adjudicación del proyecto del AVE Madrid-Sevilla, acabó con la condena de una ex dirigente socialista. La ex coordinadora de finanzas de los socialistas, Aída Álvarez, y su marido Miguel Molledo, fueron condenados a seis meses y un día de prisión menor y al pago de una multa de 1.200 euros cada uno por un delito continuado de falsedad en documento mercantil. Sin embargo, fueron absueltos al aplicar la Audiencia Provincial de Madrid el principio de “cosa juzgada,” que impide que una persona sea juzgada dos veces por los mismos hechos. Ambos habían sido condenados con anterioridad en el “caso Filesa” por ese mismo delito.

En 2011, el empresario farmacéutico lucense Jorge Dorribo acusó a José Blanco (actual candidato número 10 del PSOE al Parlamento Europeo) en los procedimientos de la “operación Campeón” de cobrar 400.000 euros para que agilizase los permisos del Ministerio de Sanidad a conceder a la empresa farmacéutica Dorribo. El PSOE afirmó que se trataba de una cuestión privada y no relacionada con dicho cobro en una gasolinera de Guitiriz. La causa abierta a José Blanco fue archivada por el Tribunal de Justicia. El caso investigaba una presunta trama dedicada a captar subvenciones ilegales para las empresas gallegas. El diputado del PP Pablo Cobián y Fernando Blanco del BNG dimitieron de sus cargos.

El año pasado, el juez Pablo Ruz solicitó a la dirección de Caja Castilla-La Mancha que le remitiera las actas de las reuniones de la Comisión Ejecutiva en la que se aprobaron hasta 20 préstamos y operaciones crediticias presuntamente irregulares que, según un informe pericial del Banco de España, pudieron causar en la entidad un agujero de 267 millones de euros, según consta en un auto dictado por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5. De este modo, reactivaba la causa judicial del “caso CCM”, abierta en diciembre de 2010.

El “caso de los ERE” en Andalucía se merecería un extenso reportaje. Una causa abierta que investiga la jueza Mercedes Ayala en la que hay un total de 60 imputados, entre ellos, 7 ex altos cargos de Empleo. Es una presunta red de corrupción vinculada a la Junta de Andalucía, gobernada por el PSOE desde 1980. El origen de este escándalo estuvo en la investigación del “caso Mercasevilla” en la que fueron detectadas prejubilaciones aparentemente fraudulentas. El presunto fraude ascendería a 1.400 millones de euros y afectaría a 68 empresas.

En 2012, tras muchas presiones, el presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo Carlos Dívar dimitió por el escándalo de sus viajes, supuestamente financiados con dinero público, el “caso Dívar.”

El “caso Flick” fue una presunta trama de financiación ilegal de partidos y evasión de impuestos en la RFA por parte del multimillonario ultraderechista Friedrich Karl Flick. La Fundación Friedrich Ebert, próxima al SPD, supuestamente destinó donaciones de Flick por valor de millón de marcos para financiar al PSOE.

El “caso Guerra” acusó de corrupción a Juan Guerra, hermano del entonces vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra. A finales de 1989, Juan Guerra fue contratado por el PSOE para trabajar en un despacho oficial de la Delegación del Gobierno en Andalucía en calidad de asistente de su hermano. Fue juzgado por presuntos delitos de cohecho, fraude fiscal, tráfico de influencias, prevaricación, malversación de fondos y usurpación de funciones. Finalmente, fue condenado solamente por un delito fiscal. Él y su socio fueron condenados a dos penas de un año de cárcel y a multas económicas respectivamente.

El año pasado, la Audiencia ordenó más diligencias en el “caso Ibiza Centre” que están alargando la causa. Lo hizo tras aceptar las pruebas que pidió la defensa de Roque López sobre la construcción del edificio de Juan XXIII.

Hace dos meses, el juez Toro reactivó el “caso Interligare,” sobre presuntos contratos concedidos supuestamente de manera irregular por el Ministerio del Interior en la época de Alfredo Pérez Rubalcaba a esa empresa de espionaje.

La sentencia del “caso Limusa”, que investigaba una presunta trama de corrupción en el marco de la empresa pública de limpieza de Lorca, condenó a 7 años y medio al ex director de Limusa, Gil Eguino al encontrarlo autor material de los delitos continuados de malversación de caudales públicos de especial gravedad, falsedad de documento mercantil y prevaricación.

Después de casi 4 años de investigaciones, el “caso Marea” cuenta con 17 peticiones de procesamiento. Sin embargo, el juicio no dará comienzo seguramente antes de 2015.

El “caso Margüello” se basó en los contratos supuestamente ilegales firmados a partir de 1996 entre la sanidad pública vasca y empresas ligadas a 3 médicos que los firmaron.

En 2009, la Junta de Andalucía otorgó una subvención de más de 10 millones de euros a la empresa de minería Matsa. El PP y Manos Limpias denunciaron en dos ocasiones que esta subvención violaba la ley de incompatibilidades puesto que la hija del presidente andaluz trabajaba en la empresa. El Tribunal Supremo archivó las dos querellas del “caso Matsa” considerando que Chaves no había incurrido en ningún delito.

Este año, por segundo consecutivo, Sabadell ha tenido que prorrogar sus Presupuestos a causa del “caso Mercurio,” presunta trama de corrupción urbanística y tráfico de influencias que salpica al Consistorio.

El “caso Plasenzuela” investiga presuntos delitos de prevaricación, malversación, estafa y delitos urbanísticos por parte del alcalde socialista de la localidad cacereña, José Luis Villegas, imputado por el supuesto desvío de 4,4 millones de euros de fondos públicos y apropiación de otros 66.000 por una residencia y un polideportivo. También fueron imputados un concejal socialista, el secretario municipal y el alcalde del cercano Pueblo de Torremocha, Domingo Galán, del PP.

El reciente informe elaborado por peritos de la Agencia Tributaria, entregado a principios de mes al juez instructor del “caso Poniente” y considerado como una de las piezas fundamentales de la investigación sobre la presunta trama de corrupción política y empresarial en torno a la empresa Elsur, sitúa como una de las piezas clave de la trama que saqueó supuestamente las arcas del Ayuntamiento de El Ejido al empresario Madrileño Galán.

El “caso Pretoria” es el nombre en clave dado por el ex juez Baltasar Garzón a las actuaciones judiciales del 27 de octubrede 2009 por unos supuestos delitos de soborno, corrupción urbanística y blanqueamiento de dinero que originaron la detención de 9 personas.

Sin olvidar otros escándalos como el “caso GAL”, sobre el que ya hay escritos infinidad de libros e incluso una película.

Twitter: @_davidhernandez