Los mensajes perdidos inventan siempre a quien debe encontrarlos.

Hay mensajes cuyo destino es la pérdida,
palabras anteriores o posteriores a su destinatario,
imágenes que saltan del otro lado de la visión,
signos que apuntan más arriba o más abajo de su blanco,
señales sin código,
mensajes envueltos por otros mensajes,
gestos que chocan contra la pared,
un perfume que retrocede sin volver a encontrar su origen,
una música que se vuelca sobre sí misma
como un caracol definitivamente abandonado.

Pero toda pérdida es el pretexto de un hallazgo.
Los mensajes perdidos
inventan siempre a quien debe encontrarlos.

Roberto Juarroz

 

Roberto Juarroz nació en Coronel Dorrego, un pueblo de la Pampa Húmeda argentina, en 1925, y murió en Buenos Aires el 31 de marzo de 1995. Desde 1958 fue publicando su obra poética bajo un mismo título:Poesía Vertical. El décimo tercer volumen apareció en Francia, en edición bilingüe, en 1993 y en España un año después. Su poesía completa se editó en dos tomos que abarcan esos trece libros. En 1997 apareció la décimo cuarta entrega, en forma póstuma.

Catedrático durante treinta años de la Facultad de Letras de Buenos Aires, Juarroz se graduó en Filosofía y Letras en La Sorbonne de París; no en vano la difícil aleación entre filosofía y comunicación es lo que primero puede atraer en su decir poético.

“La búsqueda de la libertad de las palabras es también la búsqueda de la libertad del ser. Por esola poesía apela a un canto interno, no a la música que conocemos, sino a una música que ella creedescubrir en el sentido mismo de las cosas que dice. No se trata de una interiorización de aquello que llamábamos “lirismo”. Es un paso más allá: si usted quiere, es un acto de fe más allá, queconsiste en creer que en el fondo todo es caos o hay un sentido indefinible que es una música.Música del sentido, canto interno. El infinito ataca, pero una nube salva.Si ésta no es la belleza del mundo, si esto no es la música del sentido, si esto no es la esperanza del hombre en tiempos de desdicha, si esto no es la reconquista del ser, si esto no es el hombre volviendo a aprender el balbuceo originario del lenguaje y la palabra, entonces la poesía no tiene sentido.”