La esquizofrenia

Por Verónica Álvarez
Criminóloga
Cuando alguien dice que es esquizofrénico, enseguida parece que nos encontramos ante alguien peligroso, que no sabe lo que hace, y que puede reaccionar de cualquier manera imprevisible. Pero no, nada más lejos de la realidad.
 Una persona esquizofrénica puede hacer una vida completamente normal siempre que siga la medicación que le ha dado su médico, y no tiene porqué ser agresivo, ni crear ningún tipo de problema. Y esta es una nota mental que deberíamos apuntarnos todos con la gente que tiene problemas mentales: ser esquizofrénico no significa que estés loco, es que una persona tiene una deficiencia cerebral de las cuál se derivan una serie de consecuencias que es necesario tratar, pero por eso debemos huir o tratar de no tener contacto alguno con ellos, al contrario, necesitan apoyo para tener controlada su enfermedad y seguir su tratamiento adecuadamente.
Podríamos empezar por el concepto. ¿Dé dónde viene la palabra esquizofrenia? Pues bien, fue KRAEPELIN quien en 1887 ya describió un fenómeno conocido como “demencia precoz”, y la define como “una serie de síntomas clínicos cuya común característica la constrituye la destrucción de la correlación o armonía interna de la personalidad, con preferente partición de la afectividad y voluntad“. En 1991 fueBLEULER quien acuñó el término “esquizofrenia” entendiéndola como una mente dividida, porque consideraba que el síntoma nuclear es la disgresión o escisión mental.
Los principales manuales diagnósticos son el DSM-IV-TR y el CIE-10, que es donde se clasifican y explican todas las patologías mentales. La CIE-10 describe los síntomas de la esquizofrenia como “distorsiones fundamentales y típicas de la percepción, del pensamiento y de las emociones, estas últimas en forma de embotamiento o falta de adecuación de las mismas“.
Por su parte, el DSM-IV-TR explica que los síntomas característicos implican “un abanico de disfunciones cognoscitivas y emocionales que incluyen la percepción, el pensamiento inferencial, el lenguaje y la comunicación, la organización comportamental, la afectividad, la fluidez y productividad del pensamiento y el habla, la capacidad hedónica, la voluntad y la motivación y atención“.
Sabemos entonces que los dos manuales diagnósticos encuentran similitudes en las mismas áreas, como son el pensamiento, el lenguaje, el habla, las emociones y la percepción. Ahí es donde se encontrarán las alteraciones que provocan los síntomas que posteriormente serán evaluados como corresponda. Hay que decir que ninguno de los síntomas por sí solo INDICA LA ESQUIZOFRENIA, es decir, que hay que hacer una evaluación intensa y profunda, valorando todos los aspectos.
Entonces ahora llega la pregunta clave. ¿Qué sintomas conlleva la esquizofrenia? ¿Qué aspectos pueden llevarnos a pensar que una persona tiene esta enfermedad mental? Pues bien, para ello tenemos que decir que existen dos tipos de síntomas´, que exponemos a continuación:
SÍNTOMAS POSITIVOS. Reflejan un exceso o distorsión de las funciones normales. Incluyen dos dimensiones distintas: la PSICÓTICA (ideas delirantes y alucinaciones) y la dimensión de DESORGANIZACIÓN (lenguaje desorganizado y comportamiento catatónico o gravemente desorganizado).
-SÍNTOMAS NEGATIVOS. Reflejan una disminución o pérdida de las funciones normales. Incluyen: restricciones del ámbito y la intensidad de la expresión emocional (aplanamiento afectivo), de la fluidez y productividad del pensamiento y del lenguaje y del inicio del comportamiento dirigido a un objetivo.
Es importante tener esto en cuenta, dado que la existencia de síntomas positivos implica que éste caso sea mejor, con buena respuesta a los tratamientos y mayor adaptación social del sujeto en los periodos interepisódicos (o lo que es lo mismo, entre brote y brote de la enfermedad), por lo que conllevaría un mejor funcionamiento del sujeto. No quiere decir que con los negativos no haya posibilidad de mejora, pero sí puede ser que sea necesario un mayor esfuerzo para que ésta se produzca.
Bien, una vez que sabemos esto, debemos conocer también como se lleva a la conclusión de que alguien realmente es esquizofrénico. En este caso, será un psiquiatra quien tenga conocimiento del caso, que para eso son los profesionales en el tema. Él verá personalmente a la persona, y por medio de preguntas y gracias a los cristerios diagnósticos de los manuales psiquiátricos existentes, determinará si responde a esa patología, o a otra. Para esto, como dije antes, se puede optar por la CIE-10 o por el DSM-IV-TR. Yo voy a utilizar la primera, la que corresponde al CIE-10. Y estas son las pautas que figuran en él para el diagnóstico de la esquizofrenia.
-Presencia como mínimo de un síntoma muy evidente, o dos´o más si son menos evidentes, de cualquiera de los grupos 1 a 4, o,
-Síntomas de por lo menos dos de los grupos referidos entre el 5 y el 8.
-Han de estar presentes durante un periodo mínimo de un mes.
(1) Eco, robo, inserción o difusión del pensamiento. Esto quiere decir, que hay personas que sienten que su propio pensamiento hace eco en su cabeza, que alguien les roba sus ideas, que alguien se mete en su mente… cosas de ese estilo. Suele ser bastante característico porque lo dicen abiertamente, que alguien sabe lo que está pensando porque puede leer su mente.
(2) Ideas delirantes de ser controlado, de influencia o de pasividad claramente referidas al cuerpo o a pensamientos. Piensa continuamente que todos quieren controlarle, hacer de su vida lo que les da la gana, y piensa que no puede hacer nada po evitarlo.
(3) Voces alucinatorias que comentan la propia actividad, que discuten entre ellas sobre el enfermo u otro tipo de voces alucinatorias que proceden de otra parte del cuerpo. Relacionado con lo anterior, cree que hay voces en su cabeza que comentan lo que hacen y no lo puede evitar.
(4) Ideas delirantes persistentes de otro tipo que no son adecuadas a la cultura del individuo o que son completamente imposibles, tales como las de identidad religiosa o política, capacidad y poderes sobrehumanos. Creen que tienen capacidades imposibles como controlar el mundo o el clima, o un súper poder…)
(5) Alucinaciones persistentes de cualquier modalidad, cuando se acompañan de ideas delirantes no estructuradas o cuando se presentan a diario durante semanas, meses o permanentemente.
(6) Interpolaciones o bloqueos en el curso del pensamiento, que dan lugar a un lenguaje divagatorio, disgregado, incoherente o lleno de neologismos. Puede que hablen de manera descoordinada o diciendo cosas sin sentido, o lleno de palabras que la gente de a pie no comprende.
(7) Manifestaciones catatónicas, tales como excitación, posturas características o flexibilidad cérea, negativismo, mutismo, estupor. Precisamente lo contrario, que se queden casi inmóviles, o desarrollen una flexibilidad corporal sorprendente, se queden paralizados por cosas que no deberían provocar esa sensación.
(8) Síntomas negativos, tales como apatía marcada, empobrecimiento del lenguaje, bloqueo e incongruencia de la respuesta emocional. Hay que excluir que esto se deba a una depresión. A pesar de que podrían ser características de la depresión también es una característica propia de la esquizofrenia.
(9) Un cambio consistente y significativo de la cualidad general de algunos aspectos de la conducta personal, que se manifiesta como pérdida de interés, falta de objetivos, ociosidad, estar absorto y aislamiento social (solo aplicado a la esquizofrenia simple).
Una vez hemos descrito las pautas del diagnóstico, pasaremos a terminar la entrada hablando de la clínica de la esquizofrenia. En otra hablaremos de los tipos de esquizofrenia, la edad de comienzo, la capacidad civil y la implicación en delitos que puedan tener. Dentro de la clínica diferenciamos los siguientes trastornos:
PERCEPTIVOS. El síntoma “clásico” lo constituyen las alucinaciones, en sus múltiples variantes: acústicas (pueden referir oír voces como insultos o comentarios sobre lo que hace la persona; o incluso fonemas dialogados donde el sujeto oye como dos o tres personas hablan entre sí sobre él, o también puede escuchar órdenes). También se puede dar el “eco del pensamiento”, donde el enfermo cree que todo el mundo a su alrededor puede oír lo que está pensando, y esto le ocasiona una angustia tremenda. Realmente, los demás sabemos que no pasa, pero él no puede evitarlo y cree ciegamente que está ocurriendo de verdad. También existen alucinaciones gustativas, visuales u olfativas, pero son menos frecuentes.
CURSO DEL PENSAMIENTO. Va desde el pensamiento debilitado (falto de vigor, desordenado, enmarañado) hasta la disgregación yla incoherencia. Aparece asociación inconexa (pueden saltar de una cosa a otra sin previo aviso), pensamiento desencarrilado, o a ensalada de palabras.
VIVENCIA DE PROPIEDAD DEL PENSAMIENTO. Piensan que son incapaces de dominar sus propios pensamientos. Distinguimos tres tipos: Vivencia del pensamiento impuesto (cree que no piensan ellos sino otra persona por ellos, le obligan a pensar de una manera determinada), Vivencia del robo de pensamiento (cree que otras personas se apropia de lo que piensa), Vivencia de divulgación del pensamiento (cree que lo que él piensa ya lo sabe todo el mundo).
CONTENIDO DEL PENSAMIENTO. Se conocen como ideas delirantes, y se trata de “de ideas equivocadas, sobrevenida por vía patológica y resistente a la argumentación lógica“. Son ideas poco razonables y que el paciente cree a piesjuntillas que ocurren, no se le pueden rebatir de una manera coherente porque no entran en razón. En el caso de la esquizofrenia son incomprensibles psicológicamente, extrañas, insistematizadas y no derivadas de otros síntomas o vivencias. Por ejemplo, es posible que vean volar una golondrina y piense que el fin del mundo va a llegar.  El hecho de que sean ideas delirantes extrañas es lo que caracteriza precisamente a esta enfermedad, porque en el trastorno de IDEAS DELIRANTES (que explicaremos otro día) las ideas delirantes son NO EXTRAÑAS, es decir, que se puede creer que es cierto. Pueden ser ideas delirantes de referencia, de persecución, de perjuicio, de influencia… Decimos entonces, según el DSM-IV-TR que hay dos tipos de ideas delirantes:
       –Extrañas: Aquellas que claramente son improbables e incomprensibles y no se derivan de experiencias de la vida cotidiana (por ejemplo, alguien que crea que le han implantado un microchip bajo la piel y desde ahí controlan todos sus movimientos).
       –No extrañas: Pueden referirse a situaciones que es posible se den en la vida real (por ejemplo ser perseguido, envenenado, amado en secreto, engañado por la pareja…). Son situaciones que nos podrían pasar, y que por tanto no es extraño pensarlo.
LENGUAJE Y ESCRITURA. Pueden darse neologismos (invención de nuevas palabras), pararrespuestas (contesta con cosas que no tienen nada que ver con lo que les preguntas), Neografías (repetición de ciertos signos con significado delirante), ecolalia (repetición de palabras que el sujeto oye), o Prosodia (faltan los gestos expresivos que acompañan al habla).
AFECTIVIDAD. Existe embotamiento afectivo, ambivalencia (pueden sentir dos cosas opuestas a la vez, como alegría y tristeza) o incapacidad de experimentar placer.
IMPULSOS Y VOLUNTAD. Tienen la necesidad de hacer dos acciones opuestas en el mismo momento, pueden llegvar a cabo actos impulsivos como fugas, negativismo y que haga lo contrario a lo que se le dice.
PSICOMOTORES: Amaneramientos o manierismos, expresiones paradójicas como reír cuando realmente está triste, aguantar durante horas en la misma postura o repetir el mismo movimiento corporal, imitación de movimientos de otra persona, agitación severa con alucinaciones o estupor catatónico.
Bien, creo que con estos datos es suficiente para que al menos, comencemos a adentrarnos en este mundo tan complejo de las enfermedades mentales. Con esto lo dejaremos por hoy, pero en las próximas entradas hablaremos de la edad de comienzo, del curso de la enfermedad, de los tipos, la prevalencia, los problemas médico legales y la capacidad civil de estas personas. También son aspectos importantes a tener en cuenta y que deben ser mencionados, pero lo consideraba excesivamente largo y tedioso para una sola entrada, así que si os parece bien lo dejamos para la próxima.
Como siempre os djgo, existe infinidad de información en cualquier manual de Psiquiatría Legal, en el propio DSM-IV y la CIE-10 e incluso en Internet, pero que sepaís que estos datos han sido obtenidos del libro “Enfermedad Mental. Aspectos Médico Forenses”, que firma el doctor Fernando Rodes. Ahí podréis encontrar todo esto que os he contado hoy.