Qué es la escritura terapéutica y para qué sirve

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La escritura es ya a menudo una parte integral de la terapia. Utilizamos hojas de registro para atrapar los pensamientos, el estado de ánimo o la actividad diaria. Y hay un buen número de beneficios que obtenemos de la escritura, como sacar las cosas fuera de nuestra cabeza, ver los problemas desde otra perspectiva o exponernos a recuerdos angustiantes.

 

Los que han posado en la foto son los asistentes a un taller de Madrid en las que se combinaron técnicas de escritura creativa y escritura terapéutica. Desgraciadamente, en España casi no se utiliza la escritura terapéutica y no se ha implantado como herramienta en hospitales. Pero los asistentes os pueden dar fe de que funciona.

 

“Escribir sirve para estimular la protección inmunológica, relajar y mejorar la calidad del sueño, ayudar a controlar la presión arterial y reducir el consumo de alcohol y fármacos
Además, reordena el pensamiento, promueve la conexión con los otros y disminuye las crisis depresivas. Parece mágico.
Escribir cambia la forma en que la gente piensa y organiza su mundo interno; Exige detenerse sobre la experiencia, reevaluar sus circunstancias, hasta que se alcanza una nueva representación en el cerebro. Es un proceso que implica reinscribir las emociones en un nuevo formato”

Son palabras de James Pennebaker, psicólogo de la Universidad de Texas, que estudia los beneficios de la escritura terapéutica desde hace más de tres décadas
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Escribir cicatriza las heridas espirituales…

Pennebaker se trasladó a Madrid tras las bombas del 11 de marzo en la Estación de Atocha y trabajó en la escritura terapéutica con víctimas del atentado.
En el 2009 publicó sus conclusiones: “La confrontación de hechos traumáticos, mediante expresión tanto verbal como escrita, tiene efectos positivos sustanciales en personas con dificultades para verbalizar sus emociones”. (1)

… Pero también las heridas físicas

Elizabeth Broadbent, psicóloga de la universidad de Auckland asevera que la escritura funciona como cicatrizante cuando versa sobre eventos tristes “o los sentimientos más profundos de la persona”.
De momento lo han probado en adultos de 64 a 97 años.
A los 49 participantes se les hizo una biopsia que dejó una herida en sus brazos y se les pidió que escribieran durante 20 minutos al día sobre ellas.
Los investigadores fotografiaron sus lesiones hasta que curaron. Una mitad relataba en un papel sus pensamientos, experiencias traumáticas y emociones. La otra mitad escribía sobre sus planes del día evitando mencionar aspectos sentimentales.
A los once días, un 76,2% de integrantes del primer grupo ya había curado la herida. Frente al 42,1% del segundo.

¿Cómo se explica esa magia? ¿Basta con relatar un hecho traumático para que su poder destructivo ceda?

Contar la misma historia, una y otra vez, a un terapeuta o a un amigo, no es necesariamente terapéutico. Una de las condiciones de la escritura expresiva es que movilice las emociones involucradas, en un proceso de reconstrucción del hecho traumático

¿ Escribir puede curar un cáncer?

No, pero tiene un efecto calmante. Puede producir relajación física, bajada de la presión arterial, caída del ritmo de respiración y mejora del sueño, así cómo mejora del sistema inmunológico y de la cicatrización de las heridas
La doctora Nancy P. Morgan (3) ha implementado la escritura expresiva en un centro oncológico para investigar sus efectos. Para su investigación pedía a los pacientes que cada semana respondieran a preguntas tales como: ¿Qué juegos te gustaban cuando eras niño? También que escribieran sobre una persona que les hubiera ayudado a superar una crisis.
“Este tipo de historias tienen un componente emocional”, explica. “Las personas que dijeron que el proceso de escribir les había ayudado a sentirse mejor respecto a su enfermedad, pero el cambio no solo sucedió a nivel emocional. También se reportaron mejoras físicas en las encuestas de seguimiento. La conexión entre ambos aspectos era muy importante”, subraya Morgan

1. ( Estudio publicado en el International Journal of Psychology)
2. ‘Escritura expresiva y curación de heridas en personas mayores’, publicado en el número de julio de Psychosomatic Medicine,
3. Directora del programa de Artes y Humanidades del Centro Oncológico Integral Lombardi, de la Universidad de Georgetown, en Whasington. Estudio publicado en la revista Time

 

Si quieres más información escribe a lostalleresdelucia@gmail.com