GALERÍA FATAL II

Seguimos imbuidos de espíritu religioso, y como la abadesa de “Entre Tinieblas” encarnada por Julieta Serrano, nos gusta en Allegra Mag rodearnos de grandes pecadoras a las que convertir en santas.

Por eso, de los creadores de “cómo ser una zorra manipuladora con estilazo y a menudo morir en el intento” (http://allegramag.es/wp/castradoras-y-fatales/) y “algunas de las más míticas y recordadas”: (http://allegramag.es/wp/galeria-fatal-i/), llega ahora “las pécoras más discretas”. Porque hay más, muchas más; en cada apartamento de la ciudad, esquina, bar de copas, club o salón podemos toparnos con ellas. El tiempo y la mitomanía no las han tratado con tanta suerte como a las Dietrich, Davis, Stanwick, Bacall, Gardner o Hayworth, pero también nos legaron personajes y momentos memorables.

bennettJOAN BENNETT: tuvo una carrera notablemente larga y diversa, pero sobre todo será recordada por sus papeles en algunas de las mejores películas de cine negro de Fritz Lang, especialmente en joyas como La mujer del cuadro (The Woman in the Window, 1944) y Perversidad (Scarlett Street, 1945), con una versión de la femme fatale no tan sofisticada, más bien bastante golfa, vulgar, pero igualmente destructiva, que conducía al fondo del más profundo abismo al pobre Edward G. Robinson.

veronicaVERONICA LAKE: antigua pin-up, ofrecía una imagen divina con esa melena pelirroja y el flequillo caído sobre uno de sus ojos; era verla y asumir su capacidad de mujer fatal. Fueron muy populares sus películas de cine negro formando pareja con Alan Ladd en títulos como Contratado para Matar (This Gun For Hire, Frank Tuttle, 1942) o La Dalia Azul (The Blue Dahlia, George Marshall, 1945), quizás no obras maestras, pero muy representativos y válidos para formar la estética icónica del género y la mujer fatal.

greerJANE GREER: no llegó a conseguir construirse una carrera demasiado sólida, pero su personaje de mujer fatal en Retorno al Pasado (Out of the Past, Jacques Tourneur, 1947) es, así como la propia película, de los más míticos e inolvidables del cine negro.

yvonne

 

 

YVONNE DE CARLO: terminó siendo muy popular en televisión gracias a su personaje de Lily Munster de la Familia Munster, pero antes encarnó otro de esos personajes de mujer fatal que quedan grabados a fuego en El Abrazo de la Muerte (Criss Cross, Robert Siodmak, 1949), destruyendo a un Burt Lancaster que inútilmente trata de escapar de sus letales brazos.

grahameGLORIA GRAHAME: no llegó a ser una gran estrella pero su presencia fue habitual en el cine negro de los años cuarenta y cincuenta, mostrando un carisma muy particular reconocido por multitud de cinéfilos. Bordó los papeles de, más que mujer fatal, casquivana buscavidas, chica del gángster, maltratada por la vida, y con un fondo de buen corazón. Así queda constancia en títulos tan maravillosos como Encrucijada de odios (Crossfire, Edward Dmytryk, 1947), Los sobornados (The Big Heat, Fritz Lang, 1953), Deseos humanos (Human Desire, Fritz Lang, 1954) o Apuestas contra el mañana (Odds Against Tomorrow, Robert Wise, 1959).

 

Un toque europeo:

signoretSIMONE SIGNORET: Aunque el cine negro como género cinematográfico nos ha llegado como algo propiamente norteamericano, cabría encontrar sus fundamentos en determinado cine francés de los años treinta, y en Francia siempre se cultivó con especial maestría y estilo gracias a directores como Marcel Carné, Jean Renoir, Henry-Georges Cluzot o Jean Pierre Melville. Entre las actrices francesas, como mujer estilosa, enigmática, manipuladora y diabólica, habría que acordarse de la estupenda Simone Signoret. Su carrera va mucho más allá de papeles fatales o pérfidos, pero en esa línea no la podemos olvidar en Paris, bajos fondos (Casque d’or, Jacques Becker, 1952), Theresa Raquin (Marcel Carné, 1953) o Las diabólicas (Les diaboliques, Henry-Georges Cluzot, 1955).

 

Fatalidad transgénero:

gaelGAEL GARCÍA BERNAL: Y como toque final un tanto absurdo, incluso kitsch, podemos aludir al intento de referenciar el cine negro dentro dentro su particular universo que propuso Pedro Almodóvar en la, para la mayoría, fallida La mala educación (2004), en la que, jugando con los arquetipos, y subvirtiéndolos a su manera, nos propone a Gael García Bernal cual mujer fatal hispana que supera las barreras de sexo. El resultado que lo juzgue cada cual.

Gonzalo G. Chasco

gonzalogchasco@gmail.com