Exigiendo una rectificación de Primera Línea

La revista Primera Línea ha escrito un artículo sobre mí en el que dice lo siguiente

1. que yo he orinado en la calle un ” río copioso y amarillo” acompañada de una “marica mala y una tía con el pelo rosa”
2. que fui a Granada a “beberme lo más grande” y que “necesito vodkas con naranja”
3. que la sala Polaroid de Granada tiene un aforo de 300 personas y es propiedad de ” un empresario”
4. que cobré por pinchar en la sala Polaroid
5. llama a mis lectoras “locas del coño”
6. y termina con ” aparta tus sucias manos del fader”
La sala Polaroid de Granada es un club privado con un aforo de cien personas. No pertenece a ningún empresario, sino a cuatro socios que no hacen negocio con la sala. Yo no cobré por pinchar allí
Por supuesto, el señor que firma el artículo no me ha visto orinar en la calle en su vida, ni tiene forma de probar algo así
No bebo jamás vodka con naranja. Es más, en general no bebo.
Soy madre de una niña de once años y estoy en proceso de acogida de otro niño de seis. Los informes que se han hecho desde el colegio de mi hija y desde el propio Tutelar de Menores de Madrid me presentan como una madre responsable de una hija perfectamente equilibrada. Entre otras cosas porque me levanto cada día a las ocho para acompañar a mi hija al colegio. Por esa razón, bebo muy ocasionalmente. Como pueden testimoniar los 100 asistentes a la sesión de Granada, que me vieron perfectamente serena y sobria durante seis horas.

Todo el artículo, escrito por un señor que no me conoce, que no me ha visto en la vida, que no ha estado en la sala Polaroid, no solo rezuma odio por todos los poros sino que además es susceptible de demanda por injurias, calumnias e intromisión en el derecho al honor

En el día de hoy he hablado con mi abogada que se pondrá en contacto con Primera Línea para exigir la rectificación pertinente. De momento, escribo esto para parar rumores.