EL ENCUENTRO – Teatro Español de Madrid

Si crees que no me debes nada, nada me debes, porque respeto todas las creencias y porque todas las creencias son iguales. Todas son creencias.

De: Voces, ANTONIO PORCHIA

LUCIA ETXEBARRIA

Yo vi esta obra con dos hombres. Uno a cada lado. El uno, profesor de derecho civil en universidad de prestigio. El otro, director de teatro. Es interesante hacer notar que lo que nos hacía partirnos de risa al profesor y a mí no les hizo la más mínima gracia al director y a los numerosos actores que habían ido al estreno. Parece que los chistes políticos que hay en el texto (que hay muchos) o bien no hacían reír a los demás, o bien, quizá, ni siquiera llegaban. No lo sé. Puede que nuestra formación, la del profesor y mía, y nuestra edad, nos hagan reírnos de ciertas cosas que gente más joven o con otro sustrato no encuentra tan graciosa.

Lo curioso es que el texto le gustó incluso a gente que no lo había encontrado gracioso. Precisamente porque no lo habían encontrado gracioso. Habría que preguntar al autor si el humor era intencional. Yo quiero pensar que sí. Quiero pensar que el sentido del humor tan vitriólico estaba ahí desde el principio, y que si hubo quien no lo captó es porque los textos de teatro son como las cebollas, y tienen capas. Y hay gente que llega hasta el corazón de la cebolla y hay gente que no lo hace. Pero ésa es la gracia de un texto interesante: que puede tener tantas lecturas como espectadores.

El Encuentro parte de la reunión que en febrero de 1977 mantuvieron –  en la casa de Pozuelo del periodista José Mario  Armero –  Adolfo Suárez y Santiago Carrillo. Un encuentro en el que acordaron la legalización del Partido Comunista y las líneas maestras sobre las que se asentaría el gran pacto para la Transición.

Suárez y Carrillo, el presidente del gobierno y el líder de un partido ilegal en busca y captura, aceptaron pactar un encuentro muy peligroso para los dos, el uno porque se jugaba la vida y el otro porque se jugaba su puesto,  en un momento en que el país era de una inestabilidad extrema. Y fueron capaces de reconducir sus intereses partidistas y sus propias  creencias en aras de un bien común. Se trató de un encuentro secreto, mantenido a espaldas incluso de los suyos. Un ejemplo del que, en un momento de crispación como el actual, muchos deberían aprender.

“Cuántas horas de sueño me ha quitado usted”, es una de las pocas frases que ha trascendido del encuentro.

La obra no es rigurosamente fiel a la verdad. Se habla por ejemplo del hijo de Carrillo que fue detenido ese mismo día, dato que no es cierto como me confirmó el propio hijo de Carrillo, a día de hoy rector de la Universidad Complutense de Madrid. Los personajes, aunque inspirados en Adolfo Suárez y Santiago Carrillo, no  son Adolfo Suárez y Santiago Carrillo, del mismo modo que la reunión representada no es una reproducción fiel  de la que en su día se mantuvo. ‘El encuentro’ es  una construcción teatral cuyos cimientos, eso sí, están ligados a hechos históricos. No pretende ser una reproducción exacta de la realidad.

El texto está escrito por Felipe Luis Blasco Vilches, un joven autor teatral y guionista de televisión que apenas había nacido cuando se desarrolló aquella entrevista. La dirección corre a cargo de Julio Fraga, un director con 25 años de experiencia en teatro, cine y televisión. Los actores son  José Manuel Seda y Eduardo Velasco, quienes mantienen el duelo tenso de reproches, miradas afiladas y puñaladas irónicas, en un ejercicio considerable de caracterización más emocional que física. Es decir: ¿ se parecen a Suárez y a Carrillos? En físico no, en espíritu casi con seguridad.  Sobre todo porque Suárez era bajito y José Manuel Seda va por el metro noventa. Guapo es, eso sí. De hecho, creo que es uno de los galanes más guapos de entre los actores españoles. Pero ha demostrado que tiene algo más que físico: carisma, una voz preciosa, y una capacidad camaleónica para transformarse.

Lo mejor de la obra: El sentido del humor. Lo de llamar ” heredero suplente ” al Borbón, se me ha quedado grabado, así como la frase ” es usted un arrogante como todos los hombres guapos” a la que sigue una respuesta a la altura: ” el ser feo no le hace a uno humilde” ( Inciso: Yo jamás habría calificado a Suárez de guapo, aunque me dieran veinte copas. Y creo que tengo buen gusto. Pero para gustos, colores)

Lo peor: La música, con mucho. Sobra y además es horrible. Claro que ésta es una opinión completamente subjetiva que viene de una mujer muy particular en sus gustos musicales. Pero repito: yo, personalmente, creo que el texto ganaría sin ella. Admito otras opiniones.

Quién creo que debería ir:  Sobre todo, alumnos de instituto que no conocen esta parte de la historia de España y que deben recordar que ” cualquier pueblo que olvida su historia está condenando a repetirla” ( Lo dijo Cicerón, creo recordar) A los profesores de derecho, a los actores y a los directores de teatro el valor se les supone, como en la mili.

 

 

1 comment for “EL ENCUENTRO – Teatro Español de Madrid

  1. sentadaatulado
    2 Marzo, 2014 at 19:21

    si hubieras estado en silencio durante la obra de teatro, tal vez la música no te hubiera parecido “horrible”, tal vez tu niviel de gusto en musica es muy limitado, o estas poco acostumbrada a escuchar música con texto incluido. FUE UN TRABAJO EXCEPCIONAL, para personas que saben estar en silencio. LO SIENTO

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