El comite de bioetica es tonto

Por Iñigo P. García

En esta última semana de enero han tomado posesión de sus cargos los miembros del nuevo Comité de Bioética nombrados por el actual gobierno.

Este órgano consultivo, que emite informes no vinculantes, sería con certeza una de las pocas buenas ideas que tuvo el señor Rodríguez Zapatero durante su segunda legislatura, si no fuera por la alta politización al que está sometido.

A raíz de los últimos nombramientos, queda en la sociedad una sensación de revancha partidista al haber sido relevados de sus funciones todos los miembros del anterior consejo —salvo el jurista y médico Carlos Romeo Casabona— tomando este órgano un cariz bastante conservador.

¿No sería más prudente elegir como miembros a autoridades en cada materia independientemente de su inclinación política?

Desde un punto de vista científico, sin ningún lugar a dudas, pero …

¿y desde el punto de vista del gobierno de turno?

Es francamente loable que los gobiernos, en un ejercicio de demostrar su implicación con la democracia, consientan el asesoramiento en temas científicos por parte de expertos.

El problema surge cuando alguno de estos honorables miembros no tiene la autoridad moral para desempeñar tal papel.

El comité lo conforman 12 miembros y como principal figura de este contubernio han colocado a Don Nicolás Guillermo Jouve de la Barreda, un catedrático de Genética que adquirió este status durante los últimos coletazos del infame régimen anterior.

Don Nicolás Guillermo Jouve de la Barreda es una de las personas designadas para asesorar sobre la evolución de la ciencia en este país.

Don Nicolás Guillermo Jouve de la Barreda , amén de tener un nombre largo y de rancio abolengo donde los haya, es católico de pro y miembro activo de diversas plataformas como CiViCa (Asociación de Profesionales e Investigadores por la Vida Humana), que a juicio de una mayoría defienden la vulneración de derechos de la mujer en pos de una discutible fe.

¿Es casualidad que este señor sea el portavoz del Comité? Tal vez no.

Entre las funciones que va a desempeñar este órgano está la de avalar desde un punto de vista “científico” la polémica reforma de la ley del aborto, la cual ultima el ultraconservador y yerno del antaño ministro franquista Utrera Molina, el señor ministro de justicia Don Alberto Ruiz-Gallardón.

Se clarifica el panorama, las piezas comienzan a encajar y la maquiavélica ley de Don Alberto por fin ha encontrado el engranaje que le faltaba para comenzar a desarrollarse.

Echemos la vista atrás algo más de un año y pongámonos en antecedentes sobre la figura de este eminente catedrático.

Corría noviembre de 2011 y el señor Jouve, que desarrolla una función docente formado a futuros investigadores en la Universidad de Alcalá de Henares, tuvo la desfachatez de mencionar durante una aparición en el programa de la cadena Intereconomía, Con otro Enfoque, que…

(redoble de tambor para intensificar el suspense)

¡¡¡ las empresas fabricantes de refrescos utilizan restos de fetos humanos procedentes de abortos provocados para producir sus edulcorantes !!!

Así, tal cual.

(Para aquellas mentes inquietas ávidas de conocimiento les dejo el enlace de la entrevista: http://www.youtube.com/watch?v=5C0HfqWWqLo ).

Perplejo se queda uno al escuchar semejante falacia en un vil acto de desvirtuar la realidad o de manipular a la sociedad, sálvenos Dios de pensar esto último viniendo de una cadena tan veraz, sensata y libre como es la que preside el señor Julio Ariza.

No es ético, y más aún por parte de un señor catedrático, que se confundan deliberadamente conceptos como es el uso de fetos para edulcorar, con el ensayo en células embrionarias procedentes de fetos abortados.

Estas células embrionarias proceden de los riñones y son conocidas como HEK 293, se comenzaron a utilizar en los primeros años 70 en el laboratorio de Alex van der Eb en los Países Bajos y desde entonces se han producido en laboratorio, estando disponibles en los laboratorios ATCC.

En la actualidad representan una línea de investigación muy importante que es utilizada por miles de laboratorios en todo el mundo, incluida la Universidad de Navarra, perteneciente, ¡oh sorpresa!, al Opus Dei.

(Sirva a modo de ilustración la siguiente tesis doctoral:
Expresión y localización en membrana de las isoformas de AE2 en hepatocitos polarizados; Aranda Calleja, M. Victoria. Universidad de Navarra, 2002).

Incluso el gurú actual de la iglesia católica, Benedicto XVI, reconoce en 2012 que: “no hay problemas éticos cuando las células madre se extraen de los tejidos de un organismo adulto, de la sangre del cordón umbilical en el momento del nacimiento, o de tejidos de fetos muertos de muerte natural”.

El caso es que por no tener bula papal, PepsiCo, que tenía firmado desde 2010 un acuerdo con Senomyx para testear, no fabricar, sus edulcorantes con la línea celular HEK 293, se vio sometida a fuertes presiones y boicots por parte de asociaciones pro vida como Children of God for Life, que le han llevado a tomar la decisión en 2012 de poner fin al contrato y no seguir esa línea de investigación.

Tras analizar las declaraciones del profesor Jouve surgen varias preguntas:

¿Cómo es posible que se deje en manos de este señor el asesoramiento bioético en España, cuando lanza la acusación de que las clínicas abortistas están al servicio de las multinacionales farmacéuticas, de alimentación y cosmética y se queda tan tranquilo?

¿La feroz regulación de los supuestos en que será posible abortar se debe a una repentina preocupación del gobierno por nuestra alimentación?

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Petición a Ana Mato en change.org para que cese al Dr. Jouve como miembro del Comité de Bioética:
http://www.change.org/es/peticiones/ana-mato-cese-al-dr-jouve-como-miembro-del-comit%C3%A9-de-bio%C3%A9tica

1 comment for “El comite de bioetica es tonto

  1. melba
    4 febrero, 2013 at 11:19

    …Este sr.no sabe que cada vez que se dice una mentira un pajarito ata una cuerda a un árbol y se ahorca con destreza….

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