EL CHICO QUE TEJE

Hola, me llamo Miguel Angel Daza y soy un chico que teje.

chico que teje

Bueno, en realidad hago todo tipo de labores desde hace más de 20 años:
bordar, ganchillo,dos agujas…

Ahora quiero a aprender a hacer bolillos, no sé muy bien para qué,
imagino que para llevar la contraria a las etiquetas y a los estereotipos

.
atrevete a ser diferente

Como las labores de punto y costura eran, en mi infancia,
un mundo cerrado a chicos me tocó transitar por el camino del autodidacta
(que es un camino lleno de maleza que va paralelo por el otro limpio
y liso que ya han transitado otros).
Debe ser que en otra vida fui una monja hacendosa..
( Por eso creo que en ésta, para compensar, la vida me ha descarriado tanto).

Generalmente las chicas tienen la suerte de aprender en el colegio a
bordar, coser y esas cosas… pero yo no. Por ser chico tuve que hacer
otras actividades: Salí ganando porque hoy en día sé hacer de todo:
jugar al fútbol, al baloncesto, tejer y bordar

Para mí hacer labores es una manera de expresarme, de mostrar quien soy,
qué me gusta, qué hay dentro de mí, qué colores, qué formas me definen,
mi alegría y mi tristeza, mi dolor y mi esperanza.
Por eso me acuesto todos los días a las 2 de la mañana
“expresándome”.

Hasta hace muy poco era yo el único miembro masculino ( osea, era el único chico y el único “miembro”, no sé si me pilláis) de un grupo que se llama
“El corrillo del ovillo”
( Ahora hay otros dos chicos, y los propuse yo).
Paradójicamente soy el miembro que hace las labores con el hilo más fino,
por eso soy el raro; porque el resto de las chicas usa lana o hilos gruesos
(esto demuestra que las mujeres son mucho más prácticas que los hombres).

“El corrillo del ovillo”, es un grupo de chicas que se reunieron a partir de la necesidad de encontrar personas afines en cuanto a gustos creativos, de encontrar personas con las que compartir una tarde de domingo, ya fuera tejiendo, bordando, cosiendo o con cualquier cosa que se les ocurriera y ¡que pudieran hacer en la calle!.

Iniciaron su andadura un 25 de marzo, una preciosa tarde primaveral en su cuartel general, el parque del Retiro, aunque son conscientes que el tiempo será el condicionante de cambios de escenario. En invierno nos reunimos en casas. jPero mientras se pueda nos puedes encontrar “crafteando” en el Retiro los primeros domingos de mes.

El corrillo del Ovillo está lleno de charla, inquietudes, entusiasmo, hilos, hilos, hilos. El grupo va creciendo, y se va definiendo poco a poco.

El grupo esta abierto y se os animáis, podéis apuntaros al grupo de Facebook

Es muy interesante estar en el epicentro de una reunión sólo de chicas.
Al contrario de lo que se podría esperar en nigún momento se respira delicadeza, merengue, empalago, cursilería.
Se respira en todo momento fortaleza.
Me encanta.

No tengo problemas en tejer en cualquier lugar; el metro, el bus, un
parque. Siempre me hacen fotos (imagino que para ser guardada en algún
gabinete de curiosidades, estilo Facebook), casi siempre se me
acerca alguna señora mayor con ánimo de ayudarme; por si tengo alguna
duda. Me encanta cuando lo hacen porque terminamos hablando de igual a
igual y se sorprenden de estar conversando de hilos y agujas con un chico.

Ya son muchos los lugares de mi ciudad en el que he plantado mi bonito culo (¿se puede
decir culo?) para ponerme a tejer todo ufano. En la escalinata del Reina Sofía,
el Retiro, la valla del Botánico, el autobús, la línea 6 de metro, el parque de mi casa..

Animo a todos los tejedores a salir del armario y que no tengan reparo en
sacar sus agujas a la luz.

¡Arriba esas agujas!

4 comments for “EL CHICO QUE TEJE

  1. Astrid
    6 Diciembre, 2013 at 11:58

    Me encantan los chicos que tejen :). No estás solo Miguel Ángel, hay muchos más, te lo digo muy en serio!!

  2. LUCIA MCWEENY
    6 Diciembre, 2013 at 19:59

    Tuve una época de muchos viajes en Ave y fiebre por el punto de cruz. Más de una vez uno de esos ejecutivos agresivos que viajaban en mi vagón me dio consejos y me confesó su pasión por el punto de cruz y lo mucho que le relajaba. Las agujas enganchan!

  3. Paqui
    6 Diciembre, 2013 at 23:18

    Me ha encantado!!
    Aunque soy chica, no tuve la oportunidad de aprender a coser, mi madre creía que debía estudiar y no perder el tiempo con tonterías (pintar, jugar con plastelina, etc también era una pérdida de tiempo).
    Llevo años pasando delante de los escaparates de las mercerias con ganas de entrar, curiosear, etc… Años fantaseando con apuntarme a un curso de costura para aprender a tejer o a coser de otras formas.
    Ojalá llegue a apuntarme a un curso alguna vez…creo que me gustaría mucho.
    Pero tras años de represión, dar según qué pasos aún me cuesta.
    Gracias por el artículo!!!
    Saludos

  4. Craft in Madrid
    9 Diciembre, 2013 at 11:40

    La verdad es que el placer, es que te hayas apuntado al grupo y traigas tu buen humor y tu sonrisa.
    Y Sí, la verdad es que de merenguismo tenemos poco, pero bueno, lo importante es que nos reímos un rato y que las reuniones saben a muy poco.
    Espero encontrar tu culo más veces apoltronado por zonas de Madrid 🙂

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