comer y amar

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Hace muchos años, quizá diez, un pequeño bar acababa de abrir en un callejoncito al lado de mi casa, en Marqués de Toca. El bar era tan mínimo y el sitio tan apartado y (entonces, ahora no) desolado, que pensé que las posibilidades de que el negocio saliera adelante eran mínimas. Me dio mucha pena porque las dos chicas que lo llevaban eran encantadoras. Diez años después La Berenjena casi se muere de éxito. Está siempre lleno hasta la bandera, conseguir cenar sin reserva allí es imposible

Está es Rebeca, una de las socias. La otra se llama Marta. Fueron pareja mucho tiempo y luego dejaron de serlo en una de las rupturas más civilizadas y llenas de amor que conozco. Como dice Marta, dejaron de ser pareja pero no dejaron de ser compañeras de vida. Rebeca conoció después a otra chica, y a alguna otra, y luego encontró a una que quizá sea la definitiva o quizá no. Nada es definitivo en esta vida. Ayer, refiriéndose a la nueva novia de Rebeca, Marta dijo “ Creo que esa chica es lo mejor que nos ha podido pasar a nosotras, estoy muy contenta”. Sentí una profunda envidia. Eso es verdadero amor. Y sé que yo ese tipo de amor no lo he vivido.

Entretanto ayer una chica muy joven lloraba ansiosa porque la chica que le gustaba no había respondido un mensaje desde las nueve de la noche, y eran las doce. Su mejor amiga se vio obligada a quitarle el móvil. Era una chica preciosa, y joven, y en el local había un montón de chicas solteras que habrían estado encantadas de ligar con ella, pero ella eso era incapaz de verlo, atrapada como estaba en las redes de la adicción y la baja autoestima. Fue tan brutal el contraste entre una relación y otra

 

( La berenjena. Tapas y platos de alta cocina, con una materia prima excelente y a un precio muy asequible. Obligatorio para los amantes más exigentes del buen comer y del buen beber.  Marqués de Toca 7

¡Teléfono 914 67 52 97

)

 

Hace muchos años, quizá diez, un pequeño bar acababa de abrir en un callejoncito al lado de mi casa, en Marqués de Toca. El bar era tan mínimo y el sitio tan apartado y (entonces, ahora no) desolado, que pensé que las posibilidades de que el negocio saliera adelante eran mínimas. Me dio mucha pena porque las dos chicas que lo llevaban eran encantadoras. Diez años después La Berenjena casi se muere de éxito. Está siempre lleno hasta la bandera, conseguir cenar sin reserva allí es imposible Está es Rebeca, una de las socias. La otra se llama Marta. Fueron pareja mucho tiempo y luego dejaron de serlo en una de las rupturas más civilizadas y llenas de amor que conozco. Como dice Marta, dejaron de ser pareja pero no dejaron de ser compañeras de vida. Rebeca conoció después a otra chica, y a alguna otra, y luego encontró a una que quizá sea la definitiva o quizá no. Nada es definitivo en esta vida. Ayer, refiriéndose a la nueva novia de Rebeca, Marta dijo “ Creo que esa chica es lo mejor que nos ha podido pasar a nosotras, estoy muy contenta”. Sentí una profunda envidia. Eso es verdadero amor. Y sé que yo ese tipo de amor no lo he vivido. ( La berenjena. Tapas y platos de alta cocina, con una materia prima excelente y a un precio muy asequible. Obligatorio para los amantes más exigentes del buen comer y del buen beber. Marqués de Toca 7 ) #laberejena #comer #gastronomía #amigasyresidentesenadrid

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