Hazte banquero y la cultura narcisista de nuestro tiempo

'Hazte banquero' relata todo el entramado de las 'black' mediante los correos de Blesa

Como sabéis, voy mucho al teatro , una o dos veces por semana , e intento estar al día de todo lo que se programa en Madrid. Vale, todo, todo, no. Es imposible. Pero casi todo. Desde esa perspectiva, lo digo con la mano en el corazón, Hazte Banquero es una de las mejores obras que he visto en mucho tiempo.

Hazte banquero hace un repaso por toda la historia que ha llevado a los 65 directivos de Bankia y Caja Madrid a sentarse en el banquillo de los acusados. Esta obra forma parte del “teatro de datos” ya que los diálogos proceden en su totalidad de los correos que fueron filtrados y sacados a la luz mediante el hacktivismo. Se tratas, de una radiografía en clave de humor de la crisis económica y social: el rescate bancario, los desahucios y, sobre todo, las preferentes.

De esta manera sigue la estela de obras como Bárcenas y El Rey. Si tú quieres contar la historia de alguien que está vivo y no te ha autorizado a contarla, no tienes más remedio que usar documentos que estén refrendados. No puedes inventarte nada. Ni un solo diálogo, puesto que te expondrías a una demanda. De esta manera la obra de Bárcenas se basaba en los documentos del juicio y la del Rey en documentos históricos contrastados. Nada que no se pudiera probar al cien por cien que no se había dicho en la vida real.

La diferencia con las dos anteriores es que esta obra es mucho más divertida y dinámica. ( Y eso que El Rey era bastante divertida) ¿ Por qué? Pues porque aquí se usan proyecciones, música, humor. Y ya es dificil conseguir humor a partir de una historia tan negra. Negra por las tarjetas y negra por la vergüenza y la depresión que te provoca ver en cifras lo que ha pasado

Y lo que pasa es lo siguiente. Un psicópata llega a presidente de una Caja de Ahorros. Para mantenerse en su cargo soborna al Consejo de Administración, formado por integrantes de todos los partidos y algún sindicato. ¿ Y cómo los soborna? Mediante regalos, dietas y tarjetas Black. ¿ Y de dónde sale el dinero para sobornarlos? ¿Del erario público. ¿ Y cuánto se despilfarra en esta locura?  Unos 22 mil millones de euros. tirando por lo bajo, que fue lo que nos costó a todos el rescate de Bankia.

 Los diálogos están sacados literalmente de los correos de Miguel Blesa, filtrados por  dos organizaciones. Xnet y 15MpaRato.

De esta forma, tal y como señalan Xnet y 15MpaRato “todo lo que quisieron ocultarte está contado con sus propias palabras”. Y lo que se cuenta es una selección de un total de 8.000 correos. Los diálogos sacados de los correos reflejan la tranquilidad y la libertad con la que actuaban los directivos de la antigua Caja Madrid y Bankia.

La obra dura hora y media pero no se hace aburrida en ningún momento, como pasaba con Bárcenas, que se sostenía sobre todo gracias a que contaba con dos actores como la copa de un pino. En este caso hay una dramaturga excepcional que se saca todo tipo de recursos de la manga para tenernos pegados a la butaca. Y sobre todo tres actores increíbles, muy especialmente uno de ellos, Josep Julien, lo borda. Cada vez que abría la boca, yo me partía de risa. No he visto malvado maquiavélico mejor currado sobre las tablas en mucho tiempo. El Yago posmoderno.

Es decir, quiero insistir en que esta obra no es solo espectacular por el contenido, sino que es una verdadera lección de dramaturgia. Que no quiero recomendarla solo porque sea NECESARIA, que lo es. Sino porque es una gran obra. Que tiene una dramaturgia, un concepto y unos actores verdaderamente excepcionales.Que no os digo que vayáis solo por una cuestión política (que también) sino por una cuestión artística.

El teatro Fernán Gómez acoge la llegada de esta obra que tendrá solo cinco funciones en la capital. Tras Madrid, la obra hará parada en Valencia, el 29 de octubre.

¿ En qué tipo de sociedad vivimos? 

La prevalencia de la psicopatía se multiplica por cinco entre altos cargos y dirigentes financieros . La obra nos demuestra cómo  están entre nosotros y, sobre todo, encima de nosotros. Según cálculos conservadores, en España hay entre medio y un millón (más o menos entre el 1 y el 2% de la población). No sienten ni empatía, ni remordimientos

. El psicópata es una persona que carece de remordimientos, tiene los mejores recursos para manipular a los demás y no experimenta por ellos ningún grado de empatía (la capacidad de percibir lo que otro siente.. No se trata de los criminales que el cine ha convertido en héroes.  Por su propia naturaleza, a los psicópatas corporativos les atraen los negocios, el dinero rápido, la ausencia de reglas.  Les atrae el dinero y el prestigio.

El profesor universitario de Psiquiatría y Criminología Leopoldo Ortega-Monasterio, habla de “un perfil perverso y narcisista” e “incluso seductor” que viene muy bien si estás al mando de una organización como Bankia y que es el que retrata claramente esta obra. ¿No se trata de un retrato inmejorable para ser gobernante, magnate de un imperio económico, alto directivo de un banco o CEO de una megacorporación transnacional? “El poder es ejercido en muchas ocasiones por individuos con una personalidad psicopática hiperadaptada a un sistema competitivo y desalmado”, responde Ortega-Monasterio, para quien la cifra de un millón de psicópatas en España “se queda muy corta”, porque “ninguno de ellos acudirá nunca a una consulta, dado que no se consideran enfermos”.

. ¿Hasta qué punto estamos en manos de psicópatas de esta calaña: sujetos incorporados socialmente pero faltos de conciencia, capaces de lo peor, de sembrar la destrucción sin pestañear, de tomar lo que desean y cuando lo desean, de vampirizar al prójimo, y de utilizarlo a su antojo? Y, peor aún, ¿ hasta qué punto esta sociedad, con sus ideales de competencia, individualismo y consecución del éxito asociado al prestigio y al dinero, no aúpa y alienta a esta gente?  La pregunta clave es ¿estamos construyendo un ambiente ideal para que los psicópatas tomen las riendas?

¿ Cómo podemos defirnir a una sociedad en la que Donald Trump es candidato a presidente?

Cada contexto social crea su propio estilo de vida, una determinada jerarquía de valores, diversas pautas de comportamiento y sus propias patologías. El trastorno narcisista de la personalidad es una alteración típica de nuestro modo de vida. El trastorno narcisista se caracteriza por varios rasgos: imagen distorsionada de uno mismo, maquiavelismo, dominancia-poder, exhibicionismo y falta de empatía. Las consecuencias negativas del estilo de vida narcisista, desde un punto de vista psicológico y sociológico, son obvias.

La sociedad actual puede estar viviendo el momento de apogeo del narcisismo como tema central de la cultura.  Desde los años 60, diversos autores expresan con diferentes conceptos una misma realidad: “generación del Narciso”, “la década del yo mismo”, “la generación del yo”, “la era del narcisismo” o “la cultura del yo”.

En esta perspectiva destaca la obra de Lasch, “La cultura del narcisismo”. Según él, cada época desarrolla su propia forma particular de patología y así, la cultura y personalidad narcisista caracterizarían a nuestro tiempo como la represión a la época de Freud.

El narcisismo sería el principal síntoma del declive y crisis del capitalismo.

Es decir, el hombre psicológico actual sería el producto final del individualismo burgués. Fruto de ello serían el espíritu competitivo y el excesivo individualismo, la cultura de la diferencia que separa y enorgullece a una élite, el desarrollo de lo propio o privacidad, la incapacidad para aceptar la vejez o la limitación humana, y la necesidad de triunfo y reconocimiento que se observa en las relaciones comerciales, humanas, en el deporte, etc.

La cultura del narcisismo reflejaría las condiciones materiales de la vida en sociedad y especialmente de las sociedades postindustriales. Sociedades en las que el nivel y situación sociales dependen menos de la producción que del consumo.

Mazlish sugiere la idea de la democratización del narcisismo. Este no sería ya sólo propiedad de una élite social o artística, sino que la estructura social y la cultura dominante ha desarrollado un prototipo de hombre narcisista, individualista y centrado en sí mismo.

La patología narcisista aparece como un fenómeno específico resultado de las presiones de la sociedad moderna, la patología arquetípica de nuestro tiempo.

 La postmodernidad ha reforzado el modelo de hombre narcisista. Hoy en día se potencia el individualismo.  Se suple la ética por la estética. De la implicación y compromiso personal se ha pasado a la sociedad del contrato temporal. 

Se ha producido el fin del homo politicus para dar lugar al nacimiento del homo psicologicus obsesionado por la búsqueda de su ser y su bienestar.

Estudios muy recientes alertan sobre la caída dramática de la capacidad empática de los adolescentes, que es hoy un 40% menos intensa que en el año 2000.s En el libro  La epidemia del narcisismo  los psicólogos Jean M. Twenge y W. Keith Campbel alertan de que el  60% de las niñas de 6 a 9 años de Estados Unidos usan a diario pintalabios y laca de uñas. En este libro relacionan el descenso de la empatía con los valores que promueve la e-sociedad, enumerando algunos: materialismo, deseo de ser único, uso del pronombre posesivo my (mío) en las direcciones de las páginas web…

Ortega-Monasterio cree que puede haber un el 5% de psicópatas entre los capos políticos y financieros y opina  opina que “la laxitud de los valores éticos, la falta del sentido de la dignidad y el aumento de la egolatría manipuladora” entre los altos cargos es “una evidencia”.

¿Por qué los psicópatas subclínicos –los que se las apañan para no ser encarcelados, los que delinquen protegidos por su estatus– están tan de moda ? Porque todos ellos son despiadados, no tienen miedo, son carismáticos y fríos bajo presión. Para llegar a la cima de los negocios, infestada de tiburones, tienes que ser realmente duro y estar dispuesto al riesgo. Con los políticos el análisis es más complicado, pero los estudios clínicos demuestran que los líderes de éxito están bien cargados de un subcomponente de la personalidad psicopática: no tienen ningún miedo a las consecuencias. La obra de teatro nos lo muestra muy claramente

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1 comment for “Hazte banquero y la cultura narcisista de nuestro tiempo

  1. Miguel Angel Villoslada Molina
    6 octubre, 2016 at 11:49

    Hola Lucia.

    En vez de contestarte por Fb, ya que constas en mi elenco de amistades, lo haré por este medio, ya que he sido “amordazado por nos días” ( no puedo publicar), por el staff de Fb por motivos de censura, como le ocurrió hace poco al prof. Cotarelo a G. Toledo, etc; al grano y seré breve. Te adjunto un enlace, en donde en una sola frase del patriarca de todos éstos psicópatas, lo dice bien claro en una de sus conferencias sobre “economia”:

    “Para ser banquero hay que tener instinto criminal”.

    https://corralazo.blogspot.com.es/2013/05/para-ser-banquero-hay-que-tener.html

    Mario Conde, otro psicópata timador, bendijo la cita:

    http://www.farodevigo.es/espana/2009/06/29/banquero-dueno-mundo-gestor-dinero-comunidad/343121.html

    Impagable tu artículo. Gracias, y un abrazo.

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